Bad Bunny, el Super Bowl y Venezuela después del 3 de enero

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Comencemos con el show del medio tiempo del Super Bowl XL a cargo del cantante de Puerto Rico conocido como Bad Bunny, quiero adelantarles que conozco muy poco, casi nada de él. Pero sí he escuchado muchos comentarios sobre su música, la mayoría de ellos no muy buenos, aunque en la última premiación de los premios Grammy obtuvo varios premios. Eso y el hecho que se había anunciado su participación en el show del medio tiempo del Super Bowl, además de que me gusta ese deporte fue un incentivo más para no perdérmelo.

La verdad es que soy uno de los cientos de miles que quedé más que satisfecho con su presentación, se atrevió a recordarle a los norteamericanos que más allá de sus fronteras hay un mundo que se comunica en español y que millones de sus compatriotas conviven con ellos (los anglosajones) en las diferentes ciudades norteamericanas. La canción de Ricky Martin pidiendo que Puerto Rico no se convierta en otro Hawái estuvo magistral, Lady Gaga cantando y bailando música latina fue algo que el público disfrutó y Bad Bunny mostrando sus raíces estuvo genial. Fueron trece minutos que hicieron sentirse orgullosos a todos los hispanosparlantes que conviven con los norteamericanos en la nación del norte. Ojalá que la reacción del público presente y de los que lo vimos por televisión, hagan reconsiderar a los xenófobos de la actual administración de esa nación y dejen de perseguir inmisericordemente a nuestros inmigrantes y entre todos hagamos prevalecer el amor sobre el odio.

Ahora permítanme abordar el tema de la Venezuela después de la extracción del señor Nicolás Maduro Moros. Se le atribuye a Nicolás Maquiavelo la frase: “Piensa mal y acertarás” y precisamente así es como estoy pensando sobre los libertadores de la democracia venezolana. Hay otra frase que se le atribuye al presidente Maderos, de México, que dice: Lo malo de los libertadores es que cobran muy caro sus servicios a la patria. En este caso lo malo de los libertadores de Venezuela es que todavía no está claro su verdadero propósito al sustraer a Nicolás Maduro y permitir que su gobierno continúe administrando los destinos de los venezolanos.

Me llama la atención la celeridad con que lograron imponer una presidenta interina, la forma en que lograron que la Asamblea venezolana les autorizara el control del petróleo, su extracción, comercialización y manejo del destino de los fondos también es digna de mención. Ya se comenzó a hablar del aprovechamiento de las tierras raras venezolanas y, por si fuera poco, son los libertadores los que deciden a quién se le vende petróleo y a quién no.

Otra cosa que ha llamado mi atención es la negativa de los libertadores a que regrese a Venezuela la dupla ganadora de las elecciones del 2024. La coincidencia del presidente Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, con el actual presidente de la Asamblea venezolana, sobre la imposibilidad de llamar a elecciones en el futuro próximo me parece una coincidencia demasiado sospechosa.

Por último, me quiero referir a la excarcelación y reencarcelación en menos de 24 horas de Juan Pablo Guanipa, político cercano a María Corina Machado. Para mí es una manera de intentar mantener bajo control las manifestaciones de apoyo popular al genuino deseo de los venezolanos de iniciar lo más pronto posible el camino hacia la consolidación de su democracia. Ahora resulta que el gobierno norteamericano aplaude el hecho que a Guanipa lo hayan enviado a su domicilio en calidad de casa por cárcel y, por si fuera poco, Diosdado Cabello sigue vociferando contra Estados Unidos y atacando a los opositores como en sus mejores tiempos. Por todo lo antes expuesto, tenemos que concluir que la única agenda que se está siguiendo al pie de la letra es la de los libertadores con la complicidad de los remanentes del gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Termino con la siguiente reflexión; y en esta ocasión voy a estar de acuerdo con lo dicho por un funcionario del gobierno del presidente Vladímir Putin, cuando expresó que en la extracción de Nicolás Maduro hubo colaboración de sus incondicionales. Reflexionando sobre el tema, he llegado a la conclusión que los únicos que no sabían de dicha acción eran Nicolás Maduro, su esposa Cilia y los 32 cubanos que supuestamente murieron defendiéndolo. Por de pronto sigamos siendo testigos de cuánto más le va a costar al pueblo venezolano su supuesta liberación.

El autor es analista político y exmiembro de la Resistencia Nicaragüense.

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