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El migrante nicaragüense y ex instructor táctico de la Policía de Nicaragua, Michel Manuel García Rojas, de 39 años, se declaró culpable de los delitos de resistirse, obstaculizar, y agredir a un agente federal en funciones oficiales en Albany, New York, en Estados Unidos. El Departamento de Justicia agregó que también le causó lesiones corporales.
El anuncio fue realizado por el primer fiscal federal adjunto John A. Sarcone III y Erin Keegan, agente especial a cargo de la Oficina de Campo de Investigaciones de Seguridad (HSI) de Buffalo, indicó en un comunicado oficial el Departamento de Justicia.
Las autoridades identificaron que García Rojas ingresó ilegalmente a suelo estadounidense en 2023 y desde entonces se encontraba en proceso de deportación, mientras vivía libremente en el país.
El nicaragüense será sentenciado ante la Jueza de Distrito de EE. UU., Mae A. D’Agostino, el próximo 16 de junio. Enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión, una multa de hasta 250,000 dólares, libertad supervisada de hasta tres años y deportación tras cualquier condena. También deberá pagar una indemnización a la víctima de su delito.
Acusado de hurto menor y exponer a un menor
Pero en marzo de 2025, las autoridades del HSI se dieron cuenta que García Rojas y otra inmigrante indocumentada, originaria de Colombia, habían sido acusados por los delitos menores de hurto y poner en peligro el bienestar de un menor, cometidos en New York.
«Dada la naturaleza de los cargos estatales, ambos extranjeros fueron sometidos a detención inmediata en virtud de la entonces recién promulgada Ley Laken Riley. HSI se dirigió rápidamente a efectuar los arrestos antes de que los sujetos fueran liberados por los cargos estatales», explicó el Departamento.
Después de que las autoridades federales lo arrestaron, fue esposado y colocado en el asiento trasero de un vehículo policial federal, y posterior al llegar al lugar, salió del vehículo e intentó escapar.
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«Un agente especial de HSI lo confrontó e intentó arrestarlo nuevamente. García Rojas se defendió, golpeándolo en la cara y arrojándolo contra una puerta mientras el agente forcejeaba para someterlo», describió.
El exoficial de la Policía finalmente fue arrestado por varios agentes federales y el uso de una pistola Taser para someterlo.
Las autoridades federales indicaron que García Rojas «le infligió numerosas lesiones» al agente «incluyendo abrasiones y contusiones, incluso en la mandíbula, y una lesión de espalda que lo mantuvo en baja laboral durante meses».
«Un delito atroz e inaceptable que no se tolerará»
Tras la detención del nicaragüense y que se haya declarado culpable, el primer fiscal federal adjunto declaró que gracias a la Ley Laken Riley «hemos sacado de las calles a un inmigrante ilegal violento aquí en el Distrito Norte de Nueva York».
La Ley Laken Riley es una normativa federal estricta que fue a la aprobada a principios de 2025 en suelo estadounidense que ordena al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) detener y deportar a migrantes indocumentados acusados o arrestados por delitos menores como hurto, robo, o asalto a agentes del orden.
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También dijo que la agresión de García Rojas a un agente federal que cumplía fielmente con su deber «debería ser un duro recordatorio para todos del peligro que representan estos criminales. Felicito a mis fiscales y a HSI por su excepcional labor para brindar justicia rápida a este acusado».
Por su parte, el agente especial a cargo aseguró que «las acciones descaradas y violentas de Michel Manuel García Rojas, ciudadano nicaragüense con antecedentes penales, representan una amenaza directa a la seguridad de nuestros agentes, oficiales y las comunidades a las que servimos, y reflejan el peligro que enfrentan las fuerzas del orden a diario».
Fue enfático al asegurar que «agredir a un agente federal en el cumplimiento de su deber es un delito atroz e inaceptable que no se tolerará».