Familia nicaragüense Minessota

La familia del nicaragüense detenido: María, de 16 años (izquierda), al centro su esposa Dayana y su hijo de 8 meses, y Zoe, de 9, en su casa de Eagan. Tomado de The Minnesota Star Tribune

Nicaragüense detenido por ICE en Minnesota lucha contra deportación que lo pondría en manos del régimen

El nicaragüense huyó de Nicaragua junto a su familia en 2022, tras haber sido encarcelado por participar en actividades políticas contra la reelección de Daniel Ortega

El nicaragüense únicamente identificado como Lester por razones de seguridad, que vive en Eagan, Minnesota, fue detenido por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado 25 de junio y desde entonces libra una batalla para evitar su deportación a Nicaragua y continuar su asilo en Estados Unidos.

Él, su esposa Dayana y sus dos hijas, huyeron de Nicaragua en 2022, tras haber sido encarcelado por participar en actividades políticas contra la reelección de Daniel Ortega, considerada ilegítima por la comunidad internacional. La familia utiliza solo sus nombres por miedo a represalias.

«Si lo regresan, lo entregarán directamente a los sandinistas. Lo pueden meter preso o incluso hacerle algo peor», advierte su esposa.

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La familia nicaragüense llegó a Estados Unidos buscando refugio. Lester y Dayana habían logrado permisos de trabajo y avanzaban lentamente en su caso de asilo, hasta que la detención interrumpió todo.

Fue llevado en pijama

Aunque Lester no tiene antecedentes penales graves —más allá de infracciones de tránsito— se encuentra en custodia de ICE desde finales de junio. Fue llevado en pijama.

Dayana dijo a The Minessota Star Tribunal que ICE se lo llevó de forma sorpresiva en el estacionamiento de su vivienda, cuando regresaba con una de sus hijas.

La hija adolescente de Lester presenció el momento en que tres vehículos sin identificación bloquearon la camioneta donde se encontraba con su padre. «Me dijeron que me fuera a casa, que solo necesitaban a mi papá», recuerda.

familia nicaragüense Minessota
La hija de Dayana y Lesther. Tomada de The Minnesota Star Tribune

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Con la detención de Lester, el proceso de asilo de la familia se interrumpió. Su expediente quedó en riesgo y ahora, su familia teme que el proceso concluya con una deportación inminente.

«Hemos intentado hacerlo todo bien, al final, no ha valido la pena», dijo Dayana.

Aceptó «salida voluntaria»

Después de varias semanas de detención e incertidumbre, Lester aceptó una «salida voluntaria», convencido de que así podría regresar más adelante sin afectar su historial migratorio. Pagó incluso los 750 dólares de trámite para que Seguridad Nacional lo enviara de regreso a Nicaragua sin ningún antecedente.

Sin embargo, al conocer que sería entregado directamente al régimen de Managua, presentó una apelación de última hora para frenar el regreso.

El pasado 28 de agosto aterrorizado a su esposa a quien le dijo que lo estaban deportando pese a su apelación, lo anterior motivó a que otras personas hicieran visible su caso.

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Una vecina de la familia nicaragüense, Christina Ferris-Peck, se enteró por redes sociales que alguien había sido detenido por ICE en su propio edificio. Al conocer que era el esposo de Dayana, comenzó a ayudarla, organizando apoyo comunitario, económico y conectándola con voluntarios y abogados.

Gracias a esa red de apoyo y a una gestión de emergencia de la oficina de la senadora Amy Klobuchar, se logró detener el proceso de deportación y que la apelación de Lester fuera aceptada.

Lester fue trasladado desde una cárcel contratada por ICE en Freeborn County hasta instalaciones en Mississippi y Louisiana, mientras su familia enfrentaba dificultades para costear la defensa legal.

Una familia en vilo

Mientras tanto, Dayana vive con miedo e incertidumbre de ser arrestada por ICE, por lo que prefiere no salir de casa. «Tengo temor de ir al trabajo o salir a Walmart. No quiero que mis hijos se queden sin sus padres», comparte.

Incluso inició trámites para delegar temporalmente la custodia de sus hijos a su vecina Ferris-Peck, por si ella también fuera detenida.

Ahora, la familia espera que Lester sea liberado para continuar su proceso de asilo desde Minnesota. Sigue buscando un abogado que la ayude.

«Me da esperanza que regrese con sus hijos. Le dije que fuera fuerte. Que tuviera paciencia por los niños», dijo Dayana mientras cargaba a su bebé de ocho meses, el hijo menor de la pareja.

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