«¡Libertad ya!», es el mensaje que en el último mes ha enviado Estados Unidos, a través de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, a los dictadores nicaragüenses Rosario Murillo y Daniel Ortega. «Dictadura Murillo Ortega» les llaman y les advierten que deben liberar a todos los presos políticos que tienen en sus mazmorras.
«Estados Unidos exigirá responsabilidades por los abusos cometidos por los dictadores (Murillo-Ortega) hasta que se haga justicia», avisó Estados Unidos el pasado 25 de noviembre, para condenar a través de la red social X, que los Ortega Murillo tienen encarcelados a guardabosques indígenas mayangnas «por denunciar la venta y el arrendamiento ilegal de tierras» en el Caribe del país. «Su único delito (de los guardabosques) ha sido informar con valentía sobre la corrupción del régimen», afirma el post.
Antes, el 17 de noviembre, Estados Unidos denunció que las autoridades carcelarias de la dictadura nicaragüense «continúan negando cuidados médicos adecuados a Eddy Danilo Meléndez Lacayo, de 70 años, que padece la enfermedad de Parkinson».
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Meléndez Lacayo está encarcelado desde 2021 por criticar al régimen. «Su detención muestra el miedo a la disensión que tiene la dictadura de Murillo Ortega. ¡Libérenlo ahora!», señalaron en esa ocasión.
La advertencia más reciente
La última advertencia a los dictadores nicaragüenses se produjo el pasado viernes 5 de diciembre, cuando Estados Unidos les recordó a los Ortega Murillo que «los están vigilando».
«En estas fiestas (de Fin de Año), demasiados nicaragüenses verán en sus mesas asientos vacíos donde deberían estar sus seres queridos, mujeres y hombres detenidos injustamente o desaparecidos arbitrariamente por la dictadura Murillo-Ortega. Su dolor e incertidumbre son un recordatorio diario de la inhumanidad del régimen. Liberen ya a todos los presos políticos nicaragüenses. Los Estados Unidos están vigilando», posteó la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.
Al menos 62 opositores y críticos con el Gobierno de Nicaragua siguen en las cárceles del país. En el grupo hay 18 adultos mayores y 28 están en condición de «desaparición forzada», según denunció recientemente el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, cuyos datos están avalados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Entre los privados de libertad se encuentran el excomandante de la revolución sandinista Henry Ruiz, confinado en su casa por la Policía de Nicaragua desde el 8 de marzo pasado, así como el antiguo asesor de Ortega y general en retiro Álvaro Baltodano Cantarero.
También los dirigentes indígenas Brooklyn Rivera Bryan, Steadman Fagoth Müller y Nancy Elizabeth Henríquez, que forman parte de los 18 adultos mayores; y los militares en retiro Carlos Brenes, Víctor Boitano, Aníbal Rivas Reed y Eddie Moisés González Valdivia, entre otros.
Los guardabosques
Al menos ocho guardabosques indígenas mayangnas también están encarcelados, unos desde 2021 y otros desde 2023. Su delito, denunciar la venta y el arriendo ilegal de tierras indígenas.
Algunos de estos indígenas, prisioneros políticos de los Ortega Murillo son: Donald y Rodrigo Bruno Arcángel; los hijos de Rodrigo: Evertz Antonio Bruno Palacios y Olvier Bruno Palacios; su sobrino Tony Alberto Bruno Smith.
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También, los hermanos Arguello Lino e Ignacio Celso Lino, así como Dionisio Robins; Lorenzo López Henry y Silvio Hernández Miguel.
Desde las cárceles, los guardabosques han denunciado discriminación, restricciones lingüísticas y el impedimento de usar sus medicinas tradicionales.
Eddy Meléndez
Eddy Danilo Meléndez Lacayo, de 70 años, padece Parkinson desde hace más de una década y, desde hace al menos dos años, según fuentes cercanas, ha perdido la capacidad de valerse por sí mismo. Aun así, permanece encarcelado en el pabellón de adultos mayores del Sistema Penitenciario Nacional, sin que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo haya considerado su liberación, ni siquiera durante los recientes procesos de excarcelación masiva.
Meléndez fue capturado el 1 de julio de 2021 y posteriormente condenado a 12 años de prisión por el delito de abuso sexual. El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, sin embargo, lo incluye en su lista oficial de reos políticos en tanto se considera falsa la acusación.
Meléndez ha sido trasladado en varias ocasiones al Hospital Manolo Morales, según las mismas personas, como evidencia de su deterioro. Sin embargo, denuncian que no se les entrega información sobre los exámenes médicos y que en el hospital se alega no tener expediente clínico del paciente.
Aunque su reclusión es en el pabellón para adultos mayores, donde al menos hay un pasillo con asientos, su estado es descrito como “deplorable”. “Ya no camina bien. Arrastra los pies. Aún está lúcido, pero físicamente no responde”, dice otra fuente.

Personas cercanas a Meléndez sostienen que la acusación fue promovida por miembros de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) del reparto San Antonio, con quienes el ahora reo político tenía conflictos desde hacía varios años. “Siempre fue crítico del orteguismo. Les decía cosas, no se les quedaba callado”, dice una de las fuentes. Entre los vecinos identificados como actores de la denuncia, señalan a una pintora del Instituto Nicaragüense de Cultura y al dueño de una pulpería.
Excarcelados, pero sin libertad
Desde febrero de 2023, cuando el régimen Murillo Ortega desterró a Estados Unidos a 222 prisioneros políticos, ha realizado algunas liberaciones, pero de grupos menores. En los últimos días excarceló a algunos presos políticos, pero los coloca bajo el régimen de casa por cárcel.
«Tanto las personas que siguen en las cárceles de la dictadura como las que están en casa por cárcel están privadas arbitrariamente de su libertad», comentó recientemente a LA PRENSA el abogado Salvador Marenco, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más.
Sin embargo, hay algunos prisioneros políticos a los que el régimen se niega a excarcelar, a pesar de cualquier advertencia.
Entre los aún cautivos figuran Brooklyn Rivera, líder indígena miskito en desaparición forzada desde hace más de dos años; Steadman Fagoth, compañero de armas de Rivera cuando ambos combatieron al sandinismo en los años ochenta del siglo pasado.
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Además, el régimen ha detenido a varios ex-militares, algunos de alto rango, así como simpatizantes e incluso funcionarios sandinistas de trasfondo histórico, entre los que se incluyen a los coroneles retirados Carlos Brenes y Víctor Boitano, a los generales retirados Álvaro Baltodano y Rodrigo y Eddie González; y al capitán retirado Aníbal Rivas Reed.
También siguen en prisión algunos de los reos de larga data, como los detenidos por la llamada “Masacre del 19 de julio” de 2014, nueve en total, así como el excachorro Marvin Vargas, que está preso desde 2011.