Denisse Soto Reino Unido

La nicaragüense Denisse Soto fue becada por Reino Unido por medio de las becas Chevening. LA PRENSA / CORTESÍA

Denisse Soto, la abogada nicaragüense que estudió con una beca Chevening

Con la beca, la joven cursó una maestría en Derecho Internacional en la Universidad de Bristol, Reino Unido

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Denisse María Soto aterrizó en Heathrow, el aeropuerto de Londres, la noche del 15 de septiembre de 2019 sin imaginar que entre la niebla y los anuncios en inglés comenzaría una de las etapas más transformadoras de su vida. Abogada de profesión, graduada de la Universidad Centroamericana (UCA), llegó a Inglaterra con una beca Chevening para estudiar una maestría en Derecho Internacional en la Universidad de Bristol. Lo que vino después fue una mezcla de desafío, aprendizaje y solidaridad entre becarios de todo el mundo.

Desde Managua hasta Bristol, el trayecto de Soto no solo fue geográfico: fue un viaje de adaptación cultural, académico y emocional. Hija de una médica que trabajó en distintas zonas del país, la nicaragüense pasó buena parte de su infancia mudándose, lo que la preparó para adaptaciones posteriores, pero no para el choque que supuso enfrentarse al inglés con acento británico.

«Cuando me bajé del avión no entendía nada. Pedí ayuda y no entendía a la gente. Me puse a llorar en la estación de buses. Pensé: ‘¿Qué estoy haciendo aquí?», dijo Soto entre risas melancólicas a LA PRENSA.

Un proceso con gran planificación

La joven califica el proceso de postulación como exigente, pero estructurado. Su interés nació primero durante ferias universitarias de becas; más tarde, en 2018, un anuncio en redes la empujó a aplicar. Tras pasar la primera fase, la selección la llevó por casi nueve meses de trámites que incluía referencias, exámenes de inglés, ensayos y finalmente la entrevista.

La experiencia de entrevista —una sesión de casi 80 minutos— la dejó convencida de que no sería seleccionada. Sin embargo, fue admitida y aceptada por las universidades a las que aplicó. Su primera opción, la Universidad de Bristol, resultó ser también la que ofrecía el enfoque académico que buscaba: un centro con amplia trayectoria en derechos humanos y comisiones contra la tortura.

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«Muy patriótica, el 14 de septiembre de 2019 estuve viajando para estudiar en esta universidad preciosa con excelente programa de Derecho Internacional», recuerda.

La nicaragüense aconseja a quienes piensen aplicar que consideren la beca como un proyecto de mediano plazo. «No es un proceso de uno, dos o tres meses. Es de nueve meses y hay que planificarse», dice.

Entre los requisitos que subraya están: tener claras las horas trabajadas para la hoja de vida, resultados de exámenes de inglés y una estrategia para elegir tres universidades o tres programas alternativos.

Academia y comunidad: sostén de la beca

La beca Chevening, explica Soto, no solo cubre gastos académicos: cubrió vuelo, alojamiento inicial, costos para tramitar visa desde Costa Rica y un estipendio para el arranque. «No tuve que invertir nada. Todo estaba cubierto», cuenta.

Además, la organización ofreció acompañamiento continuo: oficiales de la Embajada, apoyo de exalumnos y redes que facilitaron la integración. «Yo me río porque yo vine un 15 de septiembre las 11:00 p.m., el 16 de septiembre a las 11:00 a.m. yo tenía casa, cuenta bancaria, identificación nacional, un documento de identidad que te dan por ser estudiante internacional», menciona.

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En Bristol, la joven formó parte de una numerosa comunidad Chevening: 49 becarios en su universidad. Juntos conformaron una red que se convirtió en sostén emocional y académico. «Teníamos un oficial a cargo que estaba pendiente de nosotros y eso hizo una diferencia», recuerda.

La convivencia con otros becarios latinos también fue esencial para mitigar la nostalgia: cocinar juntos, celebrar festividades y enseñar la gastronomía de sus países ayudó a crear un hogar lejos del hogar. Soto cuenta cómo organizaban cenas navideñas, posadas y hasta hicieron una piñata. «Hicimos de todo. Fue la vida más latina de la historia», dice entre risas.

Denisse Soto
Denisse Soto viajó a estudiar a la Universidad de Bristol en Inglaterra, Reino Unido. LA PRENSA

Aunque Soto llegó en septiembre de 2019 y, apenas meses después, la pandemia cambió la normalidad. Estancia y estudios se vieron afectados, pero la beca demostró su resiliencia: el apoyo económico y logístico se mantuvo para quienes no pudieron viajar de regreso. «Mi beca terminó en una fecha, pero ellos siguieron apoyando económicamente hasta que pude regresarme», comenta.

También tuvo la oportunidad de viajar alrededor de Reino Unido, entre otros países de Europa y conocer su cultura.

Soto resume su aprendizaje en tres ejes prácticos para quienes aspiren a Chevening. Como el primero, enumera, planificación, que requiere tiempo y orden, desde documentar experiencia laboral, resultados de examen de inglés y preparar ensayos de calidad.

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En segundo lugar, la estrategia de universidades, por lo que recomienda aplicar al mismo programa en tres universidades ya que aumenta las posibilidades de aceptación.

Por último precisa los ensayos y autoconocimiento. «Los cuatro ensayos (liderazgo, creación de redes, elección de universidades y planes al regreso) requieren honestidad, reflexión y claridad sobre lo que aportarás al país», insiste.

Además aconseja vencer el miedo al idioma. «El choque es fuerte los primeros dos meses, pero no debe impedir que uno aplique. Lo peor que puede pasar es que te aplacen», dice.

Una formación con enfoque en derechos humanos

Soto escogió Derecho Internacional con énfasis en derechos humanos y migración. Su programa incluyó cursos intensivos de año completo sobre estado, sociedad y derechos humanos; derecho internacional de los derechos humanos; migración y el uso de la fuerza. «Yo decidí estudiar cuatro cursos en todo el año, eran cursos muy intensos: acumulabas más de 180 créditos», explica.

La joven regresó a Nicaragua en noviembre de 2020. Aunque volvió con la maleta llena de aprendizajes, la relación con la comunidad Chevening se mantuvo: participa en actividades de la Embajada, apoya a prospectos y colabora en proyectos financiados por exalumnos. Para ella, la beca no fue sólo la oportunidad de estudiar en el exterior, sino de integrarse a una red global que continúa activa y comprometida con causas sociales.

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«La Chevening me acompañó desde el primer contacto y después permanecimos en contacto. Hubo apoyo durante la pandemia y todavía hay seguimiento con actividades y financiamientos para proyectos. Haber sido becaria de Chevening y haberme graduado de la Universidad de Bristol me ha abierto muchas puertas», insiste.

Denisse Soto estudió en Universidad para la Paz, en Costa Rica. LA PRENSA CORTESÍA

Posteriormente, recibió la beca del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) para cursar una Maestría en Resolución de Conflictos, Paz y Desarrollo en la Universidad para la Paz (UPAZ) en Costa Rica.

Su interés por la investigación, ahora abordado desde la perspectiva de los estudios sobre la paz, se fortaleció aún más con una estadía de investigación que realizó en la Universidad de Calgary gracias a la Beca Reina Isabel II.

Actualmente trabaja en la UPAZ, contribuyendo al crecimiento de la universidad a través de la Oficina de Cooperación y aprendiendo de los estudiantes como profesora del Departamento de Estudios Regionales. Al mismo tiempo está empezando su doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad de Victoria, Canadá.

«Me vine a hacer mi doctorado ahora, que era un sueño que tenía desde hace muchísimos años, gracias al financiamiento de la misma universidad en la que estoy, gracias a Fellowships. Gracias a el prestigio también de la beca, yo tengo mucho mucho, mucho, que agradecerle a la Chevening», concluye.

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