Potencial del Cafta aún sin ser explotado

A diez años de vigencia del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta, en inglés), Nicaragua es el único país de la región que tiene superávit comercial con Estados Unidos.

Prioridad ante Cafta

Panificación, madera-mueble, hortalizas y cuero-calzado son los sectores que el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) priorizará ante el Gobierno para definir estrategias ante la entrada de productos estadounidenses por la desgravación.

Nicaragua duerme ante el Cafta

En abril se cumple la primera década de vigencia del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta) y desde el año pasado iniciaron los procesos de desgravación de productos estadounidenses para entrar a Nicaragua.

Se alistan ante desgravaciones

El año que viene Nicaragua empezará a reducir gradualmente sus aranceles a la importación de nueve productos agrícolas y pecuarios desde Estados Unidos

Producción de arroz amenazada

Unos cuatrocientos mil empleos estarían en riesgo cuando inicia el proceso de liberación arancelaria para la entrada de arroz procedente de Estados Unidos.

País “fresco” ante el Cafta

A partir del 2016, Nicaragua empezará a reducir gradualmente sus aranceles a la importación de nueve productos agrícolas y pecuarios desde Estados Unidos

La razón de ser del DR-Cafta

El DR-Cafta (Dominican Republic-Central America Free Trade Agreement), en inglés o TLC (Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos de América), en español, se enmarca en la política de apertura comercial y mayor atracción de inversiones en Centroamérica, a inicios de los años noventa.

Afrontar retos del DR-Cafta

El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, República Dominicana y Centroamérica (DR-Cafta), vigente desde abril del 2006, está de nuevo en discusión en Nicaragua al comenzar el proceso de desgravación arancelaria de todos los productos incluidos en el acuerdo que entren al país. Esto significa que a partir de 2015 y en un plazo de 8 a 10 años, la producción nacional agropecuaria e industrial tendrá que competir sin protección arancelaria con los demás países del Tratado, es decir, sin los impuestos a la importación de todo producto estadounidense y centroamericano.

Atención al suscriptor