CONTENIDO EXCLUSIVO.
Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
Ramón, de 48 años, planeaba con su familia viajar a Nicaragua para «rehacer» su vida, pero el cambio de categoría migratoria que ordenó la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo le desplomó esa aspiración. Viven en Santiago de Cuba, y aún no deciden si les conviene solicitar la visa consultada sin costo —pero sujeta a aprobación— porque de ser autorizada, deberán viajar al menos 12 horas en autobús. El requisito migratorio obligatorio está vigente desde el 8 de febrero.
«Tenés que coger un camión de pasaje interprovincial que te cobra 25 mil pesos cubanos, estamos hablando de unos 100 dólares, y si vas a la embajada tú tienes que regresar para atrás, ya ahí se te van 50 mil pesos cubanos, a eso agregale las horas o días que tenés que estar en la embajada, la alimentación o un refresco de 800 pesos, estamos hablando de 1.5 dólar», dijo vía telefonica en entrevista con LA PRENSA.
Lea además: ¿Ofrece la Alcaldía de Managua la opción de pago en línea para el sticker de rodamiento?
Para cualquier cubano que viva fuera de La Habana —donde se realizan las gestiones consulares— trasladarse implica gastos adicionales en un país con severa crisis de transporte y combustible. Hasta hace pocos días los cubanos podían viajar a Nicaragua casi sin planificación, pero hoy el escenario es distinto: someterse al proceso migratorio implica costos de traslado interno, gastos adicionales, tiempo e incertidumbre.
Las redes sociales han sido testigo de ello. En la página de Facebook Comunidad de cubanos en Nicaragua ciudadanos cubanos intercambian comentarios y piden recomendaciones. «Un viaje a La Habana para que te estampen la visa puede salir más caro que parte del pasaje a Nicaragua», escribió Yuliet Rodríguez.
«Ya no es lo mismo»
Desde noviembre de 2021 los cubanos contaban con libre visado lo que bastaba para comprar el boleto y presentarse en el aeropuerto para viajar desde La Habana hasta Managua. Para algunos ciudadanos, Nicaragua se convirtió en una puerta de salida rápida en medio de la crisis que atraviesa la isla bajo el régimen de Miguel Díaz-Canel.
Eso lo confirman los cubanos. «Ya no es lo mismo recoger cuatro cosas e irte al aeropuerto. Ahora lo que teníamos ahorrado para hacer algo o invertir en Nicaragua se te va en trámites», lamentó Yuneisy, una joven cubana que junto a su pareja intentó iniciar la gestión, pero desistió.
El plan que tenían era llegar a Managua y montar un salón de manicure, según contó la joven en una escueta conversación con este Diario.

Para muchos, Nicaragua no era el destino final, sino el punto de partida hacia otros países. LA PRENSA reportó que la dictadura Ortega Murillo impuso la medida después de cuatro años en que el negocio de tráfico de migrantes ayudó a gran parte de 1.16 millones de viajeros a llegar a Estados Unidos. Según estadísticas oficiales de Honduras, de ese total más de 240,000 eran cubanos; y ellos eran casi los únicos que hasta la semana pasada seguían usando esta vía, porque usaban al país como trampolín hacia el Norte.
Un grupo minoritario, a los que se querían sumar Ramón y Yuneisy, veían el país centroamericano como una alternativa temporal ante la escasez de electricidad, medicamentos, alimentos y combustible en la isla. «La gente quiere ir para donde sea, y Nicaragua era fácil, aunque costoso, pero no tanto como lo es ahora», expresa Ramón.
Hoy, para el cubano promedio, el viaje ya no depende solo de vender su casa, reunir el pasaje, costear traslados internos y asumir el riesgo de invertir sus últimos ahorros en un trámite cuyo resultado no siempre es seguro, pero sobre todo de conseguir quién firme una carta de manutención, una especie de patrocinador.
De acuerdo con los cubanos consultados por este Diario, el costo del boleto con la aerolínea Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos S.A. (Conviasa), que suspendió temporalmente sus viajes a Nicaragua, oscilaba entre los 1,700 y 1,800 dólares.
¿Un parole nicaragüense?
La categoría migratoria «A» que tenían los cubanos fue sustituida por la «C» —visa consultada— que los obliga a realizar una solicitud previa, exclusivamente en línea, según el Ministerio del Interior. El trámite incluye contar con un pasaporte vigente por al menos seis meses, carta de solicitud, antecedentes penales y un compromiso de manutención notariado, además del boleto de retorno.
Es precisamente este último requisito el que genera mayor confusión y preocupación en redes sociales. «¿Quién hace el compromiso de manutención?», «¿Qué debe decir?», «¿Tiene que hacerlo alguien en Nicaragua?», son preguntas recurrentes en grupos de Facebook.
«Por favor, alguien tiene más información con respecto al compromiso de manutención notariado. Es ante notario, pero quién lo hace, el viajero o algún familiar en Nicaragua», escribió Alietter Moreno en el grupo «Comunidad de cubanos en Nicaragua».


Otra cubana identificada como Nadia Redor preguntó «qué debe decir el compromiso de manutención notariado del solicitante».
Puede interesarle: «Buscamos un lugar donde mis hijos duerman y crezcan sin miedo»: Cubanos ven a Nicaragua como una opción para migrar
El compromiso de manutención es una carta firmada ante notario en la que una persona se responsabiliza de cubrir los gastos del viajero durante su estadía y, si fuera necesario, su regreso al país de origen.
En términos prácticos es demostrar que habrá respaldo económico como un patrocinador, algo similar a la figura del parole humanitario que el Gobierno de Estados Unidos, bajo la Administración de Joe Biden, en enero de 2023 extendió para ciudadanos de Haití, Cuba y Nicaragua en un intento por frenar la migración irregular hacia ese país. El beneficio fue cancelado por Trump en abril de 2025.
Requisitos y solicitudes únicamente en línea
El Ministerio del Interior en la circular oficial emitida el 8 de febrero aseguró que la solicitud de visas consultadas se deben realizar exclusivamente en línea, a través del correo electrónico [email protected], cumpliendo con los requisitos establecidos en la legislación migratoria.
En el sitio web de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), del Ministerio del Interior, se establecen los requisitos que deben cumplir todas las nacionalidades categoría «C» para ingresar a Nicaragua.
En este caso, el ciudadano cubano debe contar con un pasaporte con al menos seis meses de vigencia, una carta solicitud de visa, certificado de antecedentes penales o policiales del país origen o residencia, en su defecto, un certificado de Interpol Nicaragua y contar con un compromiso de manutención notariado.


«En el compromiso de manutención notariado del solicitante se obliga a sufragar los gastos del extranjero durante su permanencia y retorno a su país de origen o de residencia», resalta la DGME. Es decir demostrar solvencia económica.
Puede interesarle: «Buscamos un lugar donde mis hijos duerman y crezcan sin miedo»: Cubanos ven a Nicaragua como una opción para migrar
Sumado a lo anterior, los extranjeros deben presentar un boleto de retorno a su país de origen o procedencia.
En Nicaragua existen tres categorías de visa, según el país de origen y naturaleza del documento de viaje: la categoría A – exento de visa; la categoría B – visa consular; sin consulta o visa de frontera y la categoría C – visa consultada.
«La visa es la autorización que el Estado de Nicaragua, a través de sus Representaciones Diplomáticas y/o Consulares, otorga a toda persona extranjera para que ingrese a nuestro territorio, siempre y cuando hayan cumplido los requisitos de Ley», afirma la DGME.
Ramón y Yuneisy aún no saben con exactitud si asumirán el riesgo de «invertir» sus últimos ahorros en la visa nicaragüense, cuyo resultado es incierto. Mientras tanto, en los grupos de Facebook decenas de cubanos continúan intercambiando mensajes para intentar aclarar dudas y llenar los vacíos de información que dejó el fin del libre visado.
CONTENIDO EXCLUSIVO.