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Los centenares de mujeres que año con año son diagnosticadas con cáncer de mama, tanto en Nicaragua como a nivel global, advirtieron defensoras nicaragüenses del grupo Las Venancias, no solo enfrentan la batalla por sobrevivir a la enfermedad, sino también “violencia estética oncológica” que se manifiesta a nivel social y familiar.
Las Venancias resaltaron que el 19 de octubre, en conmemoración del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, se unían a la jornada de sensibilización, enfocándose en visibilizar este tipo de violencia que casi no se menciona, pero que sufren las mujeres diagnosticadas con esa enfermedad.
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Explicaron que este tipo de violencia incluye presiones de familiares, parejas o personal de salud, para que las mujeres diagnosticadas con cáncer se esfuercen por “verse bien”, según los estándares y estereotipos de belleza, “aún en medio de su tratamiento”.
“En nombre de la feminidad, autoestima y salud mental, algunas pacientes oncológicas son presionadas para usar peluca o que se les haga una reconstrucción mamaria cuando les han extirpado uno o dos senos, para ser visualmente atractivas, según estándares de belleza machistas y racistas”, denunciaron las defensoras de Las Venancias, a través de redes sociales.
Uso de prótesis mamarias por bienestar psicológico
Algunas mujeres, posterior a cirugías en las que se les extirpó uno o ambos senos, ya sea por decisión personal o por presiones como las que denuncian las defensoras de Las Venancias, incluso se someten a utilizar prótesis mamarias removibles.
Las prótesis mamarias removibles, que pueden estar hechas de tela, espuma, silicona o gel de agua, se utilizan generalmente después de una mastectomía total o parcial, que consiste en una cirugía en la que se extirpa todo o parte del seno, luego de un diagnóstico de cáncer de mama en el que se concluya que se ha invadido esa parte del cuerpo.
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Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las prótesis mamarias externas forman parte del proceso de rehabilitación postquirúrgico de los pacientes con cáncer de mama y “pueden ser utilizadas para restaurar la forma y volumen del seno, ayudando a las pacientes a recuperar la simetría corporal y mejorar su bienestar psicológico”.

La organización refiere que incluso, previo a una cirugía en la que se extirpe la mama o parte de esta, los senos pueden experimentar cambios temporales en la forma o tamaño debido a tratamientos como la radioterapia o quimioterapia, que se usan para combatir el cáncer de mama, por lo que en estos casos también se puede recomendar el uso de estas prótesis mamarias para “mantener simetría y comodidad de los pacientes”.
Más de 60 dólares por prótesis mamarias
En Nicaragua, una prótesis mamaria de silicona se cotiza —según consultas realizadas por LA PRENSA— desde 60 dólares (2,197 córdobas) hasta 80 dólares (2,928 córdobas), dependiendo de la talla o tamaño que se solicite.
Las pacientes, posterior a una mastectomía total o parcial, además pueden requerir brasieres especiales, donde usualmente ubican las prótesis mamarias, y mangas de presión; estas últimas son recomendadas para evitar la acumulación de líquidos en los brazos, ya que en esas cirugías generalmente, además de la parte del seno afectada, también se extirpan ganglios linfáticos de la axila ubicada junto al seno que será extirpado.
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Los precios de brasieres postmastectomía y mangas de presión, según la cotización realizada por LA PRENSA, pueden variar desde 40 (1,464 córdobas) hasta 60 dólares (2,197 córdobas).
En febrero pasado, el Ministerio de Salud (Minsa) anunció la apertura de un taller de confección de prótesis mamarias, elaboradas directamente por pacientes con cáncer de mama en el Hospital Bertha Calderón, en Managua.
Muertes anuales por cáncer de mama
Según el Mapa Nacional de Salud, elaborado por el Minsa, el cáncer de mama en 2024 ocupó el tercer lugar de los tumores malignos que más muertes causaron en Nicaragua.
En total, el año pasado hubo 267 muertes por cáncer de mama. La mayoría de estos decesos, 264, corresponden a mujeres que padecían esa enfermedad.