Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Es un placer leer los ensayos de Luis Loayza y, a la vez, es imposible no sentir, mientras uno goza con ellos esa melancólica tristeza que nos inspiran las buenas cosas que se acaban, que el tiempo va dejando atrás. Porque el ensayo literario que Loayza ha practicado toda su vida fue el que escritores como Edmund Wilson y Cyril Connolly en el mundo anglosajón, o Paul Valéry, Jean Pauhlan y Maurice Blanchot en Francia, o Alfonso Reyes, Octavio Paz y Ortega y Gasset en español utilizaron para expresar sus simpatías y diferencias a la vez que, al hacerlo, escribían textos de gran belleza literaria.
Todos hemos oído o leído el pasaje del Eclesiastés: “Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo…”.
La señora Azahálea Solís, dirigente de la coalición de organizaciones de la sociedad civil Unión Ciudadana por la Democracia (UCD), dijo en una declaración a LA PRENSA publicada el sábado 9 de abril corriente, que Daniel Ortega “todo lo que toca lo destruye”. Se refería la señora Solís al daño que han sufrido todas las instituciones, civiles, militar y policial, a las cuales Ortega ha manoseado y sometido.
Me siento tan orgulloso del premio que recibió Octavio Enríquez esta semana, tanto como si lo hubiese recibido yo mismo. No solo porque Octavio es un excelente periodista, sino también porque es un extraordinario ser humano. Premios como este tienen un enorme valor utilitario, más allá de su simbolismo. Nos sirven para saber que de este lado se están haciendo las cosas bien, sirven para estimularnos en la búsqueda del buen periodismo, para animarnos en estos tiempos difíciles y no sé qué uso le dará a la dotación económica que el premio también trae, pero sí estoy seguro de que nunca se comprará un Rolex como con el que fanfarroneó el diputado Mario Valle en el trabajo que, paradójicamente, le valió el reconocimiento internacional.
Siempre que sale una encuesta, los políticos las aprueban o las desestiman, según les convenga o no. En este caso, la última encuesta de la firma M&R Consultores indica que el presidente Daniel Ortega Saavedra que gobierna con mano de dictador aparece con mucho porcentaje sobre los opositores, lo que le facilitaría las cosas en los resultados electorales del próximo 6 de noviembre.
Querida Nicaragua: El pasado sábado apareció en LA PRENSA un artículo titulado “Educando para la vida” firmado por la profesora Myrna Dávila Castellón. Ella se lamentaba del estudio sobre algunas materias para la formación intelectual del alumno que se imparten en los colegios, y hacía ver la ausencia de materias que le ayudarían a los jóvenes en el diario vivir y harían de ellos y ellas mejores esposos y esposas y por supuesto mucho mejores ciudadanos para la nación.
Ese Somoza, el último de una dinastía que empezó en los años 30, fue derrocado en 1979 por una insurrección del pueblo nicaragüense que facilitó a Ortega y al Frente Sandinista (FSLN) tomar el poder absoluto.
La directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, ha sido el personaje público con mayor opinión favorable de la población, según las encuestas, desde que tomó el bastón de mando, que es el símbolo de autoridad del máximo jefe policial. Eso no ha sido gratis.
La directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, ha sido el personaje público con mayor opinión favorable de la población, según las encuestas, desde que tomó el bastón de mando, que es el símbolo de autoridad del máximo jefe policial. Eso no ha sido gratis.
En la mitología griega hay muchas leyendas de los oráculos, como se llamaban a las sentencias y vaticinios de los dioses por medio de sacerdotes y sacerdotisas especiales, acerca de personas que desde antes de nacer estaban destinadas a matar a sus parientes, inclusive a sus propios padres.