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Los técnicos del Fondo Monetario Internacionales (FMI) recomendaron a la dictadura de Daniel Ortega acelerar el proceso de diversificación de mercados, para amortiguar el impacto de las políticas arancelarias y sanciones de la administración de Donald Trump, al tiempo que también advirtieron que las medidas migratorias de Washington reducirán este año los ingresos por remesas.
Pese a que el escenario con Estados Unidos no es favorable para la economía que sostiene a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, lo cierto es que las medidas de Trump, al menos las anunciadas hasta ahora, no apuntan a un debilitamiento económico profundo del régimen.
Es más, todo arroja a que el Gobierno ya se había preparado para un escenario moderado adverso con Estados Unidos y Trump, fortaleciendo los números macroeconómicos y aplicando medidas fiscales más restrictivas.
Hasta ahora el operador económico de la dictadura y presidente del Banco Central, Ovidio Reyes ha evitado hablar sobre los efectos que tendrán en Nicaragua la imposición de dos aranceles de Trump al intercambio comercial local con ese mercado, así como las consecuencias de su política migratoria en las remesas nicaragüenses.
Pero los técnicos del Fondo Monetario le plantearon escenarios al régimen, cuyos efectos serían limitados a medida que la economía nicaragüense de adapta a la nueva realidad y esperando de que Trump no adopte medidas más severas, especialmente a las relacionadas con la investigación de la Sección 301 de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés).
Remesas resistirán embestida de Trump
Estados Unidos es la principal fuente de origen de más del 70 por ciento de las remesas y el principal destino de las exportaciones de Nicaragua.
En materia migratoria, el FMI le dijo al Gobierno que asumiendo que en el 2026 Estados Unidos deporte a todos los beneficiarios de paroles y de TPS, eso implicará una reducción de los ingresos por remesas 5.97 por ciento con respecto a los 6,315 millones de dólares en el 2025.
Según cifras recogidas en el informe del artículo IV del FMI, para este año el régimen espera que los ingresos por remesas asciendan a 5,938 millones de dólares, una reducción de 377 millones respecto al año pasado. No obstante, las proyecciones hasta el 2030 arrojan que estan se van a moderar y retomar la senda de crecimiento en los años siguientes.
Por ejemplo, al finalizar el quinquenio (2025-2030), la economía estaría captando 6,911 millones de dólares en ese año, pese a que el Fondo espera que para entonces se hayan deportado de Estados Unidos a unos 100,000 nicaragüenses, esto incluye a 70,000 con parole y 2,200 con TPS o protección temporal, eliminado el año pasado.
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El crecimiento de las remesas
Aún así, se espera que las remesas recuperen su crecimiento a partir del próximo año cuando estas ascenderían a 6,164 millones; en el 2028 subiría a 6,404 millones y en el 2029 el monto aumentaría a 6,652 millones, según cifras oficiales discutidas entre técnicos del Fondo y el Gobierno.
«Las remesas como porcentaje del PIB se mantienen elevadas a mediano plazo, convergiendo hacia aproximadamente el 25 por ciento del PIB para 2030», dice el FMI.
Eso sí, luego de meses de mantener oculta la cifra, el Gobierno le reveló al organismo que el año pasado proyectaban que estos ingresos habrían crecido en 1,072 millones de dólares respecto al 2024, pese las medidas antiinmigrantes de Trump en su primer año de administración. En el 2024, los ingresos sumaron 5,243 millones.
«Dada la finalización del programa de libertad condicional CHNV (parole) y del TPS, además del aumento previsto en las deportaciones de todos los migrantes indocumentados, se proyecta que las remesas disminuyan un 3.5 por ciento del PIB en 2026. Posteriormente, se espera que las remesas disminuyan como porcentaje del PIB, pero a un ritmo menor, dado que la proporción relativamente pequeña del stock de nicaragüenses en riesgo implica un número moderado de deportaciones adicionales de nicaragüenses después de 2026», según proyecciones del FMI.
Es decir, como proporción del PIB las remesas irán disminuyendo su participación, pese a que estas en términos nominales se mantendrán creciendo, lo que apoyaría al consumo interno y por tanto a mantener la economía en crecimiento.
FMI: apuren la diversifación de mercado
En respuesta al escenario planteado por técnicos del FMI a los personeros de la dictadura, estos dijeron que pese a la masa de nicaragüenses que esperan que retornen a Nicaragua, no ven «la necesidad de medidas adicionales para los migrantes que regresan, más allá de las políticas laborales vigentes, ya que estas políticas no distinguen entre migrantes y otros solicitantes de empleo».
En cuanto a lo comercial, tampoco se prevén saldos en rojos. Por el contrario, junto con las remesas, estas seguirán siendo el principal salvavidas de la dictadura de Ortega en el próximo quinquenio, a menos que el régimen fracase en el esfuerzo que asegura está haciendo para diversificar los mercados lo más pronto posible.
«Las autoridades coincidieron con el personal (del FMI) en que para mantener un mayor crecimiento a medio plazo era necesario impulsar el capital humano y físico, diversificar las exportaciones y seguir promoviendo la facilitación del comercio para atraer inversiones. Acordaron que la expansión de las exportaciones a nuevos mercados es esencial para fortalecer el crecimiento y la resiliencia. Señalaron que, si bien están trabajando en estos ámbitos, la diversificación es un proceso gradual que requiere tiempo para materializarse», recoge el reporte.
En ese contexto, el Fondo Monterio recoge en el reporte que las exportaciones de Nicaragua ascenderán a 6,738 millones de dólares, más de 600 millones de dólares más con respecto a los 6,129 millones de dólares que se proyecta ingresaron el año pasado.
Efecto de los aranceles en las exportaciones
Y pese a la imposición gradual de un arancel adicional a los productos que están fuera del DR-Cafta, el cual arrancó en cero este año y aumentará en los siguientes dos años, se espera que los ingresos por exportaciones de Nicaragua al 2030 asciendan a 7,685 millones de dólares.
En el 2027 las exportaciones se proyectan suban a 6,915 millones de dólares; en el 2028 aumenten a alcancen los 7,106 millones de dólares; y en el 2029 ya estén en 7,364 millones de dólares.
«Los exportadores se están adaptando al nuevo entorno comercial y al arancel del 18 por ciento para los productos no agrícolas distintos del oro, en parte mediante la compresión de los márgenes de ganancia, respaldada por los costos relativamente bajos de mano de obra y electricidad en Nicaragua», dice el Fondo Monetario.
Además de los bajos costos de la mano de obra, el Fondo espera que el país siga beneficiándose de buenos precios de sus dos principales productos de exportación: el oro y la carne, lo que seguirá compensando cualquier impacto de la política comercial y de sanciones de Estados Unidos.
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Buenos precios contrarrestan impacto de aranceles
«Los altos precios internacionales del oro, la carne de res y el café han compensado el impacto de los aranceles», resalta, al tiempo que aclararon que el año pasado el impacto de los aumentos arancelarios de Estados Unidos aún no se ha observado en las exportaciones y el crecimiento, ya que se produjeron en un contexto de términos de intercambio muy favorables y una fuerte demanda.
Indicó que un elemento que está jugando a favor de las exportaciones de Nicaragua es que Nicaragua está haciendo uso de los contigentes acordados en el DR-Cafta. «En 2025, alrededor del 70 por ciento del total de las exportaciones a Estados Unidos se originaron bajo el amparo del Cafta, con tasas de utilización aún mayores en los principales productos de exportación; por ejemplo, cerca del 100 por ciento para la carne de res y alrededor del 80 por ciento para los textiles y prendas de vestir».
«Estas altas tasas de utilización limitan la exposición de las exportaciones a aranceles efectivos más altos y se espera que generen fuertes incentivos para que las empresas se beneficien de aranceles efectivos más bajos mediante: la reorientación de las cadenas de suministro hacia una producción que cumpla con los requisitos del Cafta, incluyendo un mayor uso de insumos regionales; y el fortalecimiento del cumplimiento de las normas de origen», según el reporte del FMI.
Otros atenuantes de los aranceles
Y es que los aranceles que Trump impuso a Nicaragua adicionales al 18 por ciento, establecen que estos se aplicarán a los productos que no cumplan con las normas de orígenes establecidos en el Tratado Comercial. El arancel se fijó en cero por ciento el 1 de enero de 2026 y aumentará al 10 por ciento el 1 de enero de 2027 y al 15 por ciento el 1 de enero de 2028.
«De cara al futuro, existen otros factores atenuantes que moderarían el impacto de los aranceles
más altos. Desde mediados de noviembre de 2025, Estados Unidos anunció reducciones arancelarias
universales para una amplia gama de productos agrícolas, incluyendo café y carne de res, lo que
redujo la carga arancelaria efectiva para Nicaragua a alrededor del 14 por ciento. Se espera que
los precios del oro y de algunos productos agrícolas se mantengan altos debido a la fuerte demanda
mundial y la oferta limitada», precisó el organismo.
Al respecto, menciona como factor a favor de Nicaragua, que «la carne de res continúa beneficiándose de la menor producción temporal de los principales productores, Estados Unidos y Brasil. Estos productos
representan una parte importante de las exportaciones de Nicaragua. Además, a los costos relativamente bajos de mano de obra y electricidad en Nicaragua, se suma una sólida infraestructura de transporte y acceso tanto a la costa del Pacífico como a la del Caribe, lo que favorece su competitividad».