Laguna de Tiscapa, Managua. Loma de Tiscapa, Managua, balneario

A la izquierda, una imagen que evoca cuando Tiscapa tenía sus aguas limpias y las mujeres llegaban a lavar ropa a la laguna. A la derecha, sus aguas humildes reciben basura y sedimento. LA PRENSA / ARCHIVO REDES / ÓSCAR NAVARRETE

Tiscapa, la laguna símbolo, prisión y herida de Managua

Queda en uno de los puntos más elevados de la capital. Su cima fue símbolo de poder y tortura, y con el tiempo ha sufrido severa contaminación en sus aguas.

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La historia de la laguna de Tiscapa se remonta a su origen volcánico, hace más de 10 mil años. Ubicada en el corazón de Managua, esta joya natural está rodeada de leyendas y mitos fascinantes. Su nombre antiguo, Uticapa, proviene del náhuatl de techcath y significa “en el agua de la piedra de los sacrificios”, lo que le otorga un pasado místico asociado a rituales humanos. 

Entre las historias más conocidas destaca la leyenda de una gigantesca serpiente que emerge de las profundidades durante la Semana Santa. También se cuenta que por las noches aparecen brujas transformadas en monas, que serían las almas de quienes perecieron ahogados en sus aguas. 

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Laguna de Tiscapa: símbolo de poder

Más allá de los mitos, la cima de la laguna —conocida como la Loma de Tiscapa— fue símbolo de poder, tortura y muerte durante las dictaduras de los Somoza, los sandinistas y, más recientemente, del régimen Ortega-Murillo. Cuando el general José Santos Zelaya llegó al poder con su Revolución Liberal, mandó a construir varios fortines; uno de ellos fue La Fortaleza, erigida en 1894. Años después, en 1929, el general José María Moncada ordenó su demolición para levantar en su lugar el nuevo Palacio Presidencial. 

Durante el gobierno de Anastasio Somoza García, la casa presidencial en la Loma de Tiscapa fue reforzada con celdas de tortura en sus sótanos y alrededores, donde operó la temida Oficina de Seguridad Nacional (OSN). Dichas instalaciones serían utilizadas nuevamente por los sandinistas en la década de 1980 y, décadas después, por el régimen de Ortega-Murillo tras el estallido de las protestas de abril de 2018. A este siniestro lugar se le conoció como el Chipote. 

En 1929, el presidente Moncada aprobó que las aguas residuales de Managua fueran vertidas al lago Xolotlán, iniciando así la contaminación de lo que antes era la principal fuente de agua potable para los capitalinos. Las lavanderas que trabajaban en sus orillas se trasladaron entonces a Tiscapa, que funcionó como lavandero público hasta finales de los años setenta. 

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Dejó de ser un balneario

Con la llegada de los sandinistas al poder, se construyó un anfiteatro, senderos peatonales y se promovieron actividades recreativas en sus aguas para atraer a las familias. Sin embargo, esa etapa de esplendor fue breve: hacia 1986 la laguna ya estaba tan contaminada que dejó de ser apta como balneario. 

Históricamente, Tiscapa recibía aguas de cauces naturales, pero en los años ochenta, durante la administración municipal de Samuel Santos, se construyó un canal que desviaba hacia la laguna las aguas pluviales cargadas de basura y sedimentos, agravando la contaminación biológica. 

Desde entonces, se han impulsado múltiples esfuerzos por rescatarla. En 2019 se reabrió el área para el senderismo, y en 2022 se inauguró un parque en el centro histórico de la loma. A pesar de los daños ecológicos acumulados, la laguna de Tiscapa sigue siendo un símbolo de resistencia: una laguna que, contra todo pronóstico, se niega a morir.

Una panorámica de inicios del siglo XX, cuando las mujeres bajaban a lavar ajeno en esta laguna, y sus laderas reflejaban la luz de los tendederos de ropa. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Marinos de los Estados Unidos posan en la entrada de La Fortaleza, ubicada en la loma de Tiscapa. En este lugar se vivieron momentos trascendentales, como "el Lomazo", ocurrido el 25 de octubre de 1925, cuando el caudillo conservador Emiliano Chamorro ejecutó un golpe de Estado contra el presidente Carlos José Solórzano. LA PRENSA / ARCHIVO USMC
Marinos de los Estados Unidos posan en la entrada de La Fortaleza, ubicada en la loma de Tiscapa. En este lugar se vivieron momentos trascendentales, como «el Lomazo», ocurrido el 25 de octubre de 1925, cuando el caudillo conservador Emiliano Chamorro ejecutó un golpe de Estado contra el presidente Carlos José Solórzano. LA PRENSA / ARCHIVO USMC
Unas bestias toman agua de la laguna de Tiscapa, mientras una fila de mujeres usan el lavadero público para lavar ropa ajena y ganarse el sustento. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Unas bestias toman agua de la laguna de Tiscapa, mientras una fila de mujeres usan el lavadero público para lavar ropa ajena y ganarse el sustento. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Tiscapa en su forma natural y silvestre de hace un siglo. A la derecha, en la loma, se observa el fortín La Fortaleza y un torreón de vigilancia. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Tiscapa en su forma natural y silvestre de hace un siglo. A la derecha, en la loma, se observa el fortín La Fortaleza y un torreón de vigilancia. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
La laguna de Tiscapa fue considerada como fuente de agua potable para abastecer a la capital, pero por su alta concentración de algas fue descartada. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
La laguna de Tiscapa fue considerada como fuente de agua potable para abastecer a la capital, pero por su alta concentración de algas fue descartada. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Una vista aérea del Palacio Presidencial construido sobre la loma, donde antes estuvo el fortín La Fortaleza. Detrás se observa la laguna de Tiscapa y, en sus costados, ropa tendida al sol. LA PRENSA / USMC
Una vista aérea del Palacio Presidencial construido sobre la loma, donde antes estuvo el fortín La Fortaleza. Detrás se observa la laguna de Tiscapa y, en sus costados, ropa tendida al sol. LA PRENSA / USMC
Una vista desde la costa de la laguna, donde se aprecia a tres mujeres caminando sobre la ropa recién lavada. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Una fotografía tomada desde el lado oeste de la laguna, donde solo existía follaje en el horizonte. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
A inicios de los años ochenta, Tiscapa fue un centro turístico para compartir en familia. LA PRENSA / ARCHIVO
Las gradas de lo que fue el anfiteatro, donde se realizaron conciertos musicales y actividades culturales como el Festival de la Canción Rafael Gastón Pérez. LA PRENSA / ARCHIVO
Un contraplano desde la tarima flotante donde Luis Enrique Mejía Godoy y Mancotal realizaron una presentación. Al fondo, un público bien nutrido. LA PRENSA / ARCHIVO
Una pareja disfruta del sol de verano, mientras unos bañistas nadan en las frescas aguas de la laguna de Tiscapa. LA PRENSA / ARCHIVO
Una pareja disfruta del sol de verano, mientras unos bañistas nadan en las frescas aguas de la laguna de Tiscapa. LA PRENSA / ARCHIVO
Desde finales del siglo XX, la laguna de Tiscapa es parte del paisaje de Managua, siendo un privilegio contar con una laguna en pleno centro de la capital. LA PRENSA / ÓSCAR NAVARRETE
Desde finales del siglo XX, la laguna de Tiscapa es parte del paisaje de Managua, siendo un privilegio contar con una laguna en pleno centro de la capital. LA PRENSA / ÓSCAR NAVARRETE
Las fuentes para la oxigenación de las contaminadas aguas de la laguna de Tiscapa no son suficientes para revertir el daño ecológico que sufre desde los años ochenta. LA PRENSA / ÓSCAR NAVARRETE
Las fuentes para la oxigenación de las contaminadas aguas de la laguna de Tiscapa no son suficientes para revertir el daño ecológico que sufre desde los años ochenta. LA PRENSA / ÓSCAR NAVARRETE
Aguas pluviales con basura y sedimento caen sobre Tiscapa. Este crimen ecológico se ha repetido por más de 40 años, dañando la biodiversidad de la laguna. LA PRENSA / ÓSCAR NAVARRETE
Aguas pluviales con basura y sedimento caen sobre Tiscapa. Este crimen ecológico se ha repetido por más de 40 años, dañando la biodiversidad de la laguna. LA PRENSA / ÓSCAR NAVARRETE
Un trabajador de la Alcaldía de Managua limpia los desechos de basura que flotan sobre las aguas contaminadas de la laguna de Tiscapa. Actualmente funciona un sendero alrededor de la laguna de acceso gratuito. LA PRENSA / TOMADO DEL 19 DIGITAL
Un trabajador de la Alcaldía de Managua limpia los desechos de basura que flotan sobre las aguas contaminadas de la laguna de Tiscapa. Actualmente funciona un sendero alrededor de la laguna de acceso gratuito. LA PRENSA / TOMADO DEL 19 DIGITAL

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