Noticias que dominaron la atención del público la semana pasada

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

En esta ocasión voy a compartirles mi apreciación sobre varias noticias que acapararon la atención de los diferentes medios de comunicación la semana recién pasada, algunas, la mayoría fueron noticias que se originaron fuera de nuestras fronteras pero que fueron seguidas por todo el mundo a través de las redes sociales.

Sin más preámbulos paso a comentarlas. Definitivamente la noticia más importante a mi juicio fue el viaje realizado por el presidente norteamericano Donald Trump y su impresionante comitiva de multimillonarios y CEO (son las siglas en inglés de Chief Executive Officer, que en español se traduce como director ejecutivo, director general o gerente general. Representa el cargo de mayor autoridad y responsabilidad dentro de la jerarquía de una compañía de las más grandes empresas a nivel mundial).

Para evitarme y evitarles a ustedes el palabrerío de cómo le fue al presidente Donald Trump y su comitiva en dicho viaje, solo citaré las palabras de Xi Jim Ping presidente de China, dijo, y cito literalmente la frase: “El presidente Donald Trump está haciendo grande a América otra vez”, fin de cita. Creo que ese elogio lanzado al mundo no necesita mayores comentarios, ahora, si a esto le agregamos el que ambos mandatarios se pronunciaron sobre Irán diciendo que no es aceptable que tenga bombas atómicas, más la afirmación de que es inaceptable que los ayatolas cobren peaje por el paso de buques por el estrecho de Ormuz, ambas noticias terminan de sellar el éxito de la visita presidencial.

En cuanto a que hicieron durante ese periplo por China los CEO que lo acompañaron, eso lo veremos reflejado en los próximos movimientos económicos y de sus empresas en un futuro próximo.

La otra noticia que tuvo muchas repercusiones a nivel mundial fue la relacionada con Cuba. Me refiero al ofrecimiento de 100 millones de dólares para ayudar a paliar las dificultades sociales que actualmente padecen en la isla y la reciente visita del director de la CIA a Cuba. Ambas informaciones, como decía un comunicador venezolano ya fallecido, son noticias en desarrollo sobre las que no voy a emitir opinión alguna, aunque sí, al igual que ustedes me mantendré al tanto porque sospecho que se seguirá hablando del tema y mucho.

Hay una noticia que no pasó desapercibida para la comunidad nicaragüense residiendo en la Florida, me refiero a la sentencia condenatoria a 18 meses de cárcel y tres años de libertad condicional para la ex comisionada nicaragüense Sophia Lacayo. Recuerdo que en el 2023 cuando ella acusó a una agencia del gobierno norteamericano de mal uso de fondos y se enemistó con lideres importantes de la comunidad cubana, le dije a mi amigo Arnoldo Castillo: Esa dama va a terminar mal, se metió en la pata de los caballos.

Recuerdo como si fuera hoy que él me dijo: “Se le subieron los humos, yo la apoyé y solíamos hablar por teléfono, pero cuando ganó y la llamé me dijo que era la última llamada en directo que en lo sucesivo la contactara a través de su asistente”. Siento lo que le está pasando porque es una compatriota inteligente, aunque pésimamente asesorada.

Finalizo con la noticia que también tiene comentando a la comunidad nicaragüense dentro y fuera del país. Me refiero a la postulación a la silla L de la Real Academia Española (RAE) al escritor Sergio Ramírez, desnacionalizado nicaragüense con ciudadanía española actualmente. Sobre el tema solo diré dos cosas. Durante el tiempo que fue vicepresidente de Nicaragua, fue el vicepresidente con más poder que ha pasado por ese cargo en la historia de nuestra patria. En cuanto a su calidad de escritor; no es malo.

Finalizo pidiéndole a Dios que termine de llevarse al super Niño lejos de nuestras fronteras porque ya no aguantamos estos calores en la región del más pacífico de Nicaragua y ojalá muy pronto vengan esas tan esperadas lluvias de mayo.

El autor es analista político y exmiembro de la Resistencia Nicaragüense.

COMENTARIOS

  1. Hace 2 meses

    Y bueno, ahora entendiendo que el señor Miranda vive en Nicaragua, también se entiende mucho mejor la prudencia de sus palabras. Y honestamente, en un país donde opinar puede traer consecuencias reales, esa cautela no necesariamente es cobardía; muchas veces es simple instinto de supervivencia.

    Porque desde fuera es muy fácil exigir posiciones contundentes, pero desde dentro la realidad es distinta. Allá la gente mide palabras, tonos y hasta silencios. Y eso explica quizá ese intento de mantenerse en una especie de zona neutral: reconocer el peso intelectual y literario de Sergio Ramírez sin entrar demasiado en terrenos que puedan interpretarse políticamente.

    Aun así, sigue llamando la atención lo reducido del comentario hacia un escritor del tamaño de Sergio Ramírez. Estamos hablando de un autor reconocido internacionalmente, Premio Cervantes, probablemente el intelectual nicaragüense vivo de mayor prestigio global. Decir apenas “no es malo” suena casi como una manera prudente de no decir demasiado.

    Y sí, lamentablemente esa es parte de la tragedia nacional: que incluso la cultura, la literatura y la opinión intelectual terminan caminando entre líneas, con prudencia y cautela, porque en Nicaragua mucha gente siente que hablar demasiado claro todavía puede costar caro.

  2. Hace 2 meses

    Con todo respeto, honestamente percibo cierta contradicción en el tono del señor Miranda. Porque dice “no voy a comentar mucho, solo diré dos cosas”, pero las dos cosas que escoge decir no son neutrales. Nunca son neutrales.

    Con Trump y Xi Jinping, selecciona frases que prácticamente funcionan como elogio indirecto. Pero cuando habla de Sergio Ramírez, reduce toda una trayectoria literaria e intelectual gigantesca a un escueto “no es malo”. Honestamente, eso suena casi mezquino por economía emocional, no por objetividad.

    Porque estamos hablando de un escritor que no solo ganó el Premio Cervantes, sino probablemente del intelectual nicaragüense vivo con mayor reconocimiento internacional. Y guste o no guste políticamente, desde sectores de izquierda democrática hasta liberales, socialdemócratas y conservadores republicanos europeos, muchísima gente ha reconocido en él una posición crítica, bastante ecuánime y además valiente frente a la deriva autoritaria del orteguismo.

    Entonces, cuando alguien dice apenas “no es malo”, pareciera más un esfuerzo calculado por no comprometerse demasiado. Como diciendo: “reconozco que escribe bien porque sería absurdo negarlo, pero tampoco quiero que me identifiquen defendiendo a Sergio Ramírez frente a ciertos sectores fanatizados”.

    Y lo otro que llama la atención es esa frase de que fue “el vicepresidente con más poder”. Honestamente, eso suena casi como una insinuación política. Como dejando sembrada la idea de que si hubo errores, abusos o crímenes en los años 80, entonces él también carga con todo eso. Y claro, Sergio Ramírez fue parte del gobierno revolucionario; él mismo nunca ha negado eso. Pero también ha sido de los pocos dirigentes históricos que hicieron autocrítica pública y rompieron con el autoritarismo posterior.

    A veces da la impresión de que algunos prefieren disminuirlo porque les incomoda que un intelectual de ese calibre no terminó convertido en propagandista ciego de nadie. Ni de la derecha extrema ni del orteguismo.

    Y sí, siendo francos, hay un sector extremadamente fanatizado que literalmente actuaría como inquisición cultural si pudiera: quemar libros, cancelar escritores, borrar cualquier voz crítica. Y ahí es donde Sergio Ramírez termina siendo incómodo para todos los extremos: porque piensa, cuestiona y escribe con independencia. Y eso los trogloditas —de izquierda o de derecha— nunca lo soportan bien.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí