Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
Ocho meses se cumplen de aquella mañana del 23 de junio de 2025 cuando José Luis Gámez Pérez decidió viajar por 24 horas y recorrer más de 400 kilómetros de distancia desde Estelí hasta Nueva Guinea, en el Caribe Sur, no para visitar a sus familiares, sino para asesinar a una joven de 19 años. Su víctima era su sobrina política, Celsa Janery García García, estudiante de Medicina Veterinaria del CUR-Uraccan.
La envidia, el odio y la avaricia fueron el móvil del crimen. Gámez ahora purga una condena de prisión perpetua por haber matado a la joven. Era su sobrina política debido a la afinidad o consanguinidad que la joven tenía con la señora Juana María Bucardo, compañera de vida del victimario.
La madrugada de ese lunes decidido ir a matar. El hombre partió de su casa de habitación en la comarca Sontule, Estelí. Llegó el 24 de junio a Nueva Guinea, donde abordó una ruta con destino a la comunidad La Unión, jurisdicción de este municipio. Pero dos kilómetros antes de llegar a su destino, descendió de la unidad de transporte a eso de las 7:00 de la mañana. Su macabro plan apenas iniciaba.
Lea también: Migrante nicaragüense originaria de La Paz Centro muere en accidente vial en Costa Rica
José Luis Gámez empezó a caminar por veredas, pero antes se cambió sus zapatos y se puso un par de botas de hule. Quería evitar el contacto con otras personas y que lo reconocieran. Fue así que logró llegar hasta la finca Loma Alegre, propiedad de su suegra María Félix Bucardo. Este lugar se sitúa en La Unión, salida a la comarca Mata de Maíz. El hombre empezó a vigilar a su víctima desde el costado oeste de la propiedad, escondido entre los árboles.
Ahí trabajaba la joven y ese día estaba acompañada de un primo de nombre Johan Ariel García Huete. La dueña de la finca era su abuela. Entre sus actividades diarias estaba ordeñar vacas.
La acorraló a solas
Celsa Janery García García decidió ir con su primo al poblado de La Unión para entregar la leche a un camión acopiador. Luego de concluir su misión, ella se regresaba a su casa para desayunar y él se iba para continuar con otra jornada de trabajo.

Eran las 9:00 de la mañana del martes 24 de junio cuando García iba montada en su caballo colorado en dirección a la finca de su abuela. Tenía la tarea de apartar terneros y contabilizar el ganado vacuno. Cuando ya se encontraba en el potrero, esta fue sorprendida por Gámez. La intimidó y la amenazó de muerte si no hacía lo que él decía. La retuvo y se la llevó a otro lugar.
Cuando el reloj marcó las 10:27 de la mañana, la joven tomó su celular marca Redmi 13, color negro, y pudo enviarle un mensaje desde su WhatsApp a su hermana Ana Jerys García García. “AYUDA”, alcanzó a escribirle. La hermana vio el mensaje y de inmediato le respondió; “¿qué pasa?”, pero la joven ya no le volvió a escribir.
Gámez ya había llevado a su víctima hasta la propiedad de Gersan Martínez Toledo, la cual queda a 1,751 metros de la finca de su abuela. Cerca se situaba un río que lleva por nombre El Frijol. Hasta ahí llegaron. El hombre empezó a quitarle las botas de hule a la joven, mientras ella obedecía temerosa a lo que su tío político le pedía.
Lea además: Nicaragüense se enfrenta a la justicia en Belice por presuntamente asesinar a un ciudadano
Celsa Janery estaba indefensa, mientras José Luis él sabía lo que se avecinaba: ahogarla en el río. Según el libelo acusatorio, ella no realizó “ninguna acción defensiva”, entonces con “alevosía y ventaja”, y con la intención de privarla de la vida, la tomó del cabello envolviéndoselo en una de sus manos y procedió a sumergirla en el río.
También le robó
Empezó a ejercer toda su fuerza sobre ella para ahogarla en una poza del río. No cesó hasta que la joven dejó de respirar. Al observar que García ya no respondía, procedió a despojarla de sus pertenencias: un anillo de oro de su graduación de sexto grado el cual está valorado en cinco mil córdobas, y su otro anillo de graduación de bachillerato valorado en 12 mil córdobas.
Además, se quedó con el celular Redmi 13 valorado en seis mil córdobas. Dejó el cuerpo abandonado y flotando en el agua, y empezó a poner en marcha la segunda fase de su plan: no dejar evidencias.

Primero tomó las botas de hule de la víctima, así como su gorra color azul y blanco marca Ariat, y empezó a caminar por 44 metros río arriba. Ahí dejó las botas a orilla del río y a 78 metros más arriba tiró la gorra. Esto lo hizo con la intención de causar confusión en las investigaciones policiales y distracción de quienes la encontraran muerta.
Luego él siguió caminando en dirección oeste sobre la zona boscosa de la misma finca, mientras dejaba huellas con su bota, siempre para “distraer y confundir a las personas que se dieran a la búsqueda de la víctima”.
Gámez se dirigía a regresar a su casa hasta Estelí. Siguió caminando con dirección norte y pasó por una finca llamada la Tiqui, propiedad de Alexander Albuquerque, jurisdicción de Nueva Guinea. Ahí había una pulpería propiedad de Elizabeth del Carmen González Vivas. El hombre tomó un descanso y compró dos galletas y le pidió un vaso de agua a la dueña de la casa.
Puede leer también: Nicaragüense acusado de femicidio desde hace tres años estaba en Panamá
Él vestía con un suéter de color azul oscuro, con capucha puesta en la cabeza, ajustada con un cordón de color blanco, que tenía una figura de un castor. Llevaba un pantalón de mezclilla de color negro y sus botas de hule. Además portaba una mochila.
Murió por asfixia mecánica por sumersión
Cuando ya eran las 5:00 de la tarde de ese martes, el hombre llegó al centro de La Unión y casi dos horas después, estaba en la terminal de buses en la zona número uno de Nueva Guinea. Ahí fue captado por las cámaras de seguridad. Mientras él viajaba de regreso a Estelí, en la finca la familia estaba preocupada porque García no aparecía.
Fue hasta las 11:00 de la mañana del miércoles 25 de junio que encontraron el cuerpo de la joven flotando sobre el río. Se presumía que murió ahogada, pero luego las investigaciones determinaron que hubo mano criminal. El forense indicó que su deceso fue a causa de un edema agudo en el pulmón provocado por asfixia mecánica por sumersión en agua dulce.

El hombre fue capturado a las semanas del suceso, en su domicilio. El 17 de julio de 2025 fue presentada la acusación en su contra en el Juzgado de Distrito penal de Audiencias de Nueva Guinea. Un día después, la jueza Martha Irene Reyes Hernández, admitió la acusación y dictó prisión preventiva.
El caso fue remitido a juicio el 23 de julio. Después de tres reprogramaciones, el 20 de agosto finalmente terminó el juicio cuando Gámez admitió los hechos. Fue declarado culpable por el delito de asesinato agravado en concurso real con el delito de robo con violencia o intimidación en las personas.
Prisión perpetua revisable
Durante el debate de pena, la Fiscalía pidió 30 años de cárcel por asesinato agravado y 7 por el delito de robo con violencia. Por su parte, la defensa, el abogado Jorge Danilo Larios Argüello, solicitó a la judicial que se cambiara la tipificación del delito a homicidio, por el cual pidió la pena mínima de 10 años.
En lo referente al delito de robo con intimidación, solicitó la pena mínima de 4 años de cárcel, considerando que el acusado confesó el crimen. El abogado justificó el acto de su defendido como un robo que terminó en homicidio.
Lea también: «Ya la habían amenazado». Asesinan a balazos a nicaragüense en un bar en Costa Rica
“La intención principal de mi defendido era realizar el robo y por malas circunstancias la víctima cayó y bien lo expresaba en la acusación, el segundo factor fue asfixia mecánica donde la asfixia mecánica se refiere a la dificultad o interrupción de respirar debido a una causa física, la causa física es decir que cayó al río”, señaló la defensa.
En la audiencia, la hermana de la víctima clamó a la jueza para que Gámez recibiera la pena máxima que es la prisión perpetua revisable.
Finalmente, el día 9 de septiembre de 2025, la jueza dio lectura a la sentencia que condenó a prisión perpetua revisable a José Luis Gámez Pérez por el asesinato agravado de Celsa Janery García García. Esta pena la deberá cumplir en el Sistema Penitenciario de Bluefields.