Más allá de cuáles sean las razones, hay algo que es indudable: ¡Los niños no son los causantes del divorcio!
Un hermoso regalo materno
Hace aproximadamente un millón de años, en homínidos previos a nuestra especie, comenzó a incrementarse la duración de la niñez, un periodo de dependencia de las crías hacia sus madres. Además, en torno a esa época, también se reorganizó el aparato fonador, aproximándose al que tenemos en la actualidad, expone Enrique Burunat en su libro
¡Aló, aló!
El saber escuchar involucra muchos aspectos que debemos saber manejar a fin de optimizar resultados positivos en nuestro comportamiento y en nuestras interrelaciones de tal manera que se manifieste un clima positivo, genere confianza, respeto, interés, atención.
La soltería es una excelente compañía
Cuando no se tiene pareja, disfrutar de la compañía de uno mismo es una gran medicina para aumentar la autoestima, la independencia, la seguridad y hasta para mejorar tu papel en tus futuras relaciones de pareja.
No todo es malo
Un estudio realizado por Oliver Robinson, de la Universidad de Greenwich (Londres), revela que mucho antes de cumplir los 50 sufrimos una crisis previa con similares síntomas: inseguridad, depresión, soledad…
¿La música dice cómo somos?
Los psicólogos Peter J. Rentfrow y Samuel D. Gosling, de la Universidad de Texas, han demostrado científicamente que las preferencias musicales de cada individuo definen su personalidad.
El test de la felicidad
Aunque parezca obvio, “la felicidad es la ausencia de infelicidad”, señala Toledo, quien propone descubrir y analizar lo que nos puede hacer infelices para, a partir de allí, hacernos conscientes y corregirlo.
Mejor que la medicina
“Es la investigación más importante que se ha realizado sobre los efectos de tocar un instrumento en el desarrollo cerebral”, así la definen los psiquiatras del Colegio Médico de la Universidad de Vermont.
Beneficios de conversar
Emocionante y delirante son palabras que describen el poder comunicarse.
El bebé debe acostarse en su habitación a partir del cuarto o quinto mes de vida
La hora de dormir para muchas familias es casi una tortura. Los pequeños quieren seguir jugando y cuando están cansados en vez de buscar su cama, prefieren la de sus padres. Es ahí el problema y es el inicio de una larga y mala noche para todos.