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Itza Castillo tenía claro de que quería convertirse en Miss Nicaragua desde hace más de 10 años. Así se lo dijo a una compañera de clases de la Universidad Centroamericana (UCA), quien la entrevistó para un ejercicio académico.
“Quiero terminar mi carrera de Comunicación. Deseo entrar a Miss Nicaragua cuando tenga 25 años. Al terminar mi carrera voy a hacer un posgrado. Después de Miss Nicaragua pienso sacar una maestría. No estoy segura si voy a seguir en la línea de Comunicación o de Mercadeo, aunque creo que sería de Mercadeo. No me gusta la prensa escrita, por lo tanto, quiero trabajar en el área de Relaciones Públicas”, detalló en aquella entrevista hecha en 2015.
Una década después, Itza Castillo cumplió su meta de convertirse en Miss Nicaragua. El camino no fue fácil para ella, pero sí estuvo lleno de disciplina y determinación, aseguran las personas que la conocen. Ahora se prepara para representar al país en la edición 74 del certamen Miss Universo, en Tailandia.

En Bangkok, la reina de belleza y modelo profesional de 30 años, aspira a darle a Nicaragua su segunda corona de Miss Universo, tras el triunfo de Sheynnis Palacios en 2023. De hecho, Palacios y Castillo estudiaron juntas y fueron muy cercanas.
“Sheynnis y yo somos amigas desde hace 13 años, crecimos en Nicaragua, andábamos en bus juntas”, contó la misma Castillo en una conferencia de prensa tras coronarse como Miss Nicaragua.
Algunas personas de su círculo cercano cuentan que detrás de la modelo hay una jovencita que luchó por sus sueños y migró para alcanzarlos, aún con la incertidumbre de no tener las puertas abiertas en ningún sitio. Tuvo que llegar a abrirlas por su cuenta.
Para este reportaje, la revista Domingo habló con personas cercanas a Itza Castillo. La mayoría solicitaron el anonimato. Castillo y su familia también fueron contactadas, pero no respondieron a nuestra solicitud de entrevista.
Espalda recta, hombros atrás
“Juana” conoció a Itza Hellen Castillo Maradiaga en 2010 cuando estaban en primer año de secundaria en la Escuela Normal María Mazzarello, en el barrio Altagracia. “Ella sobresalía por su altura y el porte que se le ve ahorita siempre lo ha tenido. Esa mirada penetrante que tiene, también”, detalla la joven que pide no revelar su verdadero nombre.
Para entonces, Itza tenía 15 años y ya estaba en el mundo del modelaje. La reina de belleza nació el 17 de agosto 1995 en Managua, pero tiene raíces rivenses. Su infancia estuvo marcada por el estudio y la disciplina, además del apoyo y los valores que le transmitió su madre, según contó ella misma tras ser coronada en septiembre de 2025.

A los 13 años Itza entró a la Academia Eleganza para estudiar Etiqueta y Modelaje, en el año 2008, y ya daba sus primeros pasos en una pasarela. A su vez, seguía con sus estudios y fue en el colegio María Mazzarrello donde se hizo devota de la Virgen María Auxiliadora. Cada 24 de mayo, día de esta virgen, ella llevaba un ramo de flores al altar que había en esa escuela, según lo que le dijo a “Martha”, una compañera de clases de la UCA que la entrevistó en 2015.
“Karina” también la conoció en la secundaria y la recuerda como una jovencita multifacética y decidida. “Desde que estaba pequeña sabía lo que quería y lograba balancear la escuela con el modelaje y hacer sesiones de fotos y esas cosas”, relata.
Además del modelaje, también tocaba la flauta y jugaba volibol en su colegio. Sus excompañeras de clases la describen como una jovencita alegre, dinámica y sin una pizca de timidez en su interior. “En su grupito de amigas ella sobresalía porque era la más fregadora y la que ponía el ambiente pues”, comenta Juana.
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No es que llegara demasiado arreglada a su colegio, pero sí la recuerdan con su uniforme nítido, muy bien planchado y siempre con la “espalda recta, hombros atrás y firme. El caminado de modelo lo tiene desde pequeña”, agrega Juana.
En 2011, a sus 16 años, Itza participó en el certamen de Miss Teen Nicaragua representando al departamento de Rivas. La competencia era fuerte porque también estaban Adriana Paniagua y Marina Jacoby, quienes años más tarde llegarían a convertirse en Miss Nicaragua, al igual que Itza lo hizo en este 2025.

Paniagua fue la ganadora de ese certamen e Itza quedó en tercer lugar, sin embargo, Juana recuerda que en el colegio María Mazzarello festejaron con ella y para entonces ya expresaba su deseo de convertirse en Miss Nicaragua algún día. “Ella no se rinde. Es competitiva y si es buena en algo, ella lo demuestra”, señala.
Para aquellos años, la jovencita ya aparecía modelando en revistas como Mis Quince o Nosotras, de LA PRENSA. También fue la portada del diario Metro en una ocasión que participó en Nicaragua Diseña, y en las páginas de El Nuevo Diario.
Además, modelaba las creaciones de destacados diseñadores nicaragüenses como Shantall Lacayo, Harry Garay o Erick Bendaña.
Excelencia académica
Martha confiesa que cuando conoció a Itza en la UCA no le daba buena espina. “No tuve una buena impresión de ella la verdad, pero después tuve que hacerle una entrevista. Llegué con toda la predisposición y no fue lo que yo esperaba. Me encontré a una chavala súper relajada, divertida, muy centrada y con metas profesionales que las tenía claras. Ella quería ser vista de otra manera más que solo una modelo”.
La percepción de Martha cambió al conocer a la joven que había detrás de la modelo y exparticipante de Miss Teen. Para entonces era el año 2015, e Itza cursaba su segundo año de Comunicación Social en la UCA.
Esa entrevista académica que le hizo Martha fue compartida a la revista Domingo y en ella, Itza se describía como “una persona muy puntual. En el aspecto de cualidades, responsable, me gusta ayudar a las personas cuando lo necesitan, soy muy atenta con mis amigos. En la fase académica soy muy aplicada, hasta el momento voy bien en clases”.

Aunque no es tímida, ella misma decía que padecía de pánico escénico al hablar en público, además de su gusto por la música de Ricardo Arjona y su desdén por el rock o el metal.
También comentó que si tuviera que hacer una autobiografía la titularía como Querer es poder “porque mi mamá siempre dijo esa frase. Yo soy un tanto negativa y siempre decía: ‘¡Ay no quiero, no puedo!’ y ella me respondía: ‘Cambiá esa actitud, ese carácter porque querer es poder y dejá de decir que no podés hacer tal cosa’”.
Otra persona que estudió con ella en la UCA fue Alberto Miranda. “Era la chinita risueña del aula. Era muy alta, que imponía y eso era lo que llamaba la atención de ella”, rememora. También la describe como una joven amable, buena estudiante y solidaria. “Estaba dispuesta a ayudarle a otras personas en algunas materias”, señala.
Para entonces, a Itza ya se le conocía en la UCA como modelo. Ya tenía siete años en ese mundo y había conseguido sus primeros trabajos promocionando marcas de ropa, trajes de baño e incluso siendo edecán de algunas empresas, según contó ella misma a LA PRENSA en una reseña publicada en agosto de este año.
Mientras no estaba modelando, normalmente a Itza se le encontraba en la biblioteca de la universidad haciendo tareas, o a veces en los pasillos bromeando con sus amigos. Todas las personas consultadas para este reportaje coinciden en que la reina de belleza es risueña y un poco bromista, sin caer en las ofensas o en las faltas de respeto con sus amigos.
Esa faceta divertida de Itza se nota en una de las respuestas que le dio a Martha en su entrevista.
—¿Cuál es tu libro favorito? —preguntó Martha.
—Cincuenta sombras de Grey (risas). Es una broma. Mi libro favorito es Crónicas de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez.
“Yo me acuerdo de que me quedé helada cuando me dijo eso, y ya cuando me dijo que era broma, nos pusimos a reír. Pero así es ella, un poco bromista”, recuerda Martha.

En 2017, Itza se graduó de la UCA y recibió un reconocimiento por ser excelencia académica durante toda la carrera. Tres años más tarde, en medio de la pandemia, la joven sacó un posgrado en Mercadeo en la Universidad Americana (UAM). Ese posgrado era una de las metas que tenía, pero no la última que conseguiría en su vida profesional.
En la meca
Fue en 2021 que Itza decidió migrar a Estados Unidos, específicamente a Nueva York, en donde está “la meca del modelaje”, explica Karina. Entonces se fue a trabajar con una ONG en la cual logró el puesto de coordinadora del voluntariado Allentown Food Bank, el cual entregaba alimentos a personas necesitadas.
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Estuvo ahí por dos años, mientras mejoraba su inglés, pero también tocaba puertas para retomar su carrera como modelo, según relató Itza a LA PRENSA en agosto. “Ella no tenía conexiones ni nada. Se fue a trabajar y aplicó a agencias de modelaje hasta que le abrieron las puertas”, cuenta Karina.
Así alcanzó una oportunidad en la agencia Reinhard, la cual representa a modelos y actores en todo el noroeste de Estados Unidos. Su ascenso fue vertiginoso hasta aparecer en revistas de moda y pasarelas importantes como el New York Fashion Week, en febrero de 2022.
También desfiló en el fashion show de la revista Mefeater, en Gotham Hall, con un vestido color turquesa diseñado por Janai Wray para la marca Broken Land. Actualmente, Itza trabaja con una agencia española que la representa a nivel mundial.

Miss Nicaragua
A sus 30 años, Itza se convirtió en la nueva Miss Nicaragua, la primera escogida fuera del país. Alberto Miranda recuerda que tras graduarse de la UCA dejó de hablar con ella y solamente la veía modelando en Estados Unidos a través de sus redes sociales.
“De repente la veo que gana Miss Nicaragua y fue una sorpresa y me dio mucho gusto. Yo le escribí para felicitarla y desearle lo mejor. Pensé que no me iba a responder porque uno se pierde y cada quien ha andado por su lado, pero fijate que sí se tomó el tiempo de responderme”, cuenta Miranda.
Entre sus conocidos señalan que Itza no es una reina de belleza “a la que se le subió los humos. Sigue siendo la misma”, dice Juana. En sus redes sociales se le ve interactuar activamente con sus amigos, y a pesar de lo apretado de su agenda, saca el tiempo para hablar con algunos de ellos.
“Fijate que incluso su mejor amigo sigue siendo un muchacho con el que estudiamos en la secundaria. No es como que, porque ahora esté en otro nivel, vaya a olvidarse de sus amigos”, insiste Juana.
Aquel 4 de septiembre en que Itza se convirtió en Miss Nicaragua, ella misma se describió como “una mujer muy valiente que se mudó hace cuatro años a Estados Unidos. He luchado por mis sueños y me costó mucho, porque lo hice sola, sin tocar ninguna puerta, sin que nadie me regalara nada. Todo me costó. Mi determinación y mi disciplina son lo que me llevó a ganar Miss Universe Nicaragua”.

Desde entonces se ha mostrado como una abanderada de la educación. Ella considera que estudiar le cambió la vida. “El mensaje que quiero llevar es respecto a las niñas y jóvenes, que tengan acceso a la educación. Basada en mi historia, yo soy la segunda generación en mi familia que tienen estudios superiores. Mi abuela no tuvo educación y ese mensaje es el que quiero llevar, el cómo la educación ha transformado mi vida y las siguientes generaciones de mi familia”.
Días después, en una entrevista con la cadena Telemundo, la joven dijo que quería “darle voz a las niñas que creen que las metas y los sueños no se pueden hacer realidad. Yo soy el ejemplo vivo de que sí se puede”.
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