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Quién iba a imaginar que Hugo Torres, Álvaro Baltodano, Humberto Ortega, Henry Ruiz y Bayardo Arce iban a terminar convertidos en prisioneros de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, si, en 1979, juntos llegaron al poder en Nicaragua de la mano de una malograda Revolución Sandinista.
Un decreto ejecutivo de septiembre de 1980 señala que en ese tiempo Torres era el secretario del Consejo de Estado, una especie de Asamblea Nacional provisional, cuyo presidente era Bayardo Arce.
Para esos mismos días, Humberto Ortega era el jefe fundador del ejército sandinista, en cuyas filas también figuraba Álvaro Baltodano, mientras que Henry Ruiz era el ministro de Planificación Económica.
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Humberto Ortega, tal vez el más avispado de los nueve comandantes sandinistas que llegaron al poder en 1979, había maniobrado para que la cabeza del gobierno sandinista de entonces fuera su hermano, Daniel Ortega.

La vida quiso que, casi cinco décadas después, Torres, Baltodano, Humberto Ortega, Ruiz y Arce se convirtieran en prisioneros de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, una vez que estos últimos, tras perder el poder los sandinistas en 1990, se apoderaron del Frente Sandinista (FSLN) y apartaron del mismo a figuras históricas, pusieron en marcha un plan para recuperar la Presidencia, lo que lograron en 2007 y desde entonces no se han bajado del poder.
Una protesta cívica en abril de 2018 hizo que los Ortega Murillo reprimieran mortalmente a la población y desataran una cacería de opositores, que finalizó alcanzando al círculo más cercano de ellos mismos.
Entre los opositores que fueron encarcelados se encontraban antiguos amigos de Ortega como Torres, Ruiz y hasta su propio hermano, Humberto. Torres y Humberto Ortega murieron como reos de Ortega y su esposa. A Ruiz lo mantienen bajo casa por cárcel hasta la actualidad. Del círculo cercano, los Ortega Murillo encarcelaron a Baltodano y a Arce.
De todos esos casos el más llamativo fue el de Humberto Ortega, porque era hermano de Daniel Ortega.
Sin embargo, también es significativa la detención de Arce porque se trata del último de los nueve comandantes de la Revolución Sandinista que acompañaba a Daniel Ortega, que le era fiel y que era su asesor económico desde 2007, hasta que, entre la noche del pasado 30 de julio y la madrugada del 31, fue encarcelado por órdenes de Rosario Murillo, aunque con la venia de Ortega.
Todo ello a pesar de que Arce también fue muy amigo de Rosario Murillo, pues ambos trabajaron en el Diario LA PRENSA.

En La Modelo, en aislamiento total
La dictadura Ortega Murillo trató de vender la idea de que a Arce lo mantienen bajo casa por cárcel desde que fue detenido, pero dos hijas de Arce, Sofana Arce Baltodano y Ariadna Arce Ibarra, postearon mensajes en redes sociales, al cumplirse 100 días de su arresto, que confirman que Arce está en alguna cárcel, no en su casa.
“¡100 días! ¡Te amo, papá! ¡Te mando fuerza y salud y todo nuestro amor donde estés!”, le escribió, adjuntando dos corazones, Arce Baltodano, la hija que Arce procreó con la comandante guerrillera Mónica Baltodano.
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“100 días desde que te llevaron. Que la inmensidad de este mar te acuerpe, te dé refugio, te libere… Te amo”, indicó por su parte Arce Ibarra-Rojas, hija de Arce con Amelia Ibarra Brogden, una de las accionistas de la empresa AgriCorp.
Por otras fuentes, muy cercanas a Arce, se conoce que el exasesor económico de Ortega está en una celda de la cárcel La Modelo de Tipitapa, en aislamiento total y los Ortega Murillo no brindan ninguna información sobre él a sus familiares.

Circula el rumor de que Arce padece de cáncer de colon, incluso, que se le ha hecho metástasis, pero allegados a él indican que quien padeció de esa enfermedad fue su madre, Luisa Amanda Castaño. En el caso de Arce, de lo que padece es de hipertensión y, además, es operado de la columna.
El argumento que utilizó Murillo para encarcelarlo fue que Arce hacía negocios ilegales con propiedades, bienes y sociedades. No obstante, uno de los allegados de Arce indica que no cree que haya habido ese tipo de problemas porque “temas de negocios y otros, ellos (los Ortega Murillo con Arce) los podían resolver como siempre hicieron”.
“Lo que analizamos es que Rosario tiene terror a todos los (militantes) históricos (del FSLN). Teme que al morir Ortega se le arme una rebelión y esos liderazgos son importantes. Ella tiene malas relaciones con Bayardo desde hace mucho, porque no le gustan los que no le reconocen su poder. Los que interactuaban directamente con Ortega, como Bayardo, y no con ella, son peligrosos para ella”, argumentó un viejo amigo de Arce, que pide anonimato por temor a represalias.
Otro allegado a Arce explica su detención en términos similares, indicando que Arce “mantenía una relación directa” con Ortega para “consultarle cosas”, a pesar de que Murillo intentó “cortar totalmente la comunicación” entre Ortega y Arce. “Creo que eso no le gustaba (a Murillo)”, señaló la fuente.
Al regresar Ortega al poder en 2007, y siendo Arce uno de sus más viejos aliados dentro del FSLN, Arce aspiró a ser canciller, ministro de Hacienda o presidente del Banco Central, explica un artículo de la revista Envío, pero Ortega lo nombró como asesor presidencial para asuntos económicos, ya que Arce se movía bien entre el sector empresarial.
El guerrillero
Bayardo Arce Castaño, nacido en marzo de 1949, es hijo de Luisa Amanda Castaño y del periodista Guillermo Eduardo Arce Cabrera, quien fue un antisomocista y murió en diciembre de 1956, cuando fue vapuleado en una calle de Managua presuntamente como venganza por lo que escribía en contra de los Somoza y sus funcionarios.
Arce se bachilleró en el Instituto Miguel Ramírez Goyena y después estudió Periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), en la sede de Managua. Siendo aun estudiante, empezó a trabajar en el Diario LA PRENSA.
Según contó él mismo en una entrevista con la historiadora del sandinismo, Mónica Baltodano, para 1969 él estaba interesado en los movimientos de izquierda y en agosto fue reclutado para el FSLN por Marlen Chow, de padre chino, quien era su compañera de vida y hasta procrearon un hijo.
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El encarcelamiento de algunos miembros del FSLN, la muerte de otros y el exilio de los demás, hizo que escasearan los miembros de ese grupo guerrillero en el país, lo que le permitió a Arce alcanzar pronto cargos de dirección, en un momento en que la cúpula del FSLN se reconcentró en León.
Arce contó que alternaba su trabajo en LA PRENSA con el de miembro del FSLN, lo que le obligaba a salir a las 5:00 de la mañana de León para llegar a Managua y estar a las 8:00 de la mañana en la reunión de planificación en el Diario.
Debido al desvelo, relató, se cabeceaba, lo que hizo que sus compañeros periodistas pensaran que se había emborrachado la noche anterior. “La tal fama de bolo (borracho) mía comenzó en esa época”, afirmó Arce.

A Arce le tocó vivir momentos cumbres del sandinismo como movimiento guerrillero en la lucha contra los Somoza. Por ejemplo, Arce dijo haber estado en una reunión, en 1974, en una hacienda llamada Panamá, en la que se acordó desconocer la autoridad de Humberto Ortega y Carlos Fonseca hasta que no estuvieran en Nicaragua, pues estaban en el exilio.
Luego de eso fue que Carlos Fonseca, el fundador del sandinismo, decidió regresar a Nicaragua desde Cuba solo para que lo matara la Guardia en noviembre de 1976, en las montañas de Zinica.
En la guerrilla, Arce fue conocido con los seudónimos de “Abel” y “Chepe León”. Fue una época en la que fue muy amigo de la mujer que hoy lo tiene encarcelado, Rosario Murillo, pues se conocían porque trabajaron juntos en LA PRENSA, él como periodista y ella como secretaria de Pedro Joaquín Chamorro.
Arce incluso comenta que visitaba la casa de ella, en la que vivía junto a su entonces esposo, Anuar Hassan, también periodista de LA PRENSA.
Arce también enfrentó momentos difíciles en la guerrilla, como en 1974, cuando, según le explicó en entrevista a Mónica Baltodano, que lo amenazaron con fusilarlo porque estaba siendo acusado de traidor, y lo que sucedía realmente era que todos andaban en la clandestinidad y Pedro Arauz Palacios, que era el jefe nacional del FSLN en ese momento, estaba siendo “mal informado”.
Con el tiempo, Arce se convirtió en buen amigo de Arauz, aseguró.
Ya al final de la lucha contra Somoza, Arce combatió desde Matagalpa y fue de los primeros comandantes sandinistas en llegar a Managua. En marzo de 1979, había sido elegido como uno de los nueve miembros de la Dirección Nacional Conjunta del FSLN, el máximo órgano de dirección del sandinismo.

El empresario
Como era periodista, desde que los sandinistas llegaron al poder a Arce lo asignaron para que organizara los medios de comunicación sandinistas.
Luego, fue nombrado como presidente del Consejo de Estado, sin embargo, al poco tiempo, esa tarea se la asignaron a Carlos Núñez Téllez y a Arce lo colocaron como responsable nacional de las estructuras del FSLN.
Tras la derrota electoral de los sandinistas en 1990, Arce quedó a cargo del llamado patrimonio del FSLN, explica un reportaje de LA PRENSA del año 2003.
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El “patrimonio” era para sobrevivir como fuerza política y se trataba de bienes inmuebles, recursos financieros, acciones en sociedades, empresas y otros innumerables bienes muebles que fueron tomados del Estado para el partido.
Se crearon al menos 44 empresas que respondían a intereses del sandinismo con cuadros fieles al frente de ellas.

Muchas de esas empresas fracasaron a mitad de la década de 1990, pero con el paso del tiempo nacieron otras, con capitales más sólidos y más rentables.
Según denunciaron algunos sandinistas disidentes, uno de los que se lucró con esas empresas fue Bayardo Arce.
“Arce se desplaza en un carro de 90 mil dólares, tiene apartamentos y grandes edificios en Los Robles y es el mayor importador de arroz desde Estados Unidos”, dijo en una ocasión el exalcalde de Managua, Herty Lewites.
“En la década de 1990, algunos tomaron todo lo que pudieron del patrimonio estatal y lo hicieron como personas, no como organizaciones. Eso fue la piñata. Se justificó como que el Frente, que había hecho la revolución, al perder las elecciones, no se podía ir a su casa sin fortalecerse y la forma de hacerlo era agarrando propiedades. Pero eso fue el pretexto; después, algunos comenzaron a repartírselas personalmente y ahora no se sabe qué es partidario y qué es personal. Hay una confusión tremenda en todo ese holding que maneja Bayardo Arce”, dijo en una entrevista Onofre Guevara, un líder sindical simpatizante del sandinismo.
De esa forma, indican sus detractores, Arce se convirtió en millonario, al igual que Tomás Borge y Daniel Ortega, y hasta creó un grupo de empresarios sandinistas. Arce llegó incluso a estar relacionado de alguna manera con la quiebra del banco Interbank, de capital sandinista.
Paulatinamente, se fue haciendo ver entre los grandes empresarios nicaragüenses y fue por eso que Ortega lo nombró su asesor económico en 2007.
De la mano de Arce, Ortega logró una especie de pacto con los grandes empresarios, pero el mismo llegó a su fin en 2018, con las protestas de abril, que fueron apoyadas por los empresarios.
Con ese pacto roto, hay quienes consideran que ya Arce no era útil para los intereses del binomio Ortega Murillo.
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