Banda Marcial del Ejército Liberal del General José Santos Zelaya. LA PRENSA / ARCHIVO REDES

Bandas de guerra: historia de los desfiles patrios en Nicaragua 

Desde mediados del siglo XIX existen registros de Bandas Marciales en Nicaragua. Ciudades como León y Managua contaban con estas agrupaciones para conmemorar las festividades patrias.

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Las primeras bandas marciales en Nicaragua eran de uso estrictamente militar, pero con el tiempo se incorporaron a la vida civil. El Benemérito Cuerpo de Bomberos se fundó el 15 de septiembre de 1936 y desde entonces contó con su propia banda marcial, que acompañaba tanto las fiestas patrias como las celebraciones religiosas, entre ellas la procesión de la Sangre de Cristo en Managua. 

Estas bandas marciales evolucionaron en Bandas de Guerra y se integraron a los institutos públicos y privados del país. El cambio se dio a finales de los años cincuenta, cuando el presidente Luis Somoza Debayle decretó la Semana de la Patria en todo el territorio nacional. Hasta entonces solo la banda marcial del Ejército ejecutaba la música para el desfile y presentación de los cadetes, pero el nuevo decreto abrió paso a que algunos institutos contaran con sus propias bandas marciales en los desfiles escolares. 

Durante esa época, únicamente tres colegios contaban con su propia Banda de Guerra. El resto desfilaba acompañado por la banda marcial de la Guardia Nacional. Reinaba un profundo respeto a la bandera, a los símbolos patrios y a los próceres de la historia. La solemnidad era parte esencial de cada desfile. 

En las primeras bandas marciales no existían las palillonas, sino un palillón, quien en realidad fungía como el jefe encargado de dirigir la marcha y el desfile. Para desempeñar ese papel era indispensable tener buen porte y altura. A este personaje se le conocía como Tambor Mayor. 

La misión del Tambor Mayor consistía en marcar el paso y el ritmo de los desfiles, además de ejecutar maniobras muy hábiles con su bastón. 

En esa época, el Tambor Mayor era comparable a un jefe de compañía en el ejército. Las bandas estaban conformadas por alrededor de 60 alumnos, quienes ejecutaban tambores, redobles, bombos, platillos, clarines y liras. El Tambor Mayor marchaba al frente, seguido por la banda marcial, mientras que detrás desfilaban los estudiantes con sus uniformes nítidos y una alineación de estilo militar. 

En Managua, el acto central se realizaba en la Plaza de la República. Allí, los colegios capitalinos desfilaban y juraban fidelidad a la bandera antes de recorrer la Avenida Roosevelt. La Academia Militar realizaba presentaciones muy esperadas por la calidad de sus maniobras. Entre los colegios que destacaban en la avenida estaban el Ramírez Goyena, el Calasanz, el Pedagógico y el Primero de Febrero. 

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Con la llegada de los sandinistas al poder, las celebraciones adquirieron tintes políticos. El azul y blanco de la bandera nacional quedó opacado por el rojo y negro del Frente Sandinista. La solemnidad se perdió y las festividades se convirtieron más en un homenaje a la revolución que en una conmemoración patria. Los estandartes fueron sustituidos por fusiles y los estudiantes uniformados por milicianos vestidos de verde olivo. 

En 1996 las Bandas de Guerra comenzaron a llamarse “bandas rítmicas” o “escolares”, con el fin de eliminar el lenguaje belicista. Sin embargo, también se perdió parte de la cultura cívica y la solemnidad. El porte marcial de los desfiles dio paso a trajes carnavalescos, y los ritmos militares fueron reemplazados por melodías cadenciosas y provocativas, asemejándose más a una fiesta patronal que a un desfile patrio. 

Con el actual régimen, la historia volvió a repetirse: las fiestas patrias dejaron de rendir homenaje a los próceres y símbolos nacionales, para convertirse en escenarios de culto político. 

Un pelotón de la Guardia Nacional desfila durante las fiestas patrias en una de las calles de Bluefields en 1967. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Cadetes de la Guardia Nacional desfilan en la Plaza de la República. Las bandas de guerra lo hicieron hasta 1957. LA PRENSA / CORTESÍA LA ESTRELLA DE NICARAGUA
Desfile de alumnos durante las fiestas patrias, Isla de Ometepe, Rivas, 15 de septiembre de 1966. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Normalistas de Estelí desfilando durante las fiestas patrias. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Estudiantes del Colegio María Auxiliadora de Masatepe. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Cadetes presentan armas frente al pendón nacional en la Tribuna Monumental, inaugurada el 1 de febrero de 1943. Antes de su construcción, los colegios desfilaban en este mismo lugar, conocido como la explanada de Tiscapa. LA PRENSA / CORTESÍA LA ESTRELLA DE NICARAGUA
Estudiantes del Colegio Calasanz se preparan para el desfile patrio. Este instituto fue uno de los primeros en tener banda marcial y su presentación sobre la Avenida Roosevelt era todo un espectáculo. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Palillonas del Colegio Primero de Febrero en el monumento a Roosevelt. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Estudiantes de Bluefields desfilan durante las fiestas patrias en 1967. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Anuncio del diario La Tribuna con la lista del orden de desfile escolar del 14 de septiembre de 1937, realizado en la explanada de Tiscapa. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Alineación impecable de estudiantes del Ramírez Goyena con sus uniformes elegantes durante un desfile patrio en la vieja Managua. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Niños desfilan con la bandera de Nicaragua el 15 de septiembre de 1936 en Somoto. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Estudiantes del Colegio Calasanz con boinas al estilo Che Guevara portan el pendón nacional junto a banderas del FSLN, escoltados por soldados con fusiles durante las fiestas patrias de 1979. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
El saludo a la bandera de Nicaragua junto a la del FSLN, con escoltas de verde olivo, durante las festividades patrias en el antiguo Estadio Nacional. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Estudiantes del Instituto Elvis Díaz Romero a finales de los años ochenta en la Plaza de la República. LA PRENSA / ARCHIVO REDES
Estudiantes forman la bandera nacional durante las fiestas patrias en el antiguo Estadio Nacional, 1995. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETE
Palillonas desfilan frente a la presidenta Violeta Barrios de Chamorro, el vicepresidente Virgilio Godoy y la presidenta de la Asamblea Nacional, Miriam Argüello, a inicios de los noventa. LA PRENSA / ARCHIVO
Banda escolar del Instituto Hispanoamericano de Managua celebrando las fiestas patrias en septiembre de 2009. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETE
Palillonas del Instituto Modesto Armijo. En el siglo pasado, las bandas y palillonas eran entrenadas por militares y profesores de educación física. Hoy, su preparación está a cargo de profesores de baile y coreógrafos. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETE
Actualmente, las bandas escolares han incorporado toques carnavalescos a las festividades patrias, restando la solemnidad con que se celebraban en el pasado. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETE
La mayoría de los colegios públicos de Nicaragua cuentan con bandas rítmicas y palillonas que ejecutan coreografías y toques musicales que poco se relacionan con la solemnidad y el verdadero significado de las fiestas patrias. LA PRENSA / ARCHIVO PERSONAL ÓSCAR NAVARRETE
La Prensa Domingo Nicaragua archivo

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COMENTARIOS

  1. Sergio SAy
    Hace 9 meses

    Mediados del S.XIX me parece una errata monumental. Todos los datos de esta noticia reflejan años del S.XX…

  2. Hace 9 meses

    O sea que el criminal FSLN ‘vulgareó’ la solemnidad de los desfiles de las Fiestas Patrias. Las bandas de guerra existieron hasta 1967 cuando una de las mas famosas la del Instituto Pedagogico – La Salle de Diriamba se convirtió en banda musical pero siempre con uniformes solemnes e interpretando musica clasica y semi-clasica. El título de ‘Banda de Guerra’ lo consideraron muy belicoso los Hermanos de La Salle de Diriamba.

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