Así pasan sus días los prisioneros políticos en el nuevo Chipote

“¡Arriba, arriba, arriba!”, grita un custodio mientras pasa restregando los barrotes de las celdas con una amansa bolos. Así inicia el día. Calor, hambre, desesperación, torturas psicológicas, ansiedad, se suceden hasta que llega la noche, buscando lo casi imposible, dormir, para no amanecer desvelados al día siguiente.

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