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Un policía guardacostas de Costa Rica, identificado con el apellido Barrantes, de 36 años, fue el conductor que atropelló mortalmente a una pareja nicaragüense en Chacaritas, en Puntarenas, la noche del pasado sábado 13 de diciembre. Las víctimas mortales fueron identificadas como Edgar Gutiérrez Hernández, de 51 años, y María Ivania Peralta, de 50.
El suceso ocurrió a eso de las 9:47 p.m., en el sector de Fray Casiano, específicamente en las cercanías del conocido punto llamado el Boli, cuando la pareja llegó caminando hasta esta carretera de doble carril, en un solo sentido, y se detuvo a un costado, aparentemente esperando el momento oportuno para cruzar ya que era una hora muy traficada.
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De acuerdo con la cámara de seguridad de un local, un vehículo redujo la velocidad, se detuvo y activó la direccional derecha con intención de girar hacia otra calle. En ese preciso instante, apareció Barrantes con su vehículo color blanco en el que se desplazaba a exceso de velocidad, pero en un intento de esquivar al primer carro, perdió el control y terminó atropellando violentamente a la pareja.
Ambos cuerpos salieron catapultados a varios metros de distancia de donde ocurrió el accidente y, según medios de comunicación costarricenses, se localizaron restos de las extremidades de las víctimas en distintos puntos de la escena, lo que evidenció la magnitud del impacto.

Por su parte, el oficial guardacostas no logró detener su marcha tras provocar la muerte de la pareja y terminó estrellándose contra un poste de tendido eléctrico, el cual acabó partido en dos.
Conductor quedó en libertad
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que la pareja murió de manera inmediata, mientras que el funcionario público tuvo que ser trasladado al Hospital Monseñor Sanabria, donde recibió atención médica junto a un menor de 5 años, quien viajaba con él en el carro, tras presentar lesiones debido al fuerte impacto.
Después, el Ministerio Público le tomó sus declaraciones y la Policía lo dejó en libertad la misma noche mientras avanza la investigación.
El OIJ explicó al medio Noticias Costa Rica que la medida cautelar corresponde a un procedimiento practicado comúnmente en este tipo de casos mientras se realiza el peritaje correspondiente, se toman declaraciones de testigos y se analizan las evidencias audiovisuales que describen cómo ocurrió la tragedia.
Algunos medios locales han informado que al parecer Barrantes dio positivo a la prueba de alcoholemia, pero esto no ha sido confirmado por el Ministerio Público de Costa Rica.
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Omar Enrique Rodríguez, yerno de la nicaragüense fallecida, dijo a Teletica que la mujer tenía más de 30 años de vivir en Costa Rica y que una de sus hijas viajó hasta ese país para agilizar los trámites de repatriación del cuerpo y darle cristiana sepultura en su natal Jalapa, en el departamento de Nueva Segovia.
«Ella es mi suegra y solo sabemos lo que hemos visto por videos. Nosotros vivimos en Nicaragua y mi esposa ya anda en Costa Rica para repatriar el cuerpo», manifestó.

Por su parte, los hermanos Gutiérrez, hijos del ahora occiso, señalaron a Repretel Noticias que la situación es aún más indignante al tratarse de «un funcionario público que soltaron el mismo día». «Es muy doloroso para las dos familias, tanto la de nuestro papá como la de Ivania, que era nuestra madrastra», expresó Brandon Gutiérrez.
La pareja vivía en San Miguel de Desamparados, en San José, y tenía un negocio de bordados. El día de la tragedia, ambos se encontraban de paseo en Puntarenas y salieron del hospedaje donde se estaban quedando a dormir para realizar algunas compras en un supermercado.