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Viejísimo. Hay evidencias de un tumor óseo en un fósil de Pappochelys, antepasado de las tortugas que vivió hace 240 millones de años. En cuanto a nuestra especie, el caso de cáncer más antiguo conocido se presentó en un hombre que habitó en Egipto alrededor de 3,200 años a.C. El cáncer es tan viejo que a fines del siglo V y principios del siglo IV a.C. los médicos ya usaban la palabra griega “karkinos” (cangrejo) para referirse a la enfermedad. Se cree que fue Hipócrates quien acuñó el término “karkinos”, del que proviene la palabra “cáncer”, al observar las lesiones que se expandían por los tejidos como las patas de un cangrejo.
Palomas. Además de distinguir rostros y expresiones, diferenciar entre dos piezas musicales o dos obras de arte e identificar las letras del alfabeto, resulta que las palomas pueden reconocer el cáncer. De acuerdo con un estudio publicado en 2015, investigadores de tres universidades de Estados Unidos entrenaron durante 25 días a un grupo de palomas para distinguir el tejido sano del tumoral en biopsias y radiografías de cánceres mamarios. El equipo les presentó a ocho palomas 144 imágenes en blanco y negro y en color. Cada paloma debía pulsar una tecla azul o amarilla para indicar a qué categoría pertenecía el tejido (sano o enfermo). Su nivel de precisión para identificar tejidos cancerosos fue del 99 por ciento.
El olor del cáncer. El sentido del olfato canino es entre 10 mil y 100 mil veces más sensible que el humano, por eso los perros son capaces de detectar moléculas a concentraciones muy bajas en el aire. Eso les permite ser grandes rastreadores, localizar drogas y explosivos e incluso percibir enfermedades como el covid-19 y el cáncer. Es posible que detecten la reacción del organismo a las células cancerosas o que perciban el propio olor del cáncer. Perros de raza Beagle adiestrados para esta tarea han logrado una precisión superior al 97 por ciento en muestras de orina o saliva. Otros animales que pueden detectar el cáncer son las hormigas sedosas y los nematodos Caenorhabditis elegans, parecidos a gusanos. Ambos reconocen las células cancerosas en muestras de orina.
Numeroso. El cáncer puede manifestarse en cualquier parte del cuerpo, incluso en tejidos blandos como cartílago y grasa. El término “cáncer” engloba más de 200 afecciones en las que ciertas células empiezan a multiplicarse y diseminarse sin control. Pero en cada tipo hay diferentes causas y distintas formas de propagación. A nivel mundial los tipos de cáncer más comunes son los de mama, pulmón, colon y recto y próstata. El cáncer de pulmón es el que más muertes produce (con 1.8 millones de fallecimientos anuales) y entre el 80 y el 90 por ciento de ellas se atribuye al consumo de tabaco. Le siguen el cáncer colorrectal, de hígado, de estómago y de mama.
Nicaragua. Cada año cerca de 10 millones de personas en todo el mundo mueren a causa de tumores cancerígenos. En Nicaragua el cáncer es la segunda causa de muerte, ubicada solo después de los infartos agudos de miocardio. En 2023 el Ministerio de Salud reportó 3,040 decesos por tumores malignos. Los cinco tipos de cáncer que más padecen los nicaragüenses son de hígado, estómago, cuello uterino, mama y de próstata. El cáncer de cuello uterino y el de mama son los que más se diagnostican en mujeres. En el caso de los hombres, es el de próstata. Pero el de hígado es más común si se suman ambos géneros.
Crecimiento. El incremento de los casos de cáncer es una tendencia que se ha mantenido por tres décadas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé más de 35 millones de nuevos casos de cáncer en 2050, lo que supone un aumento del 77 por ciento con respecto a los 20 millones estimados en 2022. Esto se debe al envejecimiento y crecimiento de la población mundial, así como a factores de riesgo, como tabaco, alcohol, obesidad, contaminación del aire, exposición al sol, hábitos sexuales y la mala alimentación. Se estima que para 2040 unos 16 millones de personas morirán anualmente por esta enfermedad. La detección temprana y los buenos hábitos de vida son las mejores armas contra el cáncer.
4 de frebrero. Una de cada seis mujeres y uno de cada cinco hombres desarrollarán cáncer en algún momento de su vida, informó en 2018 la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer. Además, uno de cada 8 varones y una de cada 11 mujeres morirá por esta enfermedad. Las probabilidades de desarrollar cáncer aumentan a partir de los 44 años. Sin embargo, niños y jóvenes también pueden padecerlo y se ha observado una tendencia al crecimiento de esos casos. Cada 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, con el objeto de aumentar la conciencia sobre esta enfermedad.
Cura. En la era de las investigaciones médicas no ha surgido una cura definitiva para el cáncer. Aunque muchos creen que esto obedece a intereses económicos, expertos señalan que en realidad se debe a la complejidad de la patología, pues cada tipo de cáncer es diferente y requiere tratamientos específicos. Por ejemplo, lo que funciona contra el cáncer de mama no es efectivo contra el de páncreas. A eso se suman las mutaciones genéticas que aparecen con el envejecimiento y la carencia de alianzas estratégicas entre agentes de investigación (entidades públicas e industria) para mejorar la transferencia de tecnología y conocimiento. Entre los tratamientos prometedores se hallan los antibióticos y una vacuna contra la malaria que mata células cancerosas.
Ratas y elefantes. El cáncer afecta al reino animal en general, con pocas excepciones. Contrario a lo que popularmente se afirma, los tiburones sí pueden padecerlo, igual que los peces. Según el Huffington Post, el único animal conocido en el que no se han detectado casos de cáncer en estado natural es el ratopín o rata topo desnuda, un pequeño mamífero africano. Esta resistencia se debe a que sus células poseen un doble mecanismo de seguridad que impide su proliferación descontrolada. Los únicos casos de tumores en rata topo desnuda se han registrado en individuos nacidos en cautividad, que vivieron en entornos con mucha más presencia de oxígeno que en su hábitat natural. Otros animales con alta resistencia al cáncer son los elefantes y las ballenas boreales. Los primeros poseen 40 copias de un gen anticancerígeno llamado p53, del que los seres humanos solo tenemos dos copias; mientras que las ballenas han sufrido mutaciones en genes relacionados con esta enfermedad.
Contagio. Existe un tipo de cáncer que es transmisible, pero no a seres humanos. Se trata de la enfermedad del tumor facial del demonio de Tasmania, un agresivo cáncer que se contagia por mordeduras, es mortal en el ciento por ciento de los casos y ha puesto a este animalito en peligro de extinción. Solo se conocen otros dos casos de cánceres contagiosos, en perros y en hámsters. En el caso de los humanos, lo que debemos tomar en cuenta es el riesgo hereditario, pues hay factores genéticos que aumentan considerablemente las probabilidades de padecer la enfermedad.