Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
La expulsión ordenada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo del embajador de España, Sergio Farré Salva, quien tenía apenas 23 días de haber asumido el cargo, y la respuesta recíproca del país europeo, es una movida «muy peligrosa» del régimen dijo el lunes a LA PRENSA Francisco Aguirre-Sacasa, quien fue canciller de la República durante la administración de Arnoldo Alemán (1997 – 2002).
«Lo que hicieron los españoles manifiesta su capacidad de respuesta. España es el puente político entre la Unión Europea en su totalidad y la América Latina», dijo Aguirre-Sacasa. «Eso debería preocupar muchísimo a El Carmen. Deben comprender que no pueden tomar una acción así con España y creer que los españoles se quedarán de brazos cruzados. Es muy peligroso lo que hacen los Ortega», indicó.
Podría interesarle: Ortega eleva tensión diplomática con España. Echa a embajador, a 23 días de asumir el cargo
Los Ortega-Murillo expulsaron a Farré el domingo. España tomó la misma medida con el embajador de Nicaragua en Madrid, Maurizio Carlo Gelli, por la «injusta expulsión» de Farré Salva, según medios internacionales.
Otro aparente arrebato del régimen
Se desconoce cuáles fueron las razones del régimen Ortega-Murillo para expulsar el domingo al embajador español que tiene 21 años de carrera y al segundo jefe de la misión diplomática, pero todo parece indicar que la decisión fue tomada en un arrebato de ira, de esos que ya son característicos de la dictadura pues apenas unos días antes sus funcionarios participaron con toda normalidad en la Feria Internacional de Turismo que tuvo lugar en Madrid entre el 22 y el 26 de enero.
El 22 de enero el embajador de Nicaragua, Maurizio Carlo Gelli estuvo en el stand de Nicaragua en la Feria, y el 23 de enero, la codirectora del Intur, Mara Stotti, esposa de Daniel Edmundo Ortega Murillo, visitó la Feria y saludó a los reyes de España. Los medios de propaganda de la dictadura reportaron esa participación.

Respuesta de España era de esperarse
«Un país no puede expulsar a un embajador salvo por alguna irregularidad, un crimen o algo similar. Si es por razones pura y meramente políticas o por torpeza, especialmente del nuestro que tiene capacidad en eso, pues tendrán una respuesta a la altura».
De acuerdo con la Fundación para la Libertad de Nicaragua, una oenegé dirigida por el politólogo Félix Maradiaga, las acciones del régimen, «no representan en absoluto el sentimiento del pueblo nicaragüense».
«Es una actitud vergonzosa y ofensiva» dijo la Fundación. «En cambio la dictadura prefiere alinearse con tiranías como la de Rusia, China, Irán, Corea del Norte, y Cuba», indicó la organización con sede en EE..UU.
El excanciller Aguirre Sacasa señala que la arremetida del régimen podría tener costes en la Unión Europea.
«Todos estos países se van a solidarizar con España y darles la razón a España. Lo que los Ortega están diciendo a los europeos: Ustedes no nos importan a nosotros, España es un país de peso en Europa. No hablamos de un país pequeño», concluyó.