Todos los días, “Juan” se iba temprano a clases. A su madre, sin sospecha alguna, le alegraba que su hijo fuera tan puntual. Así pasaron algunas semanas, hasta que llegó el día en el cual le reportaron que su hijo no llegaba al “cole”. La señora quedó “helada” al escuchar la noticia, y sin dar crédito a ello, de inmediato se dio a la tarea de investigar qué es lo que pasaba. Y fue ahí donde se dio cuenta que “Juan” no iba al “cole” por ir a “tirarse” un “churro” con sus “bróderes”. Se desviaba del camino al “cole” para irse con los amigos a tirarse un “churro”.