Yadira Córdoba y su hijo Ronald, exiliados en Estados Unidos. LA PRENSA/ CORTESÍA

Yadira Córdoba y su hijo Ronald, exiliados en Estados Unidos. LA PRENSA/ CORTESÍA

Se prolonga calvario de Yadira Córdoba. Honduras vuelve a negarle el ingreso

Honduras nuevamente le negó el ingreso al país a la madre nicaragüense, víctima del régimen de Daniel Ortega.

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

El calvario de Yadira Córdoba, madre del joven Orlando Aguirre Córdoba, asesinado por la dictadura de Daniel Ortega el 30 mayo de 2018 en Nicaragua, no cesa. El Gobierno de Honduras volvió a negarle el ingreso al país, donde se preveía sería deportada este lunes por la mañana.

«Es la tercera vez que ella no puede ser deportada. Dos veces en Honduras y una en Nicaragua. Es doloroso todo esto», dijo su hijo mayor, Ronald Córdoba a LA PRENSA.

Lea también: «Necesito que me saquen ya de aquí, no importa donde me manden». La angustia carcome a Yadira Córdoba y a sus familiares

De acuerdo con Ronald Córdoba, evaluarán en conjunto con el abogado de su mamá, qué otras medidas pueden tomar ante la negativa tanto de Managua como de Tegucigalpa.

El abogado y defensor de derechos humanos, Pablo Cuevas, explicó a LA PRENSA que ya la solicitud de deportación voluntaria que Córdoba había firmado «quedó sin lugar» al haberle negado Honduras la entrada al territorio.

Córdoba se encuentra recluida en un centro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ubicado en Texas, desde el 20 de agosto de 2025. Desde ahí el Gobierno la ha intentado deportar en dos ocasiones anteriores: una vez a Honduras y otra a Nicaragua.

La primera vez un juez de migración había ordenado la deportación, pero la dictadura en el país se negó a recibirla sin explicación alguna. La siguiente vez, relató Cuevas, «ya estaba agotada emocionalmente», por lo que firmó un proceso de deportación voluntaria. Pero el gobierno hondureño se negó a recibirla sin tampoco proporcionar una razón.

Buscarán un parole humanitario

Cuevas explicó que esta situación constituye una sentencia inejecutable, una oportunidad para Córdoba ya que ahora su caso será reabierto.

«Siendo que su salida es inejecutable, se reactiva (el caso). Solicitamos un parole humanitario en Washington, ante el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) y metemos una moción a un juez donde solicitamos revivir su caso», detalló.

«Vamos a pelear el asilo. Vamos a ver si logramos que nos la den bajo un parole humanitario, pero (también) vamos a pelear asilo político. A un juez no le queda más que reabrir su caso, porque nadie la quiere (recibir)», agregó.

Cuevas también comentó que Córdoba se había mostrado reticente a acudir a los defensores de derechos humanos, puesto que estaba empecinada en que «quería irse» con tal de dar fin al proceso al que ha sido sometida por la autoridad migratoria estadounidense.

«Ha sido un proceso muy duro, muy difícil. Lo que más le entristece —me decía ella— es ver que llegan personas que están quince días y ella ya tiene cuatro meses, y no la sacan de ahí… no la quieren recibir», describió en declaraciones anteriores con LA PRENSA uno de sus hijos, Ronaldo Córdoba, sobre su situación.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE) no respondió a una solicitud de comentarios de forma inmediata a LA PRENSA sobre el caso de Yadira Córdoba; tampoco su abogado, Arno Lemus.

Yadira Córdoba salió de Nicaragua tras recibir amenazas por exigir justicia tras la muerte de su hijo Orlando Córdoba, quien fue asesinado el 30 de mayo de 2018 cuando participaba en una marcha prodemocracia y en exigencia de la renuncia de Ortega.

Yadira Córdoba fue detenida durante una de las más grandes operaciones antinmigrantes en la historia de Estados Unidos, encabezada por el presidente Donald Trump, en la que, según la administración, más de 2.6 millones de migrantes han dejado el país de manera voluntaria o forzosamente.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí