En abril se cumple la primera década de vigencia del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta) y desde el año pasado iniciaron los procesos de desgravación de productos estadounidenses para entrar a Nicaragua.
Previo al proceso de desgravación, el país tuvo años de gracia para que los sectores productivos, más vulnerables a este cambio, pudieran prepararse para hacer frente a la entrada de productos estadounidense con cada vez menos aranceles, hasta llegar a tasa cero y con capacidad de importación ilimitada.
¿Qué se ha estado haciendo? en 2015 el sector empresarial y el Gobierno reactivaron la Comisión de Análisis de los Tratados de Libre Comercio, un espacio donde diseñarían estrategias comerciales.
“El Gobierno pidió al sector privado, al Cosep (Consejo Superior de la Empresa Privada), que le indicara básicamente cómo estaban los sectores y que de alguna manera le hiciera propuestas sobre qué es lo que tendría que hacer el Gobierno para apoyar este proceso de transición”, explica Mario Arana, quien además de haber participado hace diez años en las negociaciones del DR-Cafta, participa en el comité para este tratado en la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham).
Arana mencionó que algunos sectores han trabajado propuestas con análisis de rendimientos y costos comparativos para ver qué tan cerca está el país de ser competitivo y qué política adoptar de cara al proceso de apertura.
Algunas de las situaciones que han salido a luz son “la amenaza a la cuota que Nicaragua tiene con Estados Unidos, por ejemplo, para la exportación de carne, ahora que se abre Brasil. Está el tema de la competencia por los subsidios que está enfrentando el sector del maní y la posibilidad de verse afectado en terceros mercados adonde nosotros estamos exportando, porque desde los Estados Unidos podrían botar precios y podrían desplazarnos del mercado”, señaló Arana.
En sí, explica que hay una cantidad importante de temas trascendentales que ahora entrarían en un proceso de conversación entre el sector privado y los gremios, para luego llevarlos al Gobierno.
“La información está lista para que se convoque a una reunión, solo hay que fijar la fecha para tener reuniones técnicas y ordenar y conciliar. La información por parte de los sectores ya está”, apuntó.
REFORZAR GREMIALIDAD
Otro aspecto que se debe trabajar es la unidad gremial y el apoyo para producir con más eficiencia, indica Álvaro Porta, especialista en comercio y negociador en el Tratado.
“(Hay que) reforzar la gremialidad, dar todo el apoyo a la asociación, a la cámara, al gremio, eso significa buscarnos, conversar, hablar abiertamente con nuestros pares, con los otros productores y con los industriales y comercializadores, o sea no solamente horizontalmente, también buscar la integración vertical de cada cadena, incluso promover la ayuda de los grandes a los pequeños”, argumenta.
Según Porta, en ese diálogo se deben ir creando alianzas, esfuerzos comunes “donde todos ganamos”. “Por ejemplo se necesita el arroz fortificado, ya está vigente la Norma Técnica Nacional que así lo indica, tenemos dos caminos, lo hacemos juntos una sola inversión o ¿cada productor por separado? Es una inversión millonaria, a los trillos de arroz les conviene hacerlo usando el gremio, todos ganamos”, sostiene.
NO HAY QUE PERDER TIEMPO
Acerca de la vulnerabilidad de productos que podrían ser más afectados por la apertura comercial, Porta señala que cada producto debe prepararse a las condiciones del mercado internacional, pues DR-Cafta tiene ya una década de estar en vigencia.
“Es algo previsible, y por ende no debe ser una sorpresa, en el comercio internacional se trata siempre que con tiempo se vayan haciendo los cambios para que todos puedan adaptarse, de hecho es uno de los principios en el sistema internacional de comercio, el principio de la transparencia”, apunta.
El DR-Cafta ha más que duplicado las exportaciones de Nicaragua hacia Estados Unidos en los últimos diez años. Actualmente los productos que Nicaragua más vende a Estados Unidos son: prendas de vestir, puros, oro, carne de bovino, café, azúcar, pescado, frijoles, queso, entre otros.
PIDEN PASO A PASO
El sector lácteo es uno de los más sensibles con la entrada de productos estadounidense sin impuestos, en este caso la leche en polvo. Según Willmer Fernández, presidente de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), el error que se ha dado es que el país ha entrado en nuevos acuerdos sin consolidar el DR-Cafta, lo cual no favorece al sector para mejorar su competitividad. “No estamos en contra de que hagan aperturas comerciales, pero lo que hay que hacer es consolidar, en caso contrario nos estamos abriendo demasiado en el cortísimo tiempo, sin poder competir con Estados Unidos, mucho menos con Europa”, indicó.
US$821.74 millones de dólares habían aportado hasta noviembre las exportaciones hacia Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, según el Banco Central de Nicaragua.