Jorge "Yiyo" Delgado, boxeador costarricense que pudo pelear por título mundial, pero el alcohol no se lo permitió. LA PRENSA/ ÓSCAR NAVARRETE

Jorge «Yiyo» Delgado, boxeador costarricense que pudo pelear por título mundial, pero el alcohol no se lo permitió. LA PRENSA/ ÓSCAR NAVARRETE

Yiyo, el campeón que perdió la pelea contra el alcohol

Fue amigo de Alexis Argüello y guanteó con Ricardo Mayorga. Pudo ser el primer campeón mundial de Costa Rica, pero lo derrotó un rival sin guantes y fuera del ring.

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.
Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Por las calles de Heredia, en Costa Rica, camina un hombre blanco, de mediana estatura, con una mochila y dos perfumes en las manos, que vende a los transeúntes. A todo el que se va topando, le ofrece las fragancias.

Se trata de Jorge “Yiyo” Delgado Borbón, actualmente de 67 años, quien, en la década de 1980, fue boxeador y llegó a ocupar el octavo puesto en el ranking de la AMB en el peso superligero, las 135 libras, y estuvo cerca de pelear por un título mundial, pero no logró realizar dicha pelea.

Lea también: Las batallas de Jairo y Yohanna y cómo salieron de la indigencia y las drogas

Él está seguro de que pudo ser el primer costarricense en la historia en coronarse como campeón mundial de boxeo. Dice que pegaba duro y así lo certifican los archivos periodísticos, en los que se lee que a los rivales o no le duraban o se retiraban cerca del quinto asalto.

A finales de la década de 1980, Yiyo estaba en su apogeo y cerca de pelear por un título, pero antes tuvo que vencer a un rival con el que no pudo: el alcohol.

“Yo era buenísimo, pero la fama se me fue a la cabeza y el alcohol me dañó”, dice ahora el expúgil.

Yiyo tuvo su primer gran éxito, asegura, cuando, en julio de 1978, en Colombia, ganó la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe al nicaragüense Nicolás García, a quien recuerda como un “gran campeón”.

En sus años de apogeo, a finales de la década de 1980, el boxeador costarricense Yiyo Delgado. LA PRENSA/ CORTESÍA
En sus años de apogeo, a finales de la década de 1980, el boxeador costarricense Yiyo Delgado. LA PRENSA/ CORTESÍA

El costarricense fue también en al menos tres ocasiones a pelear en Nicaragua y en una de ellas le presentaron a Alexis Argüello, quien para entonces ya era campeón mundial, y de quien Yiyo dice que llegaron a ser amigos y le dolió mucho cuando el nicaragüense falleció en julio de 2009.

Yiyo admiraba a Argüello y recuerda que era acertado el apodo que tenía el nicaragüense: El Flaco Explosivo. “No solo fue un gran boxeador, sino también un gran ser humano”, dice el costarricense sobre Argüello.

Ya retirado, Yiyo también conoció a otro campeón mundial nicaragüense, Ricardo Mayorga, cuando este aún no se había coronado y entrenaba en Costa Rica. Yiyo y Mayorga llegaron a guantear en el Gimnasio Nacional de San José, dice el costarricense, quien invitaba a su casa al nicaragüense hasta Bajo Los Molinos, en Heredia, donde Yiyo reside desde hace décadas.

Yiyo no tiene contacto con Mayorga, pero lamenta que las últimas noticias que ha tenido del nicaragüense son que hasta hace poco batallaba todavía contra la adicción.

De Cubujuquí

El nombre completo es Jorge Arturo Delgado Borbón. Nació en Heredia, en mayo de 1958. Se crio en el Invu de Cubujuquí.

Nunca pudo ir a la escuela porque desde pequeño ayudaba a sus padres, Rosario Borbón y Antonio Delgado, a buscar la subsistencia del hogar. “No me quedaba tiempo para coger los libros”, dice.

Desde los 11 años, aprendió el oficio de zapatero, de la mano de un nicaragüense, recuerda, y llegó a ser alistador. Yiyo consideró siempre al zapato nicaragüense como el mejor de la región.

Lea también: La verdad sobre la rehabilitación de Ricardo Mayorga en Las Águilas

Fue en el año 1977 cuando comenzó a boxear. Desde niño le gustaba pelear en la calle con otros chavalos y alguien le dijo: “¿Por qué no te metes a boxear? Vas a ser bueno”. Yiyo aceptó el consejo y se fue al Gimnasio Nacional de San José a decirle a Jorge Manzanares, conocido como “Manza”, que le enseñara a boxear.

En 35 peleas como boxeador aficionado, solo perdió dos, contra un venezolano y contra un mexicano. El resto de las peleas las ganó en su mayoría por nocaut. Yiyo recuerda que peleó al menos con tres nicaragüenses en esa época, pero al que más recuerda es a Nicolás García, a quien derrotó en dos ocasiones, primero en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1978 y luego como profesionales.

Sin embargo, en el récord profesional de Yiyo se registra que al nicaragüense que enfrentó como profesional, en septiembre de 1982, fue a Nicolás Medrano. Yiyo cree que le habrán cambiado el apellido, pero él lo recuerda como García.

En marzo de 1982, Yiyo dio el salto al profesionalismo y es así como más lo recuerdan los costarricenses, quienes lo reconocen como uno de los mejores boxeadores de ese país vecino. Yiyo nunca peleó por título mundial, pero dice que estuvo cerca.

En septiembre de 1987, Yiyo se coronó como campeón latinoamericano, peso welter (147 libras), al vencer al puertorriqueño Benny Márquez. Luego, fue colocado en ránking 8 de ese peso en la AMB. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES
En septiembre de 1987, Yiyo se coronó como campeón latinoamericano, peso welter (147 libras), al vencer al puertorriqueño Benny Márquez. Luego, fue colocado en ránking 8 de ese peso en la AMB. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

La fama de Yiyo creció en diciembre de 1984, cuando peleó por el título latino con el panameño Jorge Alvarado, pero fue derrotado por decisión unánime, cuando estaba en disputa el título Fedelatin de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), un título regional, no mundial.

Aunque fue derrotado, Yiyo comenzó a notar que se volvió muy popular y, adonde llegaba, lo recibían con júbilo y lo invitaban a tomar licor. De esa manera comenzó a tener problemas con la bebida.

Ya en ese año de 1984, aunque aún no aceptaba que el alcohol era un problema en su vida, sí visitaba a los Alcohólicos Anónimos (AA) y se sentía bien entre ellos, según una entrevista que brindó en abril de 1984 al periódico costarricense La República.

Más de 20 años sin beber

Cuando peleó por última vez como profesional, en diciembre de 1990, Yiyo dice que ya era un alcohólico y ya no podía seguir como boxeador.

En 1988 peleó en Johannesburgo, Sudáfrica, donde se ganó una bolsa de 35 mil dólares, que para entonces era bastante dinero en Costa Rica y con eso construyó tres casas en Bajo Los Molinos, en San Rafael de Heredia. Cuando regresó de Sudáfrica, en el aeropuerto lo estaba esperando la esposa, Marley Castro Guevara, para que le entregara la bolsa del dinero y no lo gastara en licor.

El resto de lo que ganó lo malgastó en alcohol y en mujeres, dice Yiyo, quien conversa con la Revista DOMINGO acompañado de su esposa, Marley Castro Guevara, con quien se casó en 1980 y quien soportó todo el periodo de alcoholismo de Yiyo.

Yiyo y su esposa Marley Castro, casados desde 1980. LA PRENSA/ ÓSCAR NAVARRETE
Yiyo y su esposa Marley Castro, casados desde 1980. LA PRENSA/ ÓSCAR NAVARRETE

En la actualidad, Yiyo dice que se pone “a llorar” cuando recuerda que pudo haber sido no solo el primer campeón mundial de boxeo de Costa Rica, sino que hoy también podría ser un hombre solvente económicamente.

Sin embargo, desde hace más de 20 años no toma una sola gota de licor. La última vez que lo hizo pasó un mes tomando licor todos los días. En esos días nació su primera nieta y juró que ella nunca lo iba a ver borracho. Prometió desde ese día no volver a tomar y así ha sido.

Lea también: Johnny Jiménez: «Hay hombres que nunca han lavado un plato»

En la actualidad hay al menos dos mujeres costarricenses que han ganado campeonatos mundiales de boxeo, Hanna Gabriels y Yokasta Valle. Entre los varones costarricenses solo hay uno, David “Medallita” Jiménez, quien ostenta el título mundial de las 115 libras de la AMB, pero es interino. Es decir, hasta la fecha, ningún costarricense ha sido campeón mundial ganando el cetro sobre el cuadrilátero de manera regular.

Yiyo afirma que, de no ser por el alcohol, está seguro de que pudo ser el primero. Lamenta que en Costa Rica los promotores de boxeo casi no se han preocupado por hacer campeones mundiales a los pugilistas costarricenses, sino solo de aprovecharse de ellos.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí