Como seres humanos vivimos en constante dinamismo, enfrentando obstáculos provocados por diferentes factores, hasta el punto de ser fácil presa de lo que parece ser la mayor crisis del hombre a lo largo de su historia: “el estrés”.
Estrés
Claves para que su hijo no se estrese cuando toca mudarse
No solo los adultos padecen de estrés. Los niños también pueden verse afectados.
Consejos para evitar el estrés y las malas energías en el entorno laboral
Hay ambientes laborales donde se respira tensión. Donde todos tienen “cara de palo” y actitudes chocantes. En cambio, existen otros ambientes que connotan paz y todo fluye con energía, y dinamismo.
¡Estrés tecnológico!
Tras pasar todo el día conectado al ordenador, llega a casa, y ¿enciende la portátil? ¿Siente la necesidad imperiosa de mirar el celular a menudo? ¿Le provoca nerviosismo no saber manejar un dispositivo electrónico?
Contra el estrés laboral
La Asociación Americana de Psicología expone que establecer unos límites entre la vida personal y laboral es muy necesario.
Más estrés que otros
Aunque dos personas tengan la misma cantidad de tareas asignadas y el mismo tiempo para terminarlas, una se estresará más que otra.
Mente y cuerpo libres de estrés
El papel que juega la alimentación en nuestro bienestar es fundamental, pues garantiza la salud corporal y mental, permitiéndonos un mejor desarrollo de las labores diarias.
Ejercítese al conducir
Evite la obesidad, los problemas cardíacos, dolores de espalda y el debilitamiento mental, implementando una rutina de ejercicios que puede desarrollar en su vehículo mientras espera en un semáforo o está atascado en una presa y así ganará tanto figura como salud.
Epidemia de estrés laboral
El regulador bancario chino Li Jianhua se mató trabajando, literalmente. Después de 26 años de “privilegiar siempre la causa del partido y del pueblo”, dijo su empleador este mes, el funcionario de 48 años murió mientras se apresuraba a terminar un informe antes de que amaneciera.
¡Viva sin estrés!
La sobrecarga de actividades, el ritmo de vida vertiginoso y los apremios de la crisis económica, aumentan nuestros niveles de tensión nerviosa hasta límites peligrosos para la salud y agotan nuestras energías y defensas orgánicas.