Premio Cervantes 2017. Reconocido como una de las voces más importantes de la literatura latinoamericana. Vive en el exilio desde 2021, en España, tras ser desterrado por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Cuando las cenizas de doña Violeta vuelvan a su patria, será porque las sombras que hoy oscurecen al país se habrán disipado, y entonces su retorno será una celebración de la democracia y de la libertad, y la prueba de que Nicaragua ha vuelto a ser República, como quería Pedro Joaquín y lo quiso ella.
En Masaya las orquestas vivían en guerra. Se disputaban los toques de los oficios religiosos, los bailes de gala y las retretas municipales; enemistados a muerte, los músicos no se dirigían la palabra y más de una vez llegaban a las manos en bochinches que se escenificaban a media misa, o en las procesiones.
Ellos, que creyeron con la misma pasión en el socialismo y en la democracia, encarnan a la Europa que supo ver lejos, hacia los parajes más oscuros del mundo, hacia la miseria, la opresión y la violencia, y hacia una idea de civilización compartida.
El desprecio racial antisemita queda soterrado en su discurso oficial ante el odio discriminatorio contra los musulmanes y demás inmigrantes de diferente color de piel, religión y cultura. Pero no se trata sino de un disfraz.
La caída de ese muro en 1989 volvió a cambiar la geografía, como había ocurrido en 1945 en Potsdam, y los países de Europa Oriental fueron siendo atraídos hacia la entidad que conocemos hoy como la Unión Europea, incluidas varias de las repúblicas de la Unión Soviética, que no sobrevivió a aquel cataclismo.
La presidencia bicéfala… Una presidencia matrimonial, inédita hasta hoy en los anales de la historia hispanoamericana, un copresidente y una copresidenta que pueden seguir reeligiéndose para siempre, inmunes e impunes en su dichosa eternidad.