La creciente fragilidad de la economía global

A partir de mediados de los setenta —inicios de los ochenta— hasta la fecha, los salarios reales han crecido por debajo de los incrementos de la productividad, lo cual implica una pérdida de participación de los asalariados en el valor agregado. Este crecimiento de los salarios reales por debajo del crecimiento del valor agregado global representa una restricción muy fuerte sobre el crecimiento de la demanda efectiva de consumo global.

A partir de mediados de los setenta —inicios de los ochenta— hasta la fecha, los salarios reales han crecido por debajo de los incrementos de la productividad, lo cual implica una pérdida de participación de los asalariados en el valor agregado. Este crecimiento de los salarios reales por debajo del crecimiento del valor agregado global representa una restricción muy fuerte sobre el crecimiento de la demanda efectiva de consumo global.

Por su parte, las políticas orientadas a ganar competitividad por la vía de comprimir todavía más los salarios reales refuerzan la tendencia a la ralentización del crecimiento de la demanda.

Esta forma de búsqueda de la competitividad implica que los distintos países, que están restringiendo su demanda interna como resultado de la compresión salarial, aspiran a ganar mercados los unos a costa de los otros, lo cual es globalmente imposible, y terminan debilitando aún más el crecimiento de la demanda global, la cual se consolida con las políticas de austeridad.

El débil crecimiento de la economía mundial, a su vez, debilita los “animal spirits” empresariales, y la inversión privada se ralentiza: no tiene sentido incrementar las inversiones si los mercados no están creciendo. Con la Ley de Kaldor-Verdoon actuando en sentido inverso, el menor crecimiento de la economía y la menor tasa de inversión afectan desventajosamente el crecimiento de la productividad.

Ello nos permite entender la fragilidad del crecimiento global frente a eventos que pueden perturbar la economía global.

El estado de la economía de la eurozona continúa estando marcada por los resultados de años de políticas de austeridad, las cuales produjeron la caída de la economía muy por debajo de su nivel potencial y/o por debajo de su nivel pre-crisis, la escalada de las tasas de desempleo, la reducción de las tasas de inversión y el incremento de la tasa de endeudamiento público.

Debido a que la eurozona, por su propio diseño —como lo advirtió el propio Milton Friedman— no posee mecanismos que aseguren un ajuste simétrico de las balanzas de pagos de los distintos grupos de países, mientras los países carecen de moneda propia que devaluar o cuya emisión les permita evitar que una crisis de liquidez se convierta en una de insolvencia, ni existen tampoco arreglos que hagan posible una reestructuración ordenada de las deudas, no existe manera de corregir o manejar desequilibrios que no sea a través de la imposición de mayor austeridad y la recesión de los países de la periferia.

Por esta razón, una nueva perturbación negativa de la economía global tiene el potencial de hundir nuevamente a Europa en la recesión y de hacer estallar en pedazos los arreglos que sostienen la moneda única.

El principal impulso subyacente en la economía norteamericana está relacionado a las ventas de autos y vivienda, y ni unos ni otros se beneficiarán de alzas en la tasa de interés.
Por su parte, la economía China, al agotarse el modelo de crecimiento impulsado por una tasa de inversión del orden del cincuenta por ciento del PIB, y desde 2008 por un creciente sobre endeudamiento, se ha desacelerado drásticamente, arrastrando tras de sí a los países exportadores de commodities y a países dependientes de las exportadores de petróleo, contribuyendo de manera importante a la fragilidad del crecimiento global.

En el caso de América Latina como un todo, gran parte de los países ahora son dependientes del comercio con China, lo cual hace que la región sea particularmente sensible a lo que ocurra con la economía de este país.

Es todavía incierto si China lograra incrementar el peso del consumo de los hogares para contrarrestar la caída en la participación de la inversión, y como manejara la situación de sobre endeudamiento de sus grandes empresas y gobiernos subnacionales, que compromete la estabilidad financiera de sus grandes bancos.

Lo que si resulta evidente es que las dificultades de la economía china se están acumulando, y que ello introduce un mayor grado de incertidumbre sobre la evolución de la economía global.

(*)Economista
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COMENTARIOS

  1. Juan Perez el Incredulo
    Hace 11 años

    China ya saturo los mercados y bajo su produccion. Lo que tienen que hacer es que lo que fabrican dure menos, asi habra un poquito de mas consumo. Si un par de zapatos duraba 6 meses ahora los nuevos que duren 3.Tambien asi hacen los enemigos de la humanidad. Mis jabones duraban 15 dias ahora 7. Asi que me bano dia de por medio para que me dilaten lo mismo. Asi que tambien visito la novia dia de por medio para que no sienta el tufo. Asi tambien le doy chance al cuernudo.

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