Verdugo a la sombra: el desplome de Fidel Domínguez

Luego de años de lealtad hacia la dictadura Ortega Murillo, en marzo lo enviaron a retiro y desde entonces circulan fuertes rumores sobre su posible detención. Domínguez, conocido como el “ahijado” de Ramón Avellán, disfrutaba torturar personalmente a sus víctimas.

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Rumores. Desde que fue repentinamente enviado a retiro, en marzo de 2025, el comisionado general Fidel de Jesús Domínguez Álvarez ha estado desaparecido del ojo público. Su caída fue tomada como parte de la “purga” que la dictadura Ortega Murillo ejecuta en todas sus instituciones y alimentó la ola de rumores que ya circulaban desde febrero, sobre el supuesto encarcelamiento del comisionado general que por años fue un obediente represor al servicio del régimen. Ante la imposibilidad de confirmar esta información de manera oficial, cada cierto tiempo renacen rumores sobre el destino del otrora verdugo del departamento de León. 

Campesino. Es originario de La Cantimplora, una pequeña comunidad de Ochomogo, Rivas. Su familia simpatizaba con el Frente Sandinista y en su juventud Domínguez se unió a la guerrilla en el Frente Sur. Tras el triunfo de la Revolución, en 1979, se incorporó a la recién creada Policía y durante muchos años se desempeñó en cargos de poca relevancia en el departamento de Rivas. 

Escándalo. En febrero de 2002 Domínguez salió del anonimato, saltando a las páginas de los periódicos nacionales, tras protagonizar un caso controversial. Reportes periodísticos de la época indican que dirigió el violento desalojo de una propiedad privada en Altagracia e incluso ordenó a los agentes a su cargo disparar contra unos campesinos. Lo investigaron a lo interno de la Policía y, como resultado, lo enviaron a su casa por más de un año. Permaneció en las sombras hasta recibir la “gracia” del comisionado general Ramón Avellán

Avellán. Domínguez es conocido como el hombre leal, “delfín” y “ahijado” de Ramón Avellán, recordado por sus crímenes contra la población de Masaya en 2018. A Avellán le debe gran parte de su carrera policial. Fue él quien lo apoyó en 2012 para su traslado de Rivas al departamento de León, donde por dos años fue el segundo al mando. Avellán lo llamó para que fuera su asistente en la subdirección de investigaciones de la Policía y lo puso a cargo de la unidad creada para investigar delitos dentro de la empresa Albanisa. Su obediencia absoluta le ganó el puesto de segundo jefe de la estación policial del Distrito Uno de Managua y finalmente la jefatura de León, el 23 de agosto de 2018. 

Sicario. Algunos lo describen como callado e introvertido, tosco, rudo y obediente, alguien que no expresa sus sentimientos en público. “En otras palabras, tiene el perfil de un sicario”, dijo en 2020, al medio Confidencial, una fuente que lo conoció de cerca en la Policía. Cuando le dieron la jefatura de León, adquirió nueva fama: la de cruel y “retador”. Le gustaba recorrer la ciudad en caravanas policiales, armado y con sus huestes listas para ejecutar órdenes. También se jactaba de ser bueno a los golpes y en ocasiones se encargó personalmente de amedrentar y torturar a opositores y periodistas leoneses. 

La foto de la infamia. Domínguez expuso al excanciller José Pallais para humillarlo, aunque al final solo mostró su cobardía y falta de escrúpulos. (Foto Policía)

Pallais. El 9 de junio de 2021 Domínguez dirigió la captura del exvicecanciller de Nicaragua, José Pallais Arana, en su casa de habitación. Por entonces Pallais tenía 68 años, problemas cardiacos, diabetes, hipertensión, apnea de sueño, glaucoma y padecimientos de la columna. La dictadura lo acusó de “atentar contra la patria” y Domínguez lo arrestó como si se hubiese tratado de un peligroso criminal. Incluso lo humilló posando sonriente junto a él, en una fotografía en la que el opositor luce temeroso ante el fuerte despliegue policial. Pallais fue desterrado en febrero de 2023. 

Tortura. Uno de sus crímenes más recordados ocurrió en noviembre de 2019, cuando irrumpió en la casa de los Reyes Alonso, conocidos opositores leoneses. El entonces jefe policial dirigió la tortura de los integrantes de la familia, a los que despojó de celulares y computadoras. Luego de amarrarlos a sillas, los golpearon y Domínguez los obligó a grabar humillantes videos en los que se comprometían a “no seguir jodiendo” y juraban respeto a la Policía y a Daniel Ortega. 

Asedio. Otras de las víctimas predilectas de Domínguez fueron Radio Darío y su director, Aníbal Toruño, ahora en el exilio. En varias ocasiones dirigió el asedio y el boicot a la emisora, además de amenazar a sus periodistas. En enero de 2019 el periodista Leo Cárcamo, entonces jefe de prensa de la radio, denunció que Domínguez se encargó en persona de capturarlo, golpearlo, torturarlo y advertirle que “no anduviera hablando mierdas en contra del comandante y la compañera”. 

Asesinato. Se le atribuye, también, haber ordenado durante su jefatura policial la ejecución de pintas en las casas de familias leonesas opositoras. Además de tirar piedras, realizar tiros al aire, poner música partidaria del Frente Sandinista a todo volumen y asediar a la población. En julio de 2019 dirigió el allanamiento de la vivienda del joven autoconvocado Bryan Murillo López, de 22 años, asesinado a balazos en ese operativo. 

Bendición. En febrero de 2021 circuló un video en que un supuesto sacerdote le daba la bendición. El hombre, llamado Eder Quintana, vestía una sotana negra y portaba un enorme crucifijo. “Estoy a sus órdenes, señor comisionado (hizo una reverencia). Gracias por su gentileza y le pido al Señor que le bendiga abundantemente su trabajo, bendiga a su familia, a su señora esposa, sus hijos y a toda su familia”, le dijo. La Iglesia católica de Nicaragua no lo reconoció como uno de los suyos. “No pertenece a la Diócesis (de León), ni es sacerdote católico, aunque se vista con todo. Tengo información de que él pertenece a una iglesia ortodoxa, no sé cuál”, aclaró el vocero de la Diócesis leonesa.  

Corrupción. Según Artículo 66, entre 2001 y 2022 Domínguez lideró una incautación de droga y dinero a unos guatemaltecos en la frontera de Peñas Blancas, departamento de Rivas. De los 200 mil dólares incautados, la Policía solo reportó 120 mil. Ese año, dice el medio, Domínguez apareció con una camioneta Toyota Hilux nueva y compró dos fincas en Ochomogo y una quinta en San Jorge. 

Sanciones. Por su colaboración con la dictadura Ortega Murillo, que ahora lo ha desechado, Domínguez recibió sanciones tanto de Estados Unidos como de la Unión Europea y Canadá. En septiembre de 2020 el régimen lo “premió” por sus crímenes y violaciones a los derechos humanos, ascendiéndolo de comisionado mayor a comisionado general, pero a la larga mal ha pagado el diablo a quien bien le sirvió. 

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