Vivir el Reino de Dios
El Reino de Dios no es dominio al estilo de los poderosos de este mundo. Para Jesús el Reino de Dios se hace realidad cuando los hombres vivimos como hijos de Dios y hermanos los unos de los otros.
El Reino de Dios no es dominio al estilo de los poderosos de este mundo. Para Jesús el Reino de Dios se hace realidad cuando los hombres vivimos como hijos de Dios y hermanos los unos de los otros.
La viuda pobre del evangelio solo tenía unos centavos, pero los pone a disposición de la comunidad creyente, en el cepillo del templo, y merece la alabanza de Jesús.
Necesitamos crear una nueva mentalidad, como nos dice Jesús, por la que se cambie la viveza y la ambición por el trabajo y el servicio.
Quien cree en el Dios de Jesús no puede jugar a adorar a dos dioses. La convivencia del Dios de Jesús y dios-dinero es imposible; son dos dioses rivales, no pueden coexistir juntos
Es un escándalo la infidelidad de unos esposos, porque son piedra de tropiezo que pueden llevar al traste con la vida y los valores morales, no solo de ellos, sino también de sus hijos.
Lo que engrandece a una persona, no es su ambición desmedida, sino la belleza de su sencillez. Lo que vale una persona, no se mide por su poder ni por su dinero, sino por capacidad de entrega al servicio de los demás.