Las estaciones de DNP-Petronic cumplen más de un año cerradas, uno de los mayores golpes a los negocios de allegados de Ortega (¿y también el Estado?)
Cuando Estados Unidos sancionó a DNP y Zanzíbar, el régimen de Daniel Ortega ordenó nacionalizar los inventarios de combustibles de la petrolera, lo que permitió a la familia presidencial recuperar parte del capital invertido en el negocio. Esta es la situación a más de un año de sus sorpresivos cierres.