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En 1923 los Grøn llegaron al país gracias a un convenio del Gobierno de Nicaragua con la sociedad Foreningen Emigranten, que promovía el asentamiento de familias danesas para establecer una colonia a la que llamarían «Dana» o «Danesia», en las faldas del cerro Musún, en Río Blanco, Matagalpa.
Entre las pocas familias que realizaron el largo viaje desde Copenhague a Nicaragua estaban los Grøn, los esposos Vilhelm Andersen y Sofíe Rasmussen, y sus hijos Edith y el menor Niels Aage Frederik.
Con ello iniciaban una vida nómada que los llevó primero al puerto de Corinto, desde donde tomaron el tren hacia Managua y luego continuaron en carreta hasta Matagalpa, su primera ciudad de residencia.
Posteriormente se trasladaron a Juigalpa, Granada y finalmente a Managua, donde se establecieron definitivamente en 1926. Allí abrieron una sorbetería que con el tiempo se convirtió en el restaurante La Casa Dinamarca.
Una vez establecidos en Managua, los Grøn trabajaban afanosamente atendiendo su restaurante. A pesar del terremoto del 31 de marzo de 1931 lograron poner nuevamente en funcionamiento el negocio en una capital devastada, pero que no dejaba de recibir clientes. Por esa razón habían decidido cerrar los miércoles para tomarse un merecido descanso.
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Un miércoles de octubre de 1931, después de una tarde familiar, los Grøn bajaban en su vehículo Ford por el parque Las Piedrecitas cuando una piedra en el camino dañó una llanta. El padre de Edith que conducía perdió el control del automóvil y el vehículo se estrelló contra un árbol. Toda la familia resultó afectada, pero quien llevó la peor parte fue Edith, a quien se le fracturaron todos los huesos del rostro cuando estaba a punto de cumplir 15 años.
Edith fue operada gracias a un buque hospital de los Estados Unidos que recién había llegado al país. Los médicos lograron reconstruirle el rostro. Sin embargo, aquel doloroso episodio marcó su vida y forjó en ella un carácter de acero que, con el tiempo, la convertiría en una de las escultoras más importantes de Nicaragua.
En 1942 Edith comenzó a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Managua, bajo la dirección de Genaro Amador Lira, teniendo como compañeros a Fernando Saravia, Carmen Tijerino y Mario Zamora.
En 1944 Grøn ganó el Premio Nacional de Arte con la escultura El Amo Muerto y viajó a México para continuar sus estudios durante dos años. Posteriormente, el 16 de abril de 1947, partió hacia Nueva York para estudiar en la Universidad de Columbia.
Edith Grøn se formó tanto en Nicaragua como en el extranjero. A pesar de haber nacido en Dinamarca, siempre se consideró una mujer con sangre nicaragüense, poniendo en alto el nombre del país que la adoptó con un arte que dio vida a verdaderas piezas escultóricas expuestas tanto a nivel nacional como internacional.
Grøn falleció a los 73 años, el 15 de marzo de 1990 en Managua, dejando un legado cultural invaluable que aún puede apreciarse en diversos lugares del país al que llegó siendo niña y donde se convirtió en la dama danesa que esculpió la historia de Nicaragua.


















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