En Letra Pequeña

Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces

Paradigma de reconciliación y unidad nacional

La historia de Nicaragua está llena de ejemplos de gobiernos que se han instalado y que quieren permanecer para siempre y en su mayoría han gobernado para bienestar del que manda y su familia. Así fue el caso de los Somoza, cuyas violaciones y tropelías fueron tantas que tuvo que haber una guerra para acabar con esta dinastía y dictadura creyendo que sería sustituido por un régimen que se encausaría en una administración democrática y respetuosa. Pero esto fue una ilusión, por las tendencias comunistas del sandinismo, sobre todo por su inspiración en Cuba que inundó de propulsores de esta misma idea y eran los que ejercían el verdadero poder.

La derrota de la Pachamama

La propuesta original de reformas constitucionales que fueron aprobadas el martes de esta semana en la Asamblea Nacional, contenía el mandato de rendir culto nacional a la “madre tierra”, entendido esto como una referencia a la deidad precolombina de los pueblos andinos, la Pachamama (Madre Tierra). El culto todavía se practica parcialmente en algunos lugares de América del Sur y ciertos gobernantes que promueven el denominado “socialismo del siglo XXI”, en particular el presidente boliviano Evo Morales, tratan de establecerlo como religión dominante.

En Letra Pequeña

Dicen que la frase de “engañado como chino” nació en la Europa medieval, después que Marco Polo regresó de sus viajes a China y presumía de haber hecho trueques ventajosos con los nativos de aquellos lugares, cambiando objetos de poco valor por mercadería valiosísima en Europa. La historia demostró que los chinos estaban lejos de ser los tontos que pintó el mercader veneciano, y que tampoco era cierto que les dio vuelta, como él decía. Sin embargo, quedó para la historia la frase, definitivamente racista, de “me engañaron como chino” para graficar cuando alguien es estafado con una mentira descarada.

El “apartheid” de Daniel Ortega

Nelson Mandela, después de cumplir con su único periodo presidencial para el que fue electo y que ganó con toda transparencia en las elecciones de 1994, entregó el cargo para que se continuara recorriendo el sendero de la democracia en Sudáfrica. Y no solo eso, también se retiró de la política en 1999 para dar espacio a nuevos líderes políticos.

Lo que incluye y no incluye el dictamen

El proceso de Ley de Reforma Parcial a la Constitución Política concluyó y la “Comisión Especial” emitió su dictamen para que sea presentado ante el plenario esta semana.

Mandela, el diálogo y Ortega

Ojalá Ortega siga los pasos de Mandela. Y el resto de los nicaragüenses también. Todos tenemos mucho que aprender de él: su capacidad de diálogo, su apertura al adversario, su espíritu conciliador. Desmond Tutu, arzobispo de Sudáfrica y su amigo, reveló que cuando en sus conversaciones privadas él le mencionaba alguno de sus adversarios, Mandela comenzaba a buscarles los puntos buenos. Esta actitud le permitió lograr una reconciliación entre blancos y negros, que tras los terribles años del apartheid parecía imposible.

Los desafíos de la política

Una de las expresiones de la situación actual es más que de crisis política de crisis de la política. La crisis política se da cuando por alguna circunstancia en una sociedad determinada se rompe el equilibrio de fuerzas del cual depende la estabilidad, sin que por ello se destruya ni la idea ni la misión de la política. En cambio, la crisis de la política se produce cuando esa condición natural de toda sociedad es afectada en su propia esencia debido a las prácticas del poder que busca, en el mejor de los casos, como legitimar su actuación. Creo que, en cierto sentido, y a nivel global, algo de esto es lo que actualmente está ocurriendo.

Madiba

Hace unos años, decidí escribir una serie de obituarios para LA PRENSA, de un pequeño grupo de hombres y mujeres cuyas peregrinaciones por el mundo lo transformarían positivamente. En este club selecto incluí a Juan Pablo II, Ronald Reagan, Margaret Thatcher, Mihail Gorbachev y Nelson Mandela. Poco a poco, estos robles han ido cayendo. El primero en irse fue Reagan en 2004, seguido por Juan Pablo II (el Magno) en 2005, y Thatcher en abril de este año. Y el 5 de diciembre cayó el cuarto, Nelson Mandela, conocido en Sudáfrica cariñosamente como Madiba, un apodo para la tribu Xhosa a que pertenecía.

Las Eddas y los mitos nórdicos

Don David Bayardo Muñiz, quien reside en San José, California, Estados Unidos, y es asiduo lector de esta columna semanal, me cuenta que en días pasados leyó “un artículo sobre el Halloween (en el cual) el articulista se refería a la mitología escandinava y afirmaba que estaba basada en el Eddas y otros textos medievales. Como nunca he oído o leído en sus interesantes comentarios algo relacionado con el Eddas —agrega el señor Muñiz—, quizás usted encuentre el tiempo suficiente para investigarlo y dárnoslo a conocer…”

En Letra Pequeña

Como si estuviéramos en primaria, descubra el error en el siguiente párrafo, repetido mil veces estos últimos días: “No hay que temerle a la reelección. Dejemos que sea el pueblo quien decida con su voto si quiere premiar o castigar a un presidente, reeligiéndolo o negándole esa posibilidad con su voto”. ¿Ya? ¡Exacto! ¿Cómo va a elegir ese pueblo quién se queda y quién se va si desde hace varios años el Consejo Supremo Electoral ya ni cuenta los votos?