Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Querida Nicaragua: Nuestro gran poeta Salomón de la Selva nos dice: “La independencia fue para que hubiese pueblo, no mugrosa plebe, para que hubiesen hombres, no borregos de desfile”.
¿No es sorprendente que muchas escuelas y familias quieran educar a los menores en temas relativamente secundarios y descuiden los más importantes? Las primeras atiborran la memoria de sus alumnos de datos, fechas y nombres que luego olvidarán.
Caminar por el paseo marítimo entre Marbella y Puerto Banús en una mañana clara y transparente es una experiencia fascinante; se oyen todos los idiomas del mundo y, al otro lado del mar, se divisa la costa africana: unas manchas verde grisáceas que a ratos se eclipsan y poco después reaparecen en formas que deben ser colinas o montañas.
De lo que hoy se conoce en León como el Parque de los Poetas ciento cincuenta varas al Norte, hay una vieja casona de siete puertas a la calle, que está siendo restaurada. Se trata de la antigua Casa del Obrero.
Cuenta Virgilio en La Eneida que cuando los sobrevivientes de Troya huyeron hacia Italia, encabezados por Eneas, como piloto de la nave principal iba Palinuro.
Algún día se escribirá o se hará alguna película sobre esto. La Gran Estafa, podría llamarse para usar un título cliché. No sé si esta vez llamarán de nuevo a Julia Roberts, Brad Pitt o George Clooney. Quizá a Jackie Chan, porque será necesario un chino en el reparto. La cosa es que aquí está pasando algo que podría dar de qué hablar. Chiste o tragedia.
Cada día complican más las cosas los dirigentes de diferentes sectores. Para el nicaragüense asalariado que viaja en buses de transporte público (en Managua o los departamentos) el que tiene su pequeño o mediano negocio, el que tiene su finca o el que desarrolla actividades de las cuales sobrevive, la lucha de intereses por el poder político y económico dentro o fuera del país y la falta de institucionalidad generan una desesperanza y una molestia que se acumula.
Querida Nicaragua: Qué suerte la que tienen estos camaradas. El mundo entero descubre sus patrañas y sinvergüencerías, sus tenebrosos planes inconfesables y misteriosos, y todo pasa sin pena ni gloria.
“¡Qué alegría; un papa revolucionario!” Tal es la exclamación que parece brotar en muchos desde que Francisco asumió el pontificado. Desde entonces no han cesado las especulaciones sobre las reformas que hará o debería hacer.
Con no poca frecuencia, y en términos generales, se establece una separación categórica entre teoría y práctica. A partir de ella se llega a considerar al intelectual, refugiado en la torre de marfil donde fabrica sus elucubraciones, ajeno a toda percepción verdadera de los hechos concretos. Cuando se dice que alguien es un teórico, se está aludiendo, no tanto a sus cualidades racionales, como a su aislamiento de la realidad. De la misma manera cuando se afirma que algo es pura teoría, lejos de un elogio o un reconocimiento a la construcción de un sistema de categorías lógicas, se está haciendo referencia a algo vacío y abstracto del que está ausente el sentido práctico de las cosas.