El nuevo accidente ferroviario en España

El día 28 de octubre se produjo el accidente de tren más grave ocurrido en España en trenes de alta velocidad, los que viajan a más de 250-300 kilómetros por hora. Este no es el primero en la misma línea y en tren de alta velocidad, pues hace 9 meses se produjo otro en la misma línea en otro punto llamado Adamuz, que cubría la ruta Madrid Málaga, dejando un saldo de 46 fallecidos y 292 heridos.

Ese accidente se debió al descarrilamiento del tren Iryo que invadió el carril contrario chocando con un tren Alvia que viajaba en dirección contraria, lo que ocasionó la tragedia, con el resultado dicho, y al parecer se debió a una rotura en un riel de la mencionada ruta. 

El nuevo accidente ha sido mucho más grave debido entre factores al número de víctimas que deja hasta el momento con 69 personas fallecidas y muchos heridos graves y leves que se han salvado de la muerte. En el momento del accidente viajaban 544 personas, 397 en el tren de Renfe AVE 2080 y 147 pasajeros en el tren Yryo 6076.

El accidente se produjo cuando el tren AVE de Renfe, impactó por detrás al Yryo que viajaba en la misma dirección y que había salido a las ocho de la mañana de la estación de Atocha en Madrid, detrás del Yryo. Unos minutos después del mismo salió en la misma dirección el AVE, a la altura del kilómetro 118 de la ruta, según las informaciones que circulan oficialmente y en redes sociales y de personas que viajaban en ambos trenes.

Según lo transmitido por el ministro de Transportes, Oscar Puente, el accidente se debió a un fallo del centro de control de Madrid manejado por un funcionario, después de haber fallado el sistema automático LZB, por un  problema informático de comunicaciones que afectó un tramo de 63 kilómetros y produjo que los dos trenes se detuvieran, primero el Iryo y detrás el AVE, hasta solucionar el referido problema, pero al no recuperar la conexión del sistema LZB, después de haberlo intentado por dos veces el Iryo, se dispuso pasar al Centro de Control de Madrid las operaciones para seguir la marcha de forma manual.

Lo que no se explica es que según lo informan las autoridades cómo estando el Yryo estacionado unos kilómetros delante del AVE se diese la orden para que reanudaran la marcha y que el Yryo no emprendiese la marcha. Los informes técnicos en marcha ya investigarán la verdad de lo ocurrido y seguro que se sabrá, pues las cajas negras se han recuperado y están en poder del juzgado y así sabremos la verdad, pues también la Autoridad Técnica administrativa independiente tendrá acceso a los informes del juzgado que dirige el proceso.

El ministro de Transportes, en su primera rueda de prensa pareció achacar la culpa al funcionario encargado del centro de control y decir que era debido a un error humano, queriendo desde un principio desligarse de cualquier responsabilidad en los hechos trágicos acontecidos, postura que admite como buena por el propio gobierno de Pedro Sánchez.

Según informes de ingenieros especializados en la materia, este asunto tal como lo maneja el Gobierno es salvar las espaldas de su ministro, uno de los fieles seguidores de Sánchez y para evitar desgaste de su partido ya que estamos en periodo preelectoral, lo que le causaría desgaste a sus posibilidades de triunfo en las elecciones del 29 de noviembre.

Pero nadie se traga este cuento, ya que todo el mundo sabe que las infraestructuras ferroviarias llevan mucho desgaste y no se ha invertido en renovarlas a pesar de haber fondos para ello provenientes de la Unión Europea y de la propia España. Es evidente que este solo detalle nos permite ver que el Gobierno busca de todas maneras escaquearse de las futuras posibles responsabilidades.

Dice el viejo axioma jurídico que «el que es causa de la causa, es causa del mal causado» y aquí está claro que la causa no ha sido el manejo del asunto manualmente desde el centro de Control de Madrid. El trágico accidente viene desde el momento en que se produjo el fallo del sistema LZB, por las razones que hayan sido, ya sea desgaste o falta de inversiones sobre todo en un tema tan importante como este, en el que hasta ahora se tenía fama de ser unos de los sistemas de alta velocidad más importantes en toda Europa y más allá.

Esta noticia ha sido publicada por todas partes a través de los medios de comunicación y la tragedia quedará inscrita como un accidente que viene a desprestigiar a las líneas de alta velocidad de España dejándola en mal lugar y que siembra temor en usuarios de estas líneas.

El autor es abogado y comentarista internacional nicaragüense radicado en España.

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