Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
Por la frecuencia de elecciones en Estados Unidos (EE. UU.), uno podría pensar que la Unión Norteamericana vive en un perenne estado electoral. Y hay algo de eso. Por ejemplo, cada cuatro años se someten a contiendas electorales los candidatos para la presidencia norteamericana y su vice, al igual que todos los diputados en el Congreso nacional en Washington y la tercera parte de los senadores. Pero además de estos comicios, los 50 estados y los múltiples municipios de Estados Unidos también celebran periódicamente elecciones para sus autoridades locales, incluyendo sus gobernadores, alcaldes y miembros de sus parlamentos estatales.
Este año algunos estados celebraron importantes elecciones locales en las cuales algunos de los temas más importantes en estos comicios eran la economía, especialmente la inflación, las intenciones del presidente Trump de aumentar los aranceles y de reducir los gastos del gobierno federal, y la inmigración ilegal, entre otros. Pero además de estos temas de envergadura nacional y hasta internacional, en las elecciones de los estados y sus municipios también figuraron un sin número de temas locales. Entre estos estaban, por ejemplo, asegurar financiamiento para mantener la calidad de sus escuelas y acordar cuales proyectos se deberían de ejecutar. Y, por supuesto, ¡quienes ocuparían cargos locales tan altos como el de gobernador y tan modestos como el del folclórico “cazador de perros”!
En estas elecciones se postularon cientos de candidatos. Algunos ya ocupaban cargos y buscaban su reelección. Otros se postularon por primera vez. El abanico de estos cargos varió desde gobernador hasta senador y diputado en el Congreso en Washington y para cargos locales a nivel de sus gobiernos estatales y en las alcaldías de sus municipios.
Los resultados demuestran que el 4 de noviembre fue un buen día para el Partido Demócrata. Por ejemplo, los votantes eligieron a demócratas para gobernadores en los importantes estados de Virginia y New Jersey. Y ambas eran mujeres.
En el caso de New Jersey, fue reelecta Mikie Sherill que tiene un buen récord de logros que se refleja en su reelección para un segundo periodo de seis años. Y en el estado de Virginia, Abigail Spanberger fue la primera mujer electa para el cargo de gobernadora del estado.
La elección de la señora Spanberger fue seguida muy de cerca por los medios norteamericanos porque Virginia es contiguo a la ciudad de Washington y nunca había electo a una mujer al cargo de gobernador. También despertó interés porque su contrincante republicana también era mujer y, además, morena que inmigró a Estados Unidos de Jamaica y que tuvo una exitosa carrera en el ejército estadounidense.
Por interesante que fueron las elecciones en New Jersey y Virginia, una tercera elección ha despertado mayor interés en los Estados Unidos y alrededor del mundo. Me refiero a la elección de Zohran Mamdani a alcalde de la ciudad de Nueva York. Su victoria fue una enorme sorpresa, ¡incluyendo para los neoyorquinos y quizás para él mismo!
Aunque nació en Uganda, un país en el mero centro de África, Mamdani es un árabe y musulmán que critica fuertemente a Israel y respalda a los palestinos en la lucha en Gaza. Y es muy joven: 34 años. La última vez que un alcalde de la “gran manzana” era tan joven como él fue hace 133 años. Mamdani es carismático y ha anunciado que en su gobierno el transporte en bus será gratis, que el alquiler de vivienda será congelado por cuatro años y que subirá el salario mínimo. Para financiar su programa social, ha anunciado que subirá los impuestos de las corporaciones neoyorquinas.
Obviamente su programa económico ha sido criticado fuertemente por el sector privado neoyorquino. Y se ha sumado a esta crítica el presidente Trump quien —no olvidemos— es un neoyorquino. Y tanto Mamdani como el presidente ya han “abierto fuego” verbal entre ellos. ¡Veremos quién gana!
El autor fue director del Banco Mundial y diputado en la Asamblea Nacional de Nicaragua en donde presidió la Comisión Económica