Luis Sánchez Sancho

El rey Midas

La señora Azahálea Solís, dirigente de la coalición de organizaciones de la sociedad civil Unión Ciudadana por la Democracia (UCD), dijo en una declaración a LA PRENSA publicada el sábado 9 de abril corriente, que Daniel Ortega “todo lo que toca lo destruye”. Se refería la señora Solís al daño que han sufrido todas las instituciones, civiles, militar y policial, a las cuales Ortega ha manoseado y sometido.

La expresión de la dirigente cívica me hizo recordar la leyenda o mito del rey Midas. Ya he escrito sobre esta, pero es tan rica en enseñanzas que vale la pena volver a contarla desde otra perspectiva. Y tomo como fuente en esta ocasión al mitólogo francés del siglo XIX, Jean Francois Michel Nöel.

Midas era un rey de Frigia, por cuyo territorio discurría el río Pactolo. Un día llegó al país Dionisio (llamado Baco por los antiguos romanos y con este nombre es más conocido por la gente de habla hispana), en uno de sus acostumbrados viajes carnavalescos en los que abundaban el vino, las borracheras, los bailes y las orgías sexuales.

Del cortejo de Baco formaba parte Sileno, un viejo borracho pero sabio y divino porque era hijo de Pan, un dios secundario de los bosques, los campos y los rebaños, el cual había educado a Baco. Estando completamente ebrio, Sileno se durmió y se perdió en un bosque de Frigia, pero fue rescatado por unos pastores que lo llevaron ante Midas. El rey lo atendió a las mil maravillas con suntuosos banquetes y apropiadas raciones de vino.

Muy agradecido Sileno con su anfitrión, le dijo que le pidiera su mayor deseo y que se lo concedería. “Concédeme el don de convertir en oro todo lo que toque con mis manos, porque quiero ser el hombre más rico del mundo”, le dijo Midas, quien era extremadamente ambicioso y su reino muy pobre.

Sileno le concedió a Midas el don que le había pedido y al principio todo iba muy bien, pues el codicioso rey frigio acumulaba el oro que hacía fácilmente con sus propias manos. El problema, muy grave, se presentó cuando Midas tuvo hambre y sed y quiso comer y beber. Pero no pudo hacerlo, porque los platos de comida y los jarros de agua o de vino que Midas tocaba con sus manos, se convertían automáticamente en oro, tal como lo había pedido.

Desesperado ante la perspectiva de morir de hambre y sed a pesar de tanto oro que poseía, Midas se arrepintió de su codicia y rogó al dios Baco que le ayudara quitándole el don que le había concedido Sileno. ¿De qué me sirve convertir en oro todo lo que toco y ser aparentemente un hombre privilegiado e inmensamente rico, si en realidad soy una persona miserable y desgraciada en medio de tanta riqueza?, imploró Midas en su plegaria.

Baco sintió compasión por Midas y lo mandó a bañarse en las aguas del río Pactolo. Así lo hizo el desesperado rey frigio y al instante perdió el don que le había concedido Sileno. Y desde entonces las aguas del Pactolo arrastraron pepitas de oro en sus arenas.

Pero la codicia de Midas no podía quedar sin castigo. A cambio de quitarle el don que le había dado Sileno y que resultó en maldición, Baco hizo que las orejas de Midas crecieran como las del asno, a fin de que todo el mundo supiese que la codicia y la ambición desmedida de poder y riqueza, son realmente una gran estupidez.

Columna del día Opinión Azahalea Solis Ortega UCD archivo

COMENTARIOS

  1. Roger Sanchez
    Hace 15 años

    Gracias Senor Sanchez por tan lindos relatos. En medio de tanta noticia triste y tragica; esta es una que nos deleita. Le ruego no deje de regalarnos estos riquisimos y culturales relatos; con sabias ensenanzas.
    Gracias.

  2. JOSE DAVID LAGUNA
    Hace 15 años

    PACTO-LO mismo que habia pactado Aleman en las eleciones pasa
    das con Ortega, y se repetira igual en estas elecciones pero son di
    rente mesero, porque ya no sera Rizo, pero ahora tiene un grupo
    de meseros como son todos los parti-di-tos que a veces son de 3 personas para dividir el voto. Y que estan dispuestos a entregar
    hasta el trasero a cambio de unas migajas. Eso se llama complejo
    de autodestruccion, y todo por unos pe$itos miserables. Vale la pe
    na entregar el pais?NOOOOOOOOOOOO

  3. VICTOR
    Hace 15 años

    Me gustaria que tocara a la tal señora el comandate Ortega para que pus se destruyera

  4. LAS ARRUGAS DE LOS AMBICIOSOS
    Hace 15 años

    Bueno, pero en Nicaragua parece que las orejas de los ambiciosos crecen muy lentamente. Yo no he notado ningún cambio en las orejas, pero sí en las arrugas.

  5. no a la corrupción
    Hace 15 años

    “todo lo que toca lo destruye” ………….. Y hasta incluye a su propia hija!

  6. Dmd
    Hace 15 años

    Me gusta leer sus escritos sobre la mitologia griega.

  7. AMALIA
    Hace 15 años

    Muy buena columna, la leo casi siempre. Los cuetos mitológicos llenos de sabiduría me entretienen.

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