Ucrania, Nicaragua, relaciones diplomáticas

Laureano Ortega y el dictador ruso Vladimir Putin. Al fondo, los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo. LA PRENSA

¿Qué significa el “mundo multipolar” que repite el régimen Ortega Murillo en sus discursos?

Aunque el “mundo multipolar” alude a un sistema internacional con varios centros de poder, el régimen nicaragüense lo utiliza como propaganda política contra Estados Unidos

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A menudo, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo repite que Nicaragua apuesta por un mundo «multipolar», a la vez que arremete contra Estados Unidos. En discursos de los dictadores y del resto de sus voceros, como el asesor presidencial para temas de inversión e hijo de la pareja dictatorial Laureano Ortega Murillo, se menciona constantemente la frase «mundo multipolar».

Pero, ¿qué es el mundo multipolar y por qué regímenes como los de Cuba, Nicaragua y Venezuela se cobijan en esa narrativa?

El especialista en relaciones internacionales, Sergio Araya, expone que cuando se habla de un «mundo multipolar» se hace referencia a un escenario en el que existen diversos polos de poder y no se configuren solo dos, algo que se considera como «mundo bipolar».

Araya señala que el «mundo bipolar» se configuró durante la Guerra Fría hasta la caída del Muro de Berlín y la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, lo que implicó también el desmembramiento del bloque que giraba en torno a ella. Era un mundo bipolar porque existían dos grandes hegemonías a nivel global: Estados Unidos, por un lado, y la Unión Soviética, por el otro.

«Aquí surge toda una discusión teórica sobre cómo podría configurarse ese mundo con tres, cuatro o cinco grandes potencias, que no necesariamente concentran poder en todos los ámbitos. Algunas pueden ser potencias económicas, otras tecnológicas o militares, y algunas combinar varias de estas dimensiones como parte de sus recursos de poder», refirió.

Ese mundo multipolar, en la teoría, también implica la ausencia de potencias hegemónicas. Sin embargo, Araya advierte que, en la práctica, algunos países se cobijan en esta noción para criticar el orden mundial actual o deslegitimar la supremacía e influencia de Estados Unidos sobre el continente.

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Interpretación ideológica

En el contexto actual, el régimen de los Ortega Murillo, junto con Cuba y Venezuela, incorpora en su narrativa la instauración de un «mundo multipolar», replicando el discurso de países como Rusia, China, Cuba y Venezuela, aunque no necesariamente se aplique el concepto de forma correcta en la narrativa de estos regímenes.

El 4 de septiembre de 2023, en el acto del 44 aniversario del Ejército, el dictador Daniel Ortega aseveró que «el mundo multipolar es una realidad para luchar contra la pobreza», a la vez que arremetió fuertemente contra Estados Unidos.

El 29 de mayo de este año, Laureano Ortega Murillo se refirió al mundo multipolar como «nuevo orden mundial», y señaló que los grandes líderes de ese movimiento son el dictador ruso Vladímir Putin, y el homólogo chino, Xi Jinping.

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«Cuba, Nicaragua y Venezuela utilizan el concepto como parte de una retórica heredada del siglo pasado. Sin embargo, el mundo multipolar actual es muy diferente a la idea de multipolaridad del siglo XX. No se trata solo de una distribución del poder, sino también de una confrontación entre modelos de orden: el liberal, que predominó en la segunda mitad del siglo pasado, y el iliberal, que es la propuesta impulsada por Rusia, China e Irán, a la que se suman otros regímenes, en su mayoría autoritarios o de carácter iliberal, aunque con diferencias entre sí», explicó el especialista en relaciones internacionales Carlos Murillo.

Laureano Ortega estrecha la mano del dictador ruso Vladímir Putin. Foto: Presidencia.

Afrenta a Estados Unidos

A criterio del politólogo estadounidense Evan Ellis, investigador del Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de Estados Unidos, las tres dictaduras de Latinoamérica usan este concepto porque les permite acercarse más a sus aliados extrarregionales, como China y Rusia.

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Sin embargo, Ellis advierte que esta narrativa para alinearse con Rusia, China, Irán y Corea del Norte perjudica a los países con regímenes autoritarios.

«En realidad, esa retórica les sirve para disfrazar que, al rechazar un orden basado en reglas y en valores democráticos, terminan cediendo soberanía y acercándose a otro bloque autoritario. Es una forma de justificar su posición sin reconocer que están sustituyendo una dependencia por otra», señaló.

Política China Laureano Ortega Murillo Rusia archivo

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