Denis Moncada repitió el guión del «intento de golpe de golpe de Estado». No mencionó la criminalización de a la manifestación ni la masacre de cientos de civiles por parte de la dictadura
golpe de Estado
El mito del golpe de Estado
El presidente Ortega sataniza como “golpe de Estado” el llamamiento a elecciones adelantadas. Pero el primero en alterar el statu quo de la reelección fue él mismo, cuando hizo que la Corte Suprema de Justicia dictara una resolución inconstitucional en contra del artículo de la Constitución que prohibía la reelección presidencial en un segundo período […]
No es la protesta, es la represión, estúpido
Que la gente proteste es normal. Incluso que se reprima el desorden que provoca la protesta es normal. Que la protesta se repriman a balazos es lo anormal. Que se mate a quien protesta es criminal
Cenidh condena y rechaza informe del gobierno sobre trabajo de la CIDH
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) condenó el informe emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores, donde acusa a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de ser parcial y promover maniobras política injerencistas.
Gobierno arremete contra la CIDH y la califica de «manipuladora» e «injerencista»
Régimen orteguista elabora un documento llamado «Informe evaluativo de la actuación parcializada y politizada de la CIDH en Nicaragua»
Golpe de Estado
El golpe de Estado tiene por objeto derribar el aparato estatal constituido sustituyéndolo por otro
Golpe desde el Estado
El golpe de Estado —lo sabe cualquier persona con información política básica— es el “cambio violento de Gobierno operado con violación de las normas constitucionales”.
Obispo Silvio Báez: Infames calumnias contra la Iglesia
Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, parece no restarle mucha importancia a los ataques del presidente Ortega
Golpe de Estado
Lo absurdo es suponer que alguien dispuesto a matar cobardemente a jóvenes desarmados, vaya a aceptar que se discuta su salida del poder de forma constitucional
El diálogo que se rompió
Hay tristeza en el ambiente, los obispos se sienten impotentes y todos se imaginan lo que se nos viene encima