Una guerra sin tregua ni alto al fuego

El conflicto solo podrá terminar cuando ambos bandos acepten la existencia de dos Estados, uno Israelí y el otro palestino, cuyas naciones se toleren por fin para vivir o al menos coexistir en una paz duradera.

Dios nos libre de esos odios

Aunque nuestra sociedad se encuentra fragmentada y hay más de un cabeza caliente, también es cierto que somos muchos más los que abogamos por enterrar de una vez por todas nuestras diferencias ideológicas y que juntos comencemos a montar las bases de una sociedad en la que nuestros hijos y nietos merecen vivir.

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