La creciente fragilidad de la economía global
A partir de mediados de los setenta —inicios de los ochenta— hasta la fecha, los salarios reales han crecido por debajo de los incrementos de la productividad, lo cual implica una pérdida de participación de los asalariados en el valor agregado. Este crecimiento de los salarios reales por debajo del crecimiento del valor agregado global representa una restricción muy fuerte sobre el crecimiento de la demanda efectiva de consumo global.