Pedro Corzo


Pedro Corzo es periodista cubano.

El fraude castrista

Los apetitos hegemónicos de los Castro siempre fueron satisfechos por sus militares que, de manera encubierta, o actuando como gendarmes internacionales, intervinieron en tres continentes sin que produjeran un cuestionamiento a los dictados del tirano.

Pedro Corzo es periodista cubano.

El sistema totalitario cubano es enemigo mortal de Estados Unidos

Los regímenes de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia son aliados de Rusia, Irán y China, por tanto, se deben considerar como bastiones del enemigo en nuestro hemisferio y actuar en consecuencia. Descuidarse ante jenízaros como Daniel Ortega, Nicolás Maduro, Evo Morales y Raúl Castro… es ser cómplice de criminales.

Pedro Corzo es periodista cubano.

Sobre estatuas y monumentos

Los monumentos y estatuas representan episodios trascendentes de la historia y su construcción o remoción deben ser objeto de detalladas investigaciones cuyo resultado no debe estar influenciado por simpatías sino por la contribución que los encartados y sucesos haya hecho a la humanidad.

Pedro Corzo es periodista cubano.

José Martí no fue el autor intelectual del ataque al Cuartel Moncada

“El derecho del obrero no puede ser nunca el odio al capital; es la armonía, la conciliación, el acercamiento común del uno al otro”, agregando que Martí dividía a los hombre en dos bandos, “los que aman y construyen y los que odian y destruyen” como ha sido el resultado de la vida y obra de Fidel Castro, un devastador de vidas y haciendas.

Pedro Corzo es periodista cubano.

Cuba, 11 de julio, 4 años después

Las prácticas represivas del castrismo se asemejan a las acciones del libro 1984, de George Orwell, las autoridades arrestan y suspenden los servicios públicos en prevención de las protestas, en una palabra, el régimen supone que va a ocurrir algo contrario a sus intereses y en base a esas convicciones actúa, la fórmula que usan para condenar a la disidencia.

Pedro Corzo es periodista cubano.

Los Miserables

Podemos estar seguros de que más de un victimario se ha de refugiar, para limpiar su conciencia y mostrarse trasparente moralmente ante sus familiares, aludiendo que siempre cumplió con su deber o que simplemente cumplía órdenes en base a la famosa excusa de la “obediencia debida”.