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La laguna volcánica de Asososca, ubicada en la zona sur de Managua, experimenta desde esta semana un monitoreo preventivo ante el fenómeno natural conocido como «volteo térmico», que ocurre todos los años entre noviembre y enero. El monitoreo lo realiza la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados Sanitarios (Enacal).
En redes sociales, Enacal compartió fotografías y aseguró que el equipo técnico realiza análisis de muestras hasta tres veces al día de la temperatura, oxígeno y conductividad «para anticipar la manifestación del fenómeno natural conocido como volteo térmico» en la laguna de Asososca, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua potable de Managua.
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Asimismo, precisó que buscan tomar «las medidas contingentes para asegurar la calidad del agua suministrada a las familias».
Volteo térmico: agua color turquesa y olor a sulfuro
Enacal explicó que el fenómeno natural asociado con el descenso de las temperaturas propios de esta época del año «hace que el agua tome un color turquesa y desprenda olor a sulfuro».
También aseguró que dichas condiciones obligan a suspender temporalmente el bombeo de agua «por algunas horas, mientras se disuelve de forma natural por efecto del sol y viento».
Todos los años, al menos 30 barrios de los Distritos II y III de la capital se ven afectados por el fenómeno.
Según un experto en el sector de agua y saneamiento, con experiencia en ámbitos urbanos y rurales —bajo condición de anonimato—, el volteo térmico ocurre cuando las aguas superficiales se enfrían debido a los vientos, chocan con las aguas profundas que se encuentran más calientes, y estas emergen a la superficie con sedimentos y mal olor.
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Lo anterior, aseguró el experto, «contamina el agua, liberando gases que hacen que el líquido deje de ser apto para el consumo humano».
La Laguna de Asososca es una de las más importantes fuentes de agua de Managua, sobre todo en la parte baja de la capital, desde Las Brisas hasta el barrio San José Oriental, la zona media desde Altagracia, subiendo por la Suburbana y llega hasta Metrocentro y la zona alta que va por la Carretera Sur.
Está ubicada a 2.2 kilómetros del Lago Xolotlán o Lago de Managua, tiene un cráter de 800 metros de largo en dirección a la zona norte-sur y 1,100 metros en dirección al este-oeste del país, y una profundidad de 140 metros.