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La Organización Panamericana de la Salud (OPS), a través de sus redes sociales, compartió a los países de las Américas, incluyendo Nicaragua, las “primeras directrices para el manejo del dengue grave en las unidades de cuidados intensivos”.
El dengue, según la OPS, es una infección vírica transmitida por el mosquito Aedes aegypti infectado, y se puede presentar como dengue clásico y grave. Este último puede causar fiebre, dolor abdominal intenso y continuo, vómitos persistentes, sangrado de encías o nariz, fatiga extrema y agitación.
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La OPS justificó la elaboración de esta guía indicando que el dengue grave sigue teniendo alta mortalidad en las Américas, incluso en hospitales, subrayando que el manejo inadecuado, sobre todo de líquidos, puede empeorar al paciente.
OPS busca reducir mortalidad asociada a dengue grave
“El manejo del dengue grave en las unidades de cuidados intensivos no había sido abordado con suficiente profundidad hasta ahora. Para responder a esta necesidad, la OPS, junto con expertos clínicos, epidemiológicos y metodológicos, elaboró las presentes directrices para el manejo del dengue grave en las unidades de cuidados intensivos”, indicó la organización.
Las directrices están dirigidas principalmente a los equipos de salud a cargo de la atención de los casos de dengue grave en las unidades de cuidados intensivos y buscan, según la organización, “mejorar el tratamiento y reducir la mortalidad asociada con el dengue grave en el contexto de la terapia intensiva”.
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Estas directrices constan de 17 recomendaciones específicas sobre temas que, para la OPS, son “críticos”, entre ellos: administración de líquidos intravenosos, uso de vasopresores e inotrópicos (medicinas para elevar o contraer la presión en el corazón), manejo de hemocomponentes (células sanguíneas como glóbulos rojos, blancos o plaquetas) y estrategias avanzadas de monitoreo hemodinámico (presión arterial, frecuencia cardíaca o saturación de oxígeno).
La OPS reconoció que las decisiones en UCI son complejas y críticas, y que todavía existe alta vulnerabilidad en el manejo clínico.
Actualización de normativas en Nicaragua
Para el médico y experto en salud pública José Antonio Delgado, estas nuevas directrices de la OPS podrían ser consideradas por el Ministerio de Salud (Minsa), aunque advirtió que en la práctica, la actualización de normas y protocolos en Nicaragua no siempre ocurre con la periodicidad establecida.
“Se supone —al menos hasta donde yo manejaba, porque yo trabajé en la elaboración de normas y protocolos— que por normativa se actualiza cada dos años. Algunas normas en el Minsa no se actualizan, pero en teoría deberían actualizarse”, explicó Delgado.
📘 Nuevo recurso de la OPS: primeras directrices para el manejo del dengue grave en UCI.
Incluye recomendaciones actualizadas para mejorar la atención de casos críticos y salvar vidas.
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— OPS/OMS (@opsoms) January 29, 2026
Según el especialista, cuando surgen recomendaciones nuevas, el Minsa puede analizarlas a nivel central antes de incorporarlas formalmente. “El Minsa puede tomarlo en cuenta si mira que hay algo muy novedoso que no lo tienen, lo incluye. Primero se reúne con los especialistas a nivel de Minsa central, analizan el cambio y pueden emitir una orden, pero como todavía no es tiempo de actualización no lo actualizan hasta dos años; orientan que se cumpla, pero todavía no lo vuelven normativa hasta dos años”, detalló.
No obstante, Delgado subrayó que estas orientaciones del Minsa no obligan legalmente al personal médico. “Eso no amarra al médico. Yo soy el médico, estoy manejando pacientes con dengue, yo lo puedo aplicar con el paciente y puedo aplicar lo que dice la OPS, y luego argumentar que apliqué las recomendaciones de la OPS”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que el contexto actual en Nicaragua el sistema de salud limita la discusión científica y la toma de decisiones clínicas. “Ya no hay discusiones médicas. El conocimiento científico y la ética médica están anuladas, se han adaptado… al yo con mi pañoleta roja y negra”, comentó.
Médicos siguen solo la norma impuesta por el Minsa
El experto señaló que, aunque los médicos aún conservan el conocimiento científico, técnico, la aplicación de protocolos se impone de forma vertical en Nicaragua. “Los protocolos se bajan como una orden militar y el médico inteligente no va a desviarse de esa brecha, porque si se desvía corre el riesgo de que lo metan preso y que lo culpen a él de un problema que es sistémico”, sostuvo.

Delgado concluyó que, en este contexto, implementar recomendaciones externas puede representar un riesgo personal para los trabajadores de la salud de Nicaragua. “Ningún médico puede implementar una recomendación externa a la orden del Minsa; se expone a que lo expulsen o lo metan preso. Entre ellos mismos siguen el mismo protocolo, aunque sepan que no va a funcionar; siguen la norma que les tienen impuesta, no hay discusión médica”, enfatizó.
Nicaragua, entre el 1 de enero y el 27 de diciembre de 2025, acumuló 8,355 casos de dengue, según un conteo independiente realizado por LA PRENSA con base en los reportes semanales del Minsa brindados a medios oficialistas. Sin embargo, dicha cifra puede ser mayor debido a la política de ocultamiento de la información del sistema de salud, que en ese año no compartió las cifras de al menos seis semanas.
Las autoridades de salud, en sus informes semanales, tampoco detallan cuántos de los casos de dengue que registran corresponden a casos graves o a grupos poblacionales en riesgo, por lo que se desconoce la tasa de afectación por dengue grave que existe en el país.