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¿Cuántas historias puedes contar en cien años? El 2 de marzo de 2026 LA PRENSA cumple un siglo como medio de comunicación nicaragüense. El Diario de los Nicaragüenses fue atacado con una tanqueta, le robaron sus instalaciones y fue forzado al exilio. Ha resistido a dos dictaduras, asesinatos como el de su director Pedro Joaquín Chamorro, Mártir de las Libertades Públicas, la periodista María José Bravo y el periodista Adolfo Olivas.
LA PRENSA fue el primer medio que me abrió las puertas, fui llamada para hacer una pasantía en Nacionales y la página Universitaria, en esa redacción hice amigos, de esos que se volvieron familia, me enamoré, sufrí, pero sobre todo aprendí. Una marca que se volvió una familia.
Hablemos de las historias desde estos tres puntos de vista: lo que ha vivido el medio, lo que ha contado en sus páginas y sitio web y lo que han vivido sus periodistas, editores y trabajadores.
El Diario LA PRENSA, “La República de Papel”, un apodo dado por Pablo Antonio Cuadra, cuando el medio cumplió cincuenta años. Fue fundado el 2 de marzo de 1926 por Gabry Rivas, Enrique Belli y Pedro Belli. La propiedad del medio fue cambiando por venta de sus fundadores y en 1930 Pedro J. Chamorro Z. adquirió la mitad de las acciones y en 1932 se vuelve en el único dueño. Fallece en 1951 y deja a su esposa Margarita Cardenal como heredera y el 26 de marzo de 1961 constituye con sus hijos la sociedad anónima LA PRENSA S.A. En 1972 el terremoto destruyó la rotativa principal y en 1978 su director Pedro Joaquín Chamorro Cardenal fue asesinado.
Sobre lo del ataque de la tanqueta recuerdo que fue en una conversación sobre el exilio de toda la redacción del medio y el comentario fue “ni Somoza se atrevió a tanto”, refiriéndose a que Daniel Ortega y Rosario Murillo forzaron al medio al exilio.
Las historias que ha contado LA PRENSA espero puedan ser recuperadas, porque con las instalaciones se fue también la hemeroteca y en aquellas páginas amarillas por el tiempo, podías ver la historia de un país, los grandes acontecimientos que marcaron a la sociedad nicaragüense.
Cuando trabajé como periodista contaba temas presupuestarios, temas de leyes educativas y cómo olvidarlo, las protestas, esas protagonizadas por la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) y otros sindicatos, la explicación práctica de lo que Ortega dijo al entregar la Banda Presidencial “gobernaremos desde abajo”. Conté historias que no podré olvidar como la de Aldo, el niño universitario, un chico de 14 años que ya estaba en una carrera universitaria; Pedro Pablo, el universitario sin brazos ni pernas que tenía una letra muy linda escribiendo con los codos, y muchas otras.
Hablemos de las historias de adentro, ese “detrás de cámaras”. Escuchar a Eduardo Enríquez gritarnos nuestros dos nombres para llamarnos a su oficina, aunque existiera un chat interno y celulares, pero terminé conociendo los nombres completos de varios de mis compañeros de trabajo y aún cuando me dicen Arlen Regina pienso en esos momentos.
Los momentos de tomar café, de cruzarnos a Don Pan o simplemente quedarse en la entrada platicando de lo que sea: de la vida, de lo que hacíamos, de chismes del periodismo y otros. Quisiera decir mucho de esas historias que viví en diez años en LA PRENSA en dos momentos diferentes, pero son muchas. Historias de parejas que se juntaron y se separaron, otras que aún hoy siguen juntas.
Cuando estudié Comunicación sabía que quería ser periodista, que quería escribir en LA PRENSA, en ese medio que publicaba noticias interesantes y artículos de opinión de Jorge Ramos, de quien luego leí libros y me motivó a meterme en este mundo de los artículos de opinión.
Hoy celebramos todos cien años, los que pasamos un fragmento de ese siglo siendo parte de LA PRENSA, hoy celebramos todos los que fueron, son y serán parte de “La República de Papel”. No sé cómo lo tomarán los que se fueron del medio con resentimiento o los que al hablar de los panfletos de la Norte se les olvidaba que pasaron por ahí. Sí, cien años que también incluyen historia de Rosario Murillo, las que se contaron cuando era secretaria en LA PRENSA, las que ocurrieron mientras era una colaboradora más del medio y las que ella vivió en esas oficinas.
Espero que LA PRENSA no solo siga cumpliendo años, sino que vuelva al papel y a Nicaragua, el país que lo vio nacer, crecer, sobrevivir y transformarse. Feliz aniversario a todos.
La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación.