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El régimen de Daniel Ortega está recibiendo reducidos volúmenes de préstamos internacionales, pese a la creciente propaganda diaria sobre la relación de cooperación con China, que ha prometido casi mil millones de dólares en préstamos y proyectos, pero hasta ahora estos recursos siguen sin reflejarse en las cifras de deuda externa de Nicaragua.
El Banco Central de Nicaragua (BCN) divulgó ayer el informe sobre la evolución de la deuda externa nacional al cierre del primer semestre de este año, en el que se muestra que para el caso del Gobierno central hasta junio se habían captado en recursos extras 111.3 millones de dólares respecto al trimestre anterior, cuando el monto ascendió a 6,843.3 millones de dólares.
De hecho el saldo acumulado hasta junio de este año (6,954.6 millones de dólares) es apenas mayor en 147.6 millones de dólares con relación a los 6,807.0 millones que habían en igual periodo del año pasado.
Es decir, que en los últimos 12 meses, el Gobierno central ha recibido un promedio de 12.3 millones de dólares en recursos frescos externos, lo que refleja las dificultades para conseguir financiamiento, pese a la propaganda sobre la cooperación con China.
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Incluso los desembolsos de préstamos externos recibidos por el Gobierno central en el segundo trimestre de 2025 fueron de 136.1 millones de dólares, siendo mayores en 0.4 millones (+0.3 por ciento) con respecto a igual período del 2024.
Los recursos externos recibidos por el Gobierno central se reducen cuando se toma en cuenta el servicio de la deuda, que incluye la amortización y el pago de intereses. Por ejemplo, en el segundo trimestre de este año se captó en desembolsos 136.1 millones de dólares, pero el Gobierno debió hacer efectivo el pago de 173.4 millones de dólares.
En el primer semestre se han recibido en recursos frescos 262.3 millones de dólares, pero se han hecho pagos por amortización del capital de la deuda por 212.4 millones de dólares, es decir que en las manos del régimen sólo han quedado 49.9 millones de dólares.

El Banco Central de Nicaragua no actualiza el informe de cooperación oficial externa desde el 2023, lo que impide saber dónde están los recursos del gigante asiático, aunque la evolución de la deuda externa indicaría que estos préstamos siguen sin entrar a Nicaragua o la dictadura decidió no publicar el endeudamiento con Pekín.
Hasta el 2023, entre los bilaterales solo aparecían Alemania, Corea del Sur, Rusia, Holanda, India, España, Japón, Suiza, entre los pocos bilaterales que aún le quedaban al régimen de Ortega.
De esta manera, incorporando el endeudamiento externo el BCN y el Gobierno central, el saldo de la deuda externa pública fue de 8,822.7 millones de dólares a junio de 2025, registrando un incremento de 127.9 millones de dólares, 1.5 por ciento más respecto al primer trimestre de este año, cuando el saldo ascendió a 8,694.9 millones de dólares.
Las fuentes de origen
Pero ¿de dónde provinieron los pocos recursos que la dictadura de Ortega ha conseguido hasta ahora? Los desembolsos de préstamos dirigidos al sector público fueron de 136.1 millones de dólares, de los cuales el 78.8 por ciento provino de fuentes multilaterales.
El principal soporte de esos 136.7 millones de dólares fue el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), con 70.3 millones de dólares y Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con 2.6 millones de dólares. Por su parte, las fuentes bilaterales desembolsaron 20.1 millones de dólares y acreedores privados 8.8 millones.
El problema es que la sequía de financiamiento externo reduce la capacidad del Gobierno de ejecutar proyectos de inversión. Por ejemplo, los desembolsos fueron destinados a la ejecución de proyectos del programa de inversión pública, principalmente a las actividades de administración pública (40.8 por ciento), construcción de infraestructura pública (28.1 por ciento), electricidad, gas y agua (18.5 por ciento), servicios sociales, salud y educación (7.6 por ciento) y otros servicios (5 por ciento).
La dictadura está contratando la deuda externa pública con condiciones aún favorables para el país: 21 años de plazo, incluidos 10 años de gracia. En el caso del Gobierno general, el plazo promedio es de 24 años, con 11 años de gracia y del BCN, 9 años de plazo, con 3 de gracia, detalla el emisor bancario en su informe.
El plazo promedio otorgado por los acreedores multilaterales es de 23 años, con 11 años de gracia; y el plazo promedio otorgado por los acreedores bilaterales es de 16 años, con 5 de gracia.
La tasa de interés promedio ponderada que devenga la deuda externa del sector público es de 2.81 por ciento (3.16 por ciento para la deuda del Gobierno, 2.1 por ciento para la deuda de empresas públicas y 1.49 por ciento para la deuda del BCN), indica.
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