Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
El Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) decomisó 13 animales silvestres que eran transportados en un autobús de la ruta Managua-Estelí y que, presuntamente, serían comercializados en la terminal de la Cooperativa de Transporte Sur (Cotran Sur) de Estelí.
El operativo fue ejecutado la mañana del domingo 26 de julio, en coordinación con la Policía Nacional, tras recibir información sobre una supuesta transacción de fauna silvestre que tendría lugar en la terminal de buses.
Lea además: Ocotal inicia mejoras en su terminal de buses
De acuerdo con las autoridades, los ejemplares eran trasladados en una unidad de transporte de la ruta Managua-Estelí por Yuri Isabel Jarquín y otro acompañante.
Durante la inspección fueron decomisados dos monos cara blanca, dos lapas rojas, dos loras, tres iguanas y cuatro palomas de Castilla. Los animales eran transportados en una canasta y un saco, en condiciones que comprometían su bienestar.
El delegado departamental del Marena en Estelí, Jairo Rodríguez Pérez, explicó a la emisora local ABC Stereo que el operativo se organizó luego de recibir información sobre una presunta venta pactada para las 10:00 de la mañana del domingo.

Según el funcionario, quienes se dedican al tráfico de fauna utilizan principalmente páginas de Facebook para ofrecer animales silvestres, además de comercializarlos en el Mercado Oriental de Managua y mediante entregas a domicilio.
Advierten sobre sanciones
Tras el decomiso, la principal involucrada recibió una advertencia por parte de las autoridades ambientales.
Rodríguez Pérez indicó que, en caso de reincidir en la comercialización ilegal de fauna silvestre, podría enfrentar multas y procesos judiciales por delitos relacionados con la protección de la vida silvestre.
«El tráfico ilegal de fauna genera un enorme sufrimiento para los animales, que son separados de su hábitat para ser vendidos como mascotas», sostuvo.
Rehabilitados antes de ser liberados
Los 13 ejemplares permanecen bajo resguardo en las oficinas del Marena en Estelí y posteriormente serán trasladados al Zoológico Nacional, donde recibirán atención veterinaria y un proceso de rehabilitación antes de evaluar su eventual liberación en su hábitat natural.
Asimismo, el delegado informó que el Marena ha reforzado las acciones contra la caza y el tráfico ilegal mediante la instalación de cámaras trampa en áreas protegidas de Estelí y otras zonas del país, en coordinación con el Ejército de Nicaragua.
Las imágenes obtenidas permitirán identificar a personas dedicadas a la cacería ilegal y facilitar acciones judiciales cuando corresponda.
40 animales silvestres decomisados
Según datos del Marena, en lo que va del año las autoridades han decomisado alrededor de 40 animales silvestres en Nicaragua, entre ellos cinco tigrillos, ocho monos cara blanca y otras especies protegidas.
Ante este panorama, la institución reiteró el llamado a la población para que no compre animales silvestres, al considerar que disminuir la demanda es una de las principales herramientas para combatir el tráfico ilegal.

Nicaragua alberga tres especies de primates: mono araña, mono cara blanca y mono congo. Todas enfrentan amenazas derivadas de la destrucción de su hábitat y del comercio ilegal.
El médico veterinario Jean Carlos Torres explicó al canal Vos TV en el 2024 que mantener primates en cautiverio representa un grave riesgo para su salud, ya que requieren una alimentación especializada, amplios espacios y condiciones imposibles de reproducir en una vivienda.
El especialista advirtió que muchos de estos animales son alimentados con comida casera, lo que provoca desnutrición, enfermedades y alteraciones en su comportamiento. Además, el estrés provocado por el encierro puede volverlos agresivos o incluso causarles la muerte.
Lea también: Migrante nicaragüense enfrenta 582 cargos por pornografía infantil en Estados Unidos
«Estos animales están adaptados para vivir libres en su entorno natural. Obligarlos a permanecer en espacios reducidos les provoca un profundo daño físico y emocional», señaló el veterinario.
Especialistas en conservación coinciden en que la compra de fauna silvestre alimenta las redes de tráfico ilegal y pone en mayor riesgo la supervivencia de especies que desempeñan un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas nicaragüenses.