Khalifa ahora tendrá mejor calidad de vida. Foto: Cortesía

Khalifa ahora tendrá mejor calidad de vida. Foto: Cortesía

Turista canadiense compra a Khalifa para rescatarlo de la esclavitud y el martirio 

El turista luego lo entregó en adopción a una veterinaria, quien enfrentó el secuestro del caballo y busca cómo curarlo

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Le llaman “Khalifa”, pero no es ningún personaje, no pertenece a las dinastías de los Omeyas y Abbasíes, ni representa a Mahoma desde su muerte en el año 632, más bien él es uno de los desgraciados de la Tierra, condenado al sufrimiento. Es un caballo cholenco, no tan viejo, pero herido y cansado. 

Bajo el “mágico” amparo de los aires navideños la historia de Khalifa comenzó a cambiar dramáticamente cuando el 23 de diciembre pasado el ciudadano canadiense Scott Henney, que circunstancialmente se encontraba en Nicaragua, así como ha estado en otros 39 países, lo sacó de la esclavitud y el martirio.  

Henney estaba afuera de la casa donde se hospedaba en el reparto Las Brisas, al oeste de Managua, de donde fue el restaurante Aragón, unas cinco cuadras al lago, cuando pasaba un carretón jalado por un caballo que le pareció muy maltratado y triste. Paró al conductor, y le ofreció 200 dólares por el animal, los que este aceptó de inmediato. 

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Luego, el canadiense, que tiene entre sus planes crear una fundación protectora de caballos, escribió un anuncio en inglés, lo convirtió al español por medio de Google, y lo puso en WhatsApp, en búsqueda de un veterinario.

Veterinaria adopta a Khalifa  

La nota decía: “Hola compré un caballo que tiraba de una carreta y estaba en muy mal estado. Me gustaría contratar a un veterinario para que venga a revisarlo esta mañana a mi casa, por favor. Estoy usando una aplicación de traducción, ya que apenas estoy empezando a aprender español. Me llamo Scott Henney. Por favor, avísenme lo antes posible”. 

Khalifa tiene varias excoriaciones, necesita una cirugía oftamológica. Foto: Cortesía
Khalifa tiene varias excoriaciones, necesita una cirugía oftamológica. Foto: Cortesía

Alguien le escribió al canadiense para recomendarle a una veterinaria dueña del Consultorio Veterinario Pro-Salud Animal, y él se dirigió a esta:  “Uno de sus clientes me dio su información de contacto. Esta es mi dirección. Pero envía un mensaje primero si puedes hacer visitas a domicilio. No estoy en casa en este momento».                                                                                    

Entre el estallido de petardos, cargas cerradas y cohetes, entró en escena la veterinaria Heydi Gómez Malespín, cuando llegó a la casa en Las Brisas donde estaba el animal maltratado. Graduada como veterinaria en la Universidad Nacional Agraria, tiene diez años de experiencia, y vive en Batahola Sur rodeada de gatos y perros rescatados del abandono. 

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Scott Henney le preguntó a Heydi si podría llevarse al caballo, y atenderlo. Ella respondió que lo adoptaría. Seguidamente el canadiense le entregó 200 dólares, recomendándole que le hiciera exámenes para confirmar si tenía Strongylos, parásitos gastrointestinales redondos (nematodos) que infectan caballos, asnos, mulas, cebras, etc. Sin duda, son los más dañinos para los jamelgos. Heydi aceptó el dinero consciente de que este apenas daría para arrancar con los cuidados de Khalifa. La razón de que haya aceptado es su amor a los animales. Y se lo llevó a su casa. 

No obstante, Khalifa aún no podía cantar victoria.

Secuestran a Khalifa en Batahola 

Con el permiso de los vigilantes del parque de Batahola, donde hay mucho monte crecido que el caballo podía comer a sus anchas, la veterinaria lo llevó ahí a pastar, pues dista unas cinco cuadras de su casa. Pero días más tarde, el lunes 11 de enero, el jamelgo había desaparecido. Los custodios se contradijeron: un celador dijo que el animal “se había ido”, y el otro, “que el chofer de una caponera se lo había llevado a la Carretera Sur”. 

La doctora Heydi Gómez estaba muy preocupada, y en los alrededores del parque comenzó a preguntar si habían visto deambular a un caballo colorado y flaco. Temiendo que Khalifa fuera destazado, denunció a la Policía su desaparición, y para su tranquilidad, le respondieron que una señora había reportado que tenía resguardado al animal en su casa, del Plantel Batahola hacia el este, donde hay un asentamiento, y le dieron el teléfono de ella. 

El temor de la veterinaria estaba de sobra justificado pues había escuchado de varias fuentes que por el Plantel de Batahola hay un lugar donde destazan caballos que comerciantes inescrupulosos llevan del poblado de Samaria, y la carne la venden como si fuera de res en tramos del mercado Oriental. Este lugar es una comarca de Managua situada a cuatro kilómetros al oeste de Villa El Carmen, cerca de los caseríos de San Carlos y Buenos Aires Nº 2. 

Khalifa lucha por su vida. Foto: Cortesía
Khalifa lucha por su vida. Foto: Cortesía

La veterinaria llamó por teléfono a la señora que le indicó la Policía, y luego que ella le dio su dirección en un asentamiento contiguo a Batahola, se presentó al lugar, y vio a Khalifa que estaba amarrado en un patio. “Lo miré cansado, con otras escoriaciones, estaba enojado. Me pareció que lo habían puesto a trabajar”. 

El muy visible costillar de Khalifa 

La señora que resguardaba al caballo le contó a la doctora Gómez que varias personas habían llegado a su casa a reclamar al animal, diciendo falsamente que eran los propietarios. En agradecimiento, la veterinaria les dio 500 córdobas. “Haber recuperado a Khalifa para mí es un milagro”, afirmó.  

A raíz de la pérdida y recuperación de Khalifa, Heydi Gómez Malespín tomó consciencia de que no tenía documentos que la acreditaran como su dueña, sin embargo, sucedió algo a lo que ella también le da una explicación sobrenatural, pues frente a su casa pasó un carretón jalado por un caballo muy maltratado. 

La veterinaria detuvo al carretonero para ofrecerle un desparasitante para el martirizado animal, se pusieron a platicar, y el hombre, que resultó llamarse Pedro Madriz, le contó que había tenido otro caballo que se lo había vendido a un «gringo». De esta manera Heydi se enteró de que, increíblemente, en su casa estaba el anterior propietario de Khalifa, y se puso de acuerdo con él para que le hiciera una carta de venta a su nombre. “Fue otro milagro”, afirma. 

Lo primero que llama la atención de Khalifa, es que su costillar es muy visible, como que tuviera resaltadas las vértebras, las que parecieran de estallar y salir violentamente de su delgada piel. Casi todo su cuerpo presenta excoriaciones, sobre todo en las ancas, en varias partes de sus extremidades delanteras y traseras, así como en la cara y la frente. Tiene un desprendimiento en el párpado izquierdo, que requiere cirugía. 

Combo para perros a beneficio de Khalifa  

Con el resultado de exámenes de sangre y heces, la doctora Gómez identificó que Khalifa padece  parasitosis, anemia, trombocitopenia y un proceso infeccioso por bacterias, y lo tiene bajo tratamiento contra estas patologías. También recibe atención a sus heridas y golpes, y comenzó la reconstrucción de su maltratado párpado izquierdo. Luego le aplicará la vacuna antitetánica y le cambiará las desgastadas herraduras de las patas. 

La veterinaria le compró un saco de concentrado para animales con costo de 1,100 córdobas, con lo que Khalifa ha mejorado su alimentación, pues cuando estaba esclavizado era de dos libras de maíz en la mañana, y luego lo sacaban a trabajar en condiciones pavorosas.  

El 14 de  enero, en la veterinaria Escasan, a la doctora Gómez le cotizaron seis medicamentos para Khalifa, con valor de 2,500 córdobas, que aún no ha comprado. Debido al alto costo de los fármacos, para conseguir dinero la veterinaria creó una promoción para perros valorada en 500 córdobas, que incluye vacuna antirrábica, desparasitación, corte de uñas y vitaminas. 

Admite la veterinaria que la medicación de Khalifa ha sido lenta “porque aún no he logrado comprar la totalidad de las medicinas que requiere, aunque ha tenido apoyo de nuestros clientes, a quienes agradezco su confianza y generosidad”. Un joven identificado como Juan Víctor compró dos medicamentos valorados en 900 córdobas. Personas de EE. UU. donaron 120 dólares. La doctora Heydi Gómez Malespín está recibiendo donaciones en córdobas en la cuenta del BAC número 7812 9574. 

Las cinco libertades 

La veterinaria está comprometida con las cinco libertades de los animales: libres de hambre y sed; de dolor, heridas y/o enfermedades; libres para expresar su comportamiento propio;  de temor y angustia; y libres de incomodidad. 

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En el futuro inmediato Khalifa podría convertirse en un promotor contra el maltrato animal, especialmente para sensibilizar a los carretoneros, cuya mayoría son maltratadores de caballos, hasta el punto de llevarlos a la muerte por el sobrepeso que los ponen a jalar, otros maltratos, combinado con que los alimentan mal y no les atienden sus enfermedades.  

La doctora Gómez también ha pensado en que podría poner a Khalifa a darles vueltas a niños(as) en el parque de Batahola Sur, previo pago; así como asistir a escuelas para acompañar exposiciones de ella sobre cómo tratar a los animales. 

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COMENTARIOS

  1. Julio Granados
    Hace 4 meses

    El número de cuenta BAC que detallan en el artículo me aparece inválido…

  2. Julio Granados
    Hace 4 meses

    El número de cuenta BAC que detallan en el artículo me aparece inválido…

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