Columna de Dennis Martínez en el diario LA PRENSA

Columna de Dennis Martínez en el diario LA PRENSA

¿No más elecciones en Nicaragua? Yo huelo miedo

Ya perdieron hasta la vergüenza; se mostraron tal cual son y confirmaron lo que todos los organismos defensores de las democracias habían estado denunciando por años.

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Para los nicaragüenses no fue ninguna sorpresa cuando escuchamos que en el país no habría más elecciones, porque en los últimos 20 años no han existido, pero sí me causó mucha sorpresa cómo exhiben el descaro públicamente. Ya perdieron hasta la vergüenza; se mostraron tal cual son y confirmaron lo que todos los organismos defensores de las democracias habían estado denunciando por años.

También debo admitir que me sentí mal. Me dio nostalgia porque, mientras recordaba mi etapa en las Grandes Ligas, en Nicaragua peleaban contra una dictadura; luego las cosas se voltearon y los jóvenes huían para no ir a la guerra y otros morían por ver nuevamente a una Nicaragua libre. Por eso, cuando llegó la democracia con doña Violeta y, más adelante, con Alemán y Bolaños, se vivieron episodios de corrupción, por supuesto, y de escándalos también, pero había separación de poderes, había democracia y uno de los más grandes placeres que se tenía como ciudadano era el voto, con el que se les daba una patada a los gobernantes por su incompetencia y se elegía al siguiente. Eso ya no volvió a existir. Tantos muertos, tantas familias separadas, tanta sangre derramada terminaron en nada.

Nicaragua cambiará

Soy un optimista por excelencia, tal vez porque cada vez tengo más canas y más pasado que futuro. Si algo he aprendido en esta vida es a tenerle más miedo a lo que se dice en privado que a lo que se dice en público. Así que esos discursos bravucones y esas declaraciones descaradas esconden el miedo, el susto, el pánico de los gobernantes cuando ven que su silla está quedando sin patas.

Entiendo que muchos se sintieron decepcionados por lo sucedido en la OEA en el tema de Nicaragua, pero solo se necesita la determinación de un país para que todo cambie en Nicaragua. Estados Unidos dijo: “No los vamos a defraudar”, refiriéndose al pueblo nicaragüense. No se necesita ser un politólogo para entender lo que está en juego y descifrar el mensaje.

Mientras los que controlan Nicaragua juegan con la vida, la libertad y la economía de millones de personas, se enriquecen y se convierten en los verdaderos ‘vendepatrias’ al entregarles los recursos sagrados del país a China y Rusia. Se autoproclaman presidentes vitalicios, amenazan con las armas a la población y aseguran que están más fuertes que nunca. Yo, en cambio, solo huelo miedo. Porque por debajo de la mesa están ganando tiempo y buscando negociar desesperadamente su permanencia.

Así que, aunque públicamente la situación se vea compleja, soy optimista de que en privado, más temprano que tarde, se encontrará una solución; si no, pregúntenle a Maduro.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí