A la izquierda, Rosario Murillo, la esposa del poeta Rubén Darío. A la derecha, Rosario Murillo, la actual codictadora Rosario Murillo, quien gobierna a Nicaragua junto a su esposo Daniel Ortega. LA PRENSA/ ARTE

A la izquierda, Rosario Murillo, la esposa del poeta Rubén Darío. A la derecha, Rosario Murillo, la actual codictadora Rosario Murillo, quien gobierna a Nicaragua junto a su esposo Daniel Ortega. LA PRENSA/ ARTE

Rosario Murillo y Rosario Murillo, dos villanas en la historia de Nicaragua

Las dos llevan el mismo nombre, el estigma de malvadas y se casaron con personajes relevantes de la historia del país. Sin embargo, no hay evidencias de que sean parientes.

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Es verdad que hay ciertos paralelismos en sus vidas. A las dos las bautizaron como Rosario Murillo y ambas se casaron con personajes relevantes de la historia de Nicaragua. Pero no existe ninguna evidencia genealógica de que sean parientes.

La primera, Rosario Emelina Murillo Rivas, nació en Managua el 10 de agosto de 1869. Se casó con el poeta Rubén Darío el 12 de marzo de 1893.

Al principio, el poeta estaba embelesado con ella y le dedicó varios versos en los que la llamó su «Garza Morena”, debido a que ella era alta, delgada y morena. A los 84 años, la edad que tenía cuando falleció, todavía había rastros de belleza en su rostro, aseguran quienes la conocieron, como el académico Edgard Buitrago.

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Un dolor de cabeza para Rubén Darío

Sin embargo, después ella se convirtió en un “dolor de cabeza” para Darío. Primero, ella y su hermano Andrés Murillo obligaron al poeta a casarse con ella. Luego, Darío se separó de Murillo y se había ido a España, donde no pudo casarse con la española Francisca Sánchez del Pozo porque ya lo estaba con Murillo en Nicaragua.

Rosario Murillo nunca quiso darle el divorcio a Rubén Darío, pero le ocultó que no había inscrito el matrimonio en el Registro de las Personas (Civil). LA PRENSA/ ARTE
Rosario Murillo nunca quiso darle el divorcio a Rubén Darío, pero le ocultó que no había inscrito el matrimonio en el Registro de las Personas (Civil). LA PRENSA/ ARTE

Ella nunca quiso darle el divorcio al poeta, quien jamás supo que “por un olvido” Murillo nunca inscribió el matrimonio en el Registro de las Personas, a como se le llamaba entonces al Registro Civil. Murillo inscribió el casamiento hasta en septiembre de 1916, cuando Darío tenía ya siete meses de fallecido.

La maldad de Rosario Murillo de Darío se refleja más que todo en la vida del poeta. La periodista española Carmen Conde, biógrafa de Darío, escribió que Murillo fue una “mujer-clave” en la vida del poeta, pero “en lo más negativo de su vida”, agregó.

Rosario Murillo Zambrana

La segunda, Rosario María de Fátima Murillo Zambrana, nació también en Managua, pero en 1951, el 22 de junio, dos años antes que falleciera la primera Rosario Murillo.

Esta segunda Rosario Murillo tuvo dos matrimonios antes de finalmente casarse con Daniel Ortega, un guerrillero sandinista que llegó al poder en 1979 y ahora juntos están convertidos en sangrientos dictadores.

De alguna manera, ambas Rosario Murillo han tenido algo de villanas, aunque, en términos de maldad, a la Murillo de Darío no se le puede comparar con la Murillo de Ortega, actualmente señalada de crímenes de lesa humanidad tras ordenar disparar contra la población durante las protestas de 2018, instrucciones que causaron la muerte a unas 350 personas aproximadamente, según organismos de derechos humanos nacionales e internacionales.

Más antes, la Murillo de Ortega se había ensañado también contra su familia. Por ejemplo, a su padre, Teódulo Murillo Molina, lo rechazaba por ser “burgués” y hasta permitió que los sandinistas lo confiscaran en la década de 1980. A su hija, Zoilamérica Ortega Murillo, le dio la espalda cuando ella denunció en 1998 que Daniel Ortega, su padre adoptivo, la había violado desde que era una jovencita.

Los padres de Rosario Murillo, Zoila América Zambrana Sandino y José Teódulo Murillo Molina. LA PRENSA/ ARCHIVO
Los padres de Rosario Murillo, Zoila América Zambrana Sandino y José Teódulo Murillo Molina. LA PRENSA/ ARCHIVO

Vínculo con la brujería

No está detallado que Rosario Murillo de Darío haya practicado o haya sido afín a la brujería o a la santería, aunque en la película española La princesa Paca se le ve en esos menesteres.

De quien sí se ha dicho que es bruja es de la Rosario Murillo de Ortega. La madre de ella, Zoila América Zambrana Sandino, practicaba el esoterismo, según han indicado personas que la conocieron en Niquinohomo. Esa práctica se la habría heredado a su hija, quien, en 1990, cuando su marido Daniel Ortega estaba en campaña electoral para reelegirse presidente de la República, convocó a una conferencia de brujos latinoamericanos en Nicaragua y Ortega la apoyó en ese proyecto, a pesar de las protestas de sacerdotes católicos y pastores evangélicos de todo el país.

Tal vez porque las dos se llaman Rosario Murillo, en publicaciones, algunas de ellas que circulan en las redes sociales, se les relaciona sanguíneamente, por ejemplo, dicen que la Murillo de Ortega es sobrina de la Murillo de Darío. Sin embargo, una breve revisión de sus árboles genealógicos indica que no tienen conexión.

La Garza Morena

El padre de Rosario Murillo de Darío, Ramón Murillo Ricaurte, murió debido a un aluvión en Las Sierras de Managua, donde la familia tenía propiedades. Por ello, desde que tenía siete años, Rosario Emelina Murillo Rivas fue criada junto a tres hermanos más sólo por su madre, María Mercedes Rivas Fitoria, conocida como Mercedes Rivas.

A su vez, el padre de Ramón Murillo Ricaurte fue Mariano Murillo Galarza y su madre Rosa Ricaurte Ramírez, quienes eran de León, pero sus hijos se disgregaron entre León, Granada y Managua. En algunos archivos del Registro Civil el apellido de Rosa se escribe Ricarte.

A la casa de Mercedes Rivas, que cocinaba muy rico, llegaban a comer varios intelectuales de la Managua de fin del siglo XIX, entre ellos Rubén Darío, enamorado de Rosario Murillo.

A Mercedes Rivas —contó su propia hija en una entrevista— no le gustaba como yerno porque lo veía “feo”. Sin embargo, no pudo evitar que se hicieran novios.

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El noviazgo no tuvo éxito principalmente por dos razones: una, que Darío tenía apenas 14 años en ese entonces y sus amigos lo sacaron del país para que no se casara, algo a lo que él estaba decidido. La segunda razón es que, cuando Darío volvió al país, se enteró que Murillo fue infiel, al menos eso es lo que dan a entender historiadores y el propio Darío.

“A causa de la mayor desilusión que pueda sentir un hombre enamorado, resolví salir de mi país. ¿Para dónde? Para cualquier parte”, escribió Darío en su autobiografía, en 1886, cuando se fue a Chile, donde dos años después triunfó con su libro Azul.

Darío luego fue a El Salvador, donde se casó con Rafaela Contreras, pero ella murió al dar a luz al primer hijo del poeta, Rubén Darío Contreras.

Rafaela Contreras, primera esposa de Rubén Darío, fallecida durante el parto del primer hijo de la pareja. LA PRENSA/ ARCHIVO
Rafaela Contreras, primera esposa de Rubén Darío, fallecida durante el parto del primer hijo de la pareja. LA PRENSA/ ARCHIVO

Rubén Darío amenazado para casarse

Viudo, aunque ya consagrado como el modernizador de la lengua castellana, Darío regresó a Nicaragua, donde fue embaucado por Rosario Murillo y su hermano Andrés para que se casara con ella.

“Llegué a Managua y me instalé en un hotel de la ciudad. Me rodearon viejos amigos; se me ofreció que se me pagaría pronto mis sueldos, mas es el caso que tuve que esperar bastantes días, tantos, que en ellos ocurrió el caso más novelesco y fatal de mi vida, pero al cual no puedo referirme en estas memorias por muy poderosos motivos. Es una página dolorosa de violencia y engaño, que ha impedido la formación de un hogar por más de veinte años; pero vive aún quien como yo ha sufrido las consecuencias de un familiar paso irreflexivo, y no quiero aumentar con la menor referencia una larga pena”, plasmó Darío en su autobiografía.

Según los biógrafos de Darío, como Ildo Sol y otros, lo que ocurrió es que en marzo de 1893 Darío estaba romanceando con Murillo en una casa cerca del lago de Managua y llegó Andrés Murillo con una pistola amenazando a Darío con que había deshonrado a su hermana y le iba a disparar si no se casaba con ella.

Además, a Darío lo habían embriagado para que fuera más fácil obligarlo al casamiento. Los hermanos Murillo lo tenían todo listo e hicieron llegar a un sacerdote para que efectuara el casamiento. En un momento en el que aun no existía el matrimonio civil, sino solo por la Iglesia.

Este Andrés Murillo llegó luego a ser general del ejército nicaragüense y, durante el gobierno del dictador Anastasio Somoza García fue también alcalde de Managua.

Darío Darío, un hijo muerto

Darío y Rosario Murillo procrearon un hijo, el segundo del poeta, al que llamaron Darío Darío. Este murió recién nacido porque la mamá de Murillo, Mercedes Rivas, le cortó el cordón umbilical con unas tijeras que no estaban desinfectadas.

Murillo dijo después, en una entrevista con Edgard Buitrago, que la muerte de su hijo debilitó la unión matrimonial. Darío se fue a Sudamérica y después a España, donde conoció a Francisca Sánchez del Pozo, con quien procreó tres hijos, pero no pudo casarse con ella porque ya estaba casado con Murillo en Nicaragua.

Como Murillo nunca quiso darle el divorcio —explica la periodista Rosa Villacastín, nieta de Sánchez del Pozo—, Darío le escribió hasta al papa Pío X para que anulara el matrimonio con Murillo, pero le contestaron que no se podía. En Nicaragua, sus amigos hicieron que el dictador José Santos Zelaya aprobara una ley de divorcio, a la que llamaron Ley Darío, pero tampoco pudo divorciarse de Murillo porque ella lo buscó en Europa para demostrar que todavía tenía contacto con él.

Francisca Sánchez del Pozo con uno de los tres hijos que procreó con Rubén Darío, al que apodaban Güicho. Los otros dos fallecieron pequeños. LA PRENSA/ ARCHIVO
Francisca Sánchez del Pozo con uno de los tres hijos que procreó con Rubén Darío, al que apodaban Güicho. Los otros dos fallecieron pequeños. LA PRENSA/ ARCHIVO

La Ley Darío

La Ley Darío decía que, si un matrimonio pasaba dos años separado físicamente, se podía decretar el divorcio, pero Murillo logró contactar a Darío y con eso desbarató la posibilidad del divorcio.

Lo que no sabía Darío es que, cuando entró en vigencia en Nicaragua el matrimonio civil, en 1894, un año después del casamiento religioso entre él y Murillo, debía ser inscrito en el Registro de las Personas, pero Murillo no lo hizo.

Un documento del Registro Civil, en poder de la Revista DOMINGO, indica que Murillo registró su matrimonio con Darío hasta en septiembre de 1916, siete meses después de la muerte del poeta.

La dictadora

Rosario Murillo de Ortega no tiene ningún parentesco con Rosario Murillo de Darío, pero sí con el general Augusto C. Sandino.

Ella es hija del agricultor Teódulo Murillo Molina y de Zoila América Zambrana Sandino, esta última sobrina del general Sandino, pues su madre, Zoila América Sandino Tiffer, era hermana paterna del guerrillero. Sandino es tío abuelo de Rosario Murillo de Ortega.

El padre de Murillo era hijo del también agricultor Teódulo Murillo Báez y de María Cristina Molina Ramírez.

Rosario Murillo tuvo varias discrepancias con su padre, a pesar de que, para él, ella fue su hija más mimada, al punto de que la envió a estudiar a Europa. El primer disgusto conocido que ella le dio al padre fue en 1966, cuando tenía 15 años y dejó de estudiar para casarse con Jorge Alberto Narváez Parajón. Luego, tres años después, se casó con el periodista Anuar Hassan.

Boda de Rosario Murillo con el periodista Anuar Hassan, en agosto de 1969. De izquierda a derecha: Zoila América Zambrana Sandino, Teódulo Murillo Molina, Rosario Murillo, Anuar Hassan y el director de LA PRENSA, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. LA PRENSA/ ARCHIVO
Boda de Rosario Murillo con el periodista Anuar Hassan, en agosto de 1969. De izquierda a derecha: Zoila América Zambrana Sandino, Teódulo Murillo Molina, Rosario Murillo, Anuar Hassan y el director de LA PRENSA, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. LA PRENSA/ ARCHIVO

La unión de Ortega y Murillo

En 1976, ella se fue al exilio de la mano del guerrillero Frente Sandinista (FSLN) y, cuando los sandinistas asaltaron el poder, con su marido Daniel Ortega al frente, ella permitió que su padre fuera confiscado, especialmente las tierras que hoy son conocidas como el balneario El Trapiche.

Murillo se unió maritalmente con Ortega en 1978, cuando supuestamente fueron casados por las armas por el padre Gaspar García Laviana. El matrimonio formal se realizó hasta en septiembre del año 2005, cuando fueron casados por el notario Hernán Estrada, futuro procurador general de la dictadura Ortega Murillo, entre 2007 y 2019.

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Murillo, en una entrevista con la revista Vanity Fair en 1986, describió a su padre como un burgués cuando se le consultó sobre la confiscación al mismo.

Teódulo Murillo Molina

Teódulo Murillo Molina, además de algodonero y ganadero, trabajó en Estados Unidos entre 1946 y 1947. En ese tiempo fue alistado en el Ejército estadounidense como soldado, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que este conflicto ya había finalizado, pero estaba vigente la ley que ordenaba a los hombres que residían en ese país a enrolarse en las fuerzas armadas.

Se desconoce si Teódulo Murillo Molina tomó las armas, pero el registro de su alistamiento existe, en el ejército de un país al que dice aborrecer su hija, hoy convertida en codictadora junto a su esposo Daniel Ortega.

Siguiendo con el árbol genealógico, Teódulo Murillo Báez era hijo de Alejandro Murillo y de Tranquilina Báez.

Los actuales dictadores Rosario Murillo y Daniel Ortega están juntos desde 1978, cuando fueron casados “por las armas” por el padre Gaspar García Laviana. El matrimonio formal de ellos fue hasta en septiembre de 2005. LA PRENSA/ ARCHIVO
Los actuales dictadores Rosario Murillo y Daniel Ortega están juntos desde 1978, cuando se casaron “por las armas” por el padre Gaspar García Laviana. El matrimonio formal de ellos fue hasta en septiembre de 2005. LA PRENSA/ ARCHIVO

De Tranquilina Báez se sabe que era originaria de Acoyapa, Chontales, y que su padre se llamaba Teódulo Báez Sequeira. Es posible que por eso el padre de Rosario Murillo se llamaba Teódulo.

De Alejandro Murillo no hay más rastro en las páginas de genealogía existentes en línea. Sólo se conoce de un Alejandro Murillo que murió en 1913, en Managua, pero en la inscripción de su defunción dice que era originario de Honduras e hijo de Doroteo Murillo y Evarista Isaguirre.

Como se ve, a pesar de las especulaciones sobre un parentesco entre las dos Rosario Murillo, no hay pruebas o evidencias de ello.

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